Rafapuello
Poeta fiel al portal
Que hermoso fue tu comienzo,
unas manos con mucho cuidado
plasmaron tu contorno sobre un lienzo,
que luego... sobre un madero sería tallado.
Sería tallado por manos expertas,
expertas manos tallando estatuillas,
quienes al ver en el lienzo tu hermosa silueta
decidieron hacer realidad... esa bella silla.
Así, dispusieron su conocimiento,
y también toda su maestría,
al hacer el escogimiento
del madero... que te pariría.
Ya con el madero entre sus manos,
y con ayuda de aquel formón hacedor de piruetas,
empezaron a dar forma con esfuerzo no vano,
de aquel lienzo... tu bella silueta.
Con formón en mano,
pegante, serrucho y martillo,
este escultor de madera no chabacano,
terminaba su obra... puliéndote con un cepillo.
Ahora, con su obra terminada,
y dándole vida a ese madero,
eras una silla hermosa y delicada,
ante quién, había que quitarse... el sombrero.
Maquillada y brillante,
estabas lista y engalanada,
con porte, señorío y buen semblante,
estabas lista... para ser usada.
Cuando te adoptaron, tenías porte y señorío,
con tu llegada, todo fue risas y alegría,
te esperaban... cuidados y amoríos,
faltaba ver... cuanto duraría.
Pasaba el tiempo y todo iba cambiando,
tú, que despertabas envidia en fiestas y comidillas
por ser una especial y hermosa silla,
poco a poco ibas perdiendo... todo tu encanto.
Con raspones y maltratada,
tuviste después una vida amarga,
con malos olores y angustiada,
sufrías... con pesada carga.
otrora inspiradora de sonetos,
reuniones y pleitesía,
ahora te volviste tan solo un simple objeto,
cargada de estorbo... y polvo de lejía.
Hoy, tirada y olvidada,
atosigada por la lluvia y el sol,
pasa tu vida como si nada,
maloliente... por mal olor.
En otras veces, para fiestas engalanada,
hoy como que no sirves para nada,
decrepita y desahuciada,
tan solo eres una silla... desvencijada.
Rafael Puello
Barranquilla - Colombia
unas manos con mucho cuidado
plasmaron tu contorno sobre un lienzo,
que luego... sobre un madero sería tallado.
Sería tallado por manos expertas,
expertas manos tallando estatuillas,
quienes al ver en el lienzo tu hermosa silueta
decidieron hacer realidad... esa bella silla.
Así, dispusieron su conocimiento,
y también toda su maestría,
al hacer el escogimiento
del madero... que te pariría.
Ya con el madero entre sus manos,
y con ayuda de aquel formón hacedor de piruetas,
empezaron a dar forma con esfuerzo no vano,
de aquel lienzo... tu bella silueta.
Con formón en mano,
pegante, serrucho y martillo,
este escultor de madera no chabacano,
terminaba su obra... puliéndote con un cepillo.
Ahora, con su obra terminada,
y dándole vida a ese madero,
eras una silla hermosa y delicada,
ante quién, había que quitarse... el sombrero.
Maquillada y brillante,
estabas lista y engalanada,
con porte, señorío y buen semblante,
estabas lista... para ser usada.
Cuando te adoptaron, tenías porte y señorío,
con tu llegada, todo fue risas y alegría,
te esperaban... cuidados y amoríos,
faltaba ver... cuanto duraría.
Pasaba el tiempo y todo iba cambiando,
tú, que despertabas envidia en fiestas y comidillas
por ser una especial y hermosa silla,
poco a poco ibas perdiendo... todo tu encanto.
Con raspones y maltratada,
tuviste después una vida amarga,
con malos olores y angustiada,
sufrías... con pesada carga.
otrora inspiradora de sonetos,
reuniones y pleitesía,
ahora te volviste tan solo un simple objeto,
cargada de estorbo... y polvo de lejía.
Hoy, tirada y olvidada,
atosigada por la lluvia y el sol,
pasa tu vida como si nada,
maloliente... por mal olor.
En otras veces, para fiestas engalanada,
hoy como que no sirves para nada,
decrepita y desahuciada,
tan solo eres una silla... desvencijada.
Rafael Puello
Barranquilla - Colombia