Lorelizh Beye
Poeta que considera el portal su segunda casa
Yo te mando simple; uno besho volado,
desde mis labios de niña,
en un bosque encantado,
y no dejes que destiña
este amor adormilado,
cual ave de rapiña,
a mi amor, enamorado,
y entonces yo enferme, de grave morriña.
Pero dale! Se hizo tarde, se que en tu vida sobra
un poco de mi dulce, almibarado de piña,
dejad que en tu cintura, imanada no se ciña
un poco al veneno, de mi colmillo de cobra.
Adiós,te digo adiós, y ojala no te encuentre
mi amor adormilado de aniñada serpiente.
EDITADO
Safety Creative/Todos Los Derechos Reservados
Última edición: