Juglar español
Poeta fiel al portal
Obertura
No digo que el pasado fuera fácil,
tampoco complicado;
tal vez pudiera ser considerado
paleta de colores,
con tenues sinsabores
tapados con matices agradables.
Trajín de relaciones que se cruzan,
algunas detestables,
las menos, las mejores,
y muchas mejorables.
Niñez
La infancia se resume en poco tiempo:
Las idas y venidas de camino
a la escuela, con ratos memorables...
cualquier estupidez, un pasatiempo;
amigos, que conservo todavía,
inventando trastadas,
riéndonos de todo día a día,
incluso de nosotros,
pero sin hacer daño
y, aunque parezca extraño,
cuidándonos los unos a los otros.
En casa la merienda y los deberes,
las camas, la limpieza
de tu cuarto, hacerse el desayuno...
no obviando la pereza
que deja retrasados los quehaceres...
sin estar preparado
para estos menesteres;
mentiras hilvanadas con destreza
para eludir un acto inoportuno,
momentos de tristeza,
también algún enfado
por no haber conseguido lo que quieres.
Las malas experiencias de esa etapa,
sin saber la manera se han borrado.
Pubertad
Llegó la adolescencia,
con cambios de pensar y de apariencia,
la voz cambió el registro,
dejó de ser aguda, ahora es ronca;
afeitarse el bigote,
haber participado en una bronca;
mirar bajo el escote
que enseñan las muchachas a conciencia.
¿Recuerdas la primera polución
echando mano de imaginación
o de alguna vivencia?
- los juegos no requieren ya balón.
En fase ya avanzada
despertó el interés por las mujeres
con las que perdería la inocencia
sintiendo la versión de los placeres
que ofrece cada noche;
también la desazón
tras una discusión acalorada,
o de hacerte un reproche
sin que lleven razón.
Creer saberlo todo
pero no saber nada...
La nota en cada curso superada
aunque hubo algún suspenso,
salir y hacer rabona,
pero el estudio intenso
fue lo que definía a mi persona.
Madurez
Terminé la carrera
y conseguí trabajo;
tachando las semanas sin respiro,
pasando horas en la carretera,
me fui haciendo un lugar en este mundo;
tensiones en el tajo
pero siempre de frente,
alguna vez me he mostrado vehemente
pues no soy manejable;
siempre traté de ver la cara amable
del resto de la gente;
comidas de negocio...
recuerdos que he guardado gratamente;
nunca traté a mi equipo por debajo
y compartí con ellos también ocio.
Fracasé con pareja,
puede que no apreciarán mi valía,
las malas elecciones
afloran lo peor en relaciones;
dejé algún descendiente
sin haber duda alguna que proteja.
Epílogo
La suma de buen arte y sensatez,
amor a los demás, cautela, juicio...
es lo que se traduce en madurez.
Así, en definitiva,
no puedo poner pegas a mi vida.
No digo que el pasado fuera fácil,
tampoco complicado;
tal vez pudiera ser considerado
paleta de colores,
con tenues sinsabores
tapados con matices agradables.
Trajín de relaciones que se cruzan,
algunas detestables,
las menos, las mejores,
y muchas mejorables.
Niñez
La infancia se resume en poco tiempo:
Las idas y venidas de camino
a la escuela, con ratos memorables...
cualquier estupidez, un pasatiempo;
amigos, que conservo todavía,
inventando trastadas,
riéndonos de todo día a día,
incluso de nosotros,
pero sin hacer daño
y, aunque parezca extraño,
cuidándonos los unos a los otros.
En casa la merienda y los deberes,
las camas, la limpieza
de tu cuarto, hacerse el desayuno...
no obviando la pereza
que deja retrasados los quehaceres...
sin estar preparado
para estos menesteres;
mentiras hilvanadas con destreza
para eludir un acto inoportuno,
momentos de tristeza,
también algún enfado
por no haber conseguido lo que quieres.
Las malas experiencias de esa etapa,
sin saber la manera se han borrado.
Pubertad
Llegó la adolescencia,
con cambios de pensar y de apariencia,
la voz cambió el registro,
dejó de ser aguda, ahora es ronca;
afeitarse el bigote,
haber participado en una bronca;
mirar bajo el escote
que enseñan las muchachas a conciencia.
¿Recuerdas la primera polución
echando mano de imaginación
o de alguna vivencia?
- los juegos no requieren ya balón.
En fase ya avanzada
despertó el interés por las mujeres
con las que perdería la inocencia
sintiendo la versión de los placeres
que ofrece cada noche;
también la desazón
tras una discusión acalorada,
o de hacerte un reproche
sin que lleven razón.
Creer saberlo todo
pero no saber nada...
La nota en cada curso superada
aunque hubo algún suspenso,
salir y hacer rabona,
pero el estudio intenso
fue lo que definía a mi persona.
Madurez
Terminé la carrera
y conseguí trabajo;
tachando las semanas sin respiro,
pasando horas en la carretera,
me fui haciendo un lugar en este mundo;
tensiones en el tajo
pero siempre de frente,
alguna vez me he mostrado vehemente
pues no soy manejable;
siempre traté de ver la cara amable
del resto de la gente;
comidas de negocio...
recuerdos que he guardado gratamente;
nunca traté a mi equipo por debajo
y compartí con ellos también ocio.
Fracasé con pareja,
puede que no apreciarán mi valía,
las malas elecciones
afloran lo peor en relaciones;
dejé algún descendiente
sin haber duda alguna que proteja.
Epílogo
La suma de buen arte y sensatez,
amor a los demás, cautela, juicio...
es lo que se traduce en madurez.
Así, en definitiva,
no puedo poner pegas a mi vida.
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