Urgencias

lauflorcita

Poeta que considera el portal su segunda casa
Vení, mi amor
que el café se nos enfría...

Dejame atestiguarte
mirarme con ternura
ahí donde tu gesto
me consuela.

Vení,
contame tus desgracias,
para hacerlas más que mías
y que te duelan menos.

Vení, mi amor,
que el café ya está servido...

Las sillas vacías
aún esperan
vernos resplandecientes

y no hay rincón de mi ser
que aún no te implore.
 
Muy bonito, pero cuando te das cuenta de que no hace falta implorar...
¿ Sabes ?
Ningún hombre es indispensable.
Puedes ahorrarte muchos poemas como éste.
Simplemente, te tomas el café, a solas.
 
Vení, mi amor
que el café se nos enfría...

Dejame atestiguarte
mirarme con ternura
ahí donde tu gesto
me consuela.

Vení,
contame tus desgracias,
para hacerlas más que mías
y que te duelan menos.

Vení, mi amor,
que el café ya está servido...

Las sillas vacías
aún esperan
vernos resplandecientes

y no hay rincón de mi ser
que aún no te implore.
Bello, un simple café puede significar muchas cosas, una de ellas una larga noche de pasión en la memoria reciente, me gusta la sensibilidad del clima poético conseguido en tus versos amiga Lauflorcita. Abrazote navideño. Paco.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba