Maldonado
Poeta veterano en el Portal
Que les pasa cuervos de la tarde,
por qué bajan del cielo mientras yo paso,
a doblar las ramas de lo arboles cansados.
Por qué le gritan a mi espíritu solitario,
por qué las risas a mis pasos desmayados.
¿Ya saben que ella vendrá en la total oscuridad?
¿Se divierten comentando que solo será soñar?
Este sol tan débil que se pega a mis espaldas,
me acompañana en mi vagar a mi refugio,
ahí donde las paredes me resguardan y me aman,
nunca me critican porque lloriqueo cuando llego,
mi almohada me comprende, conmigo siempre se duerme,
limpia mis sollozos con cuidado en la penumbra.
¿Vagabundo soy con el bulto de tu amor
que está bien yerto?
¿Camino sucio y descuidado en el abismo de tu olvido?
No me doy cuenta bien de todo,
pero si me miran sin respeto.
Pero ningun ave carroñera enterrará sus garras
para herirme en mi alma hermosa y amorosa del pasado,
ninguna lengua de vívora tocará con su veneno tu recuerdo.
A nadie, aunque me tengas infinitamente abandonado,
dejaré que emponsoñe
la preciosa remembranza de tus mimos,
que es el tesoro mas sagrado en mi vida de lo añejo.
Vagabundo soy y deambulo
añorando por el parque de tus besos,
que mantiene aunque tambaleante mi ultimo camino.
Ramón Maldonado Velarde
25/01/09
por qué bajan del cielo mientras yo paso,
a doblar las ramas de lo arboles cansados.
Por qué le gritan a mi espíritu solitario,
por qué las risas a mis pasos desmayados.
¿Ya saben que ella vendrá en la total oscuridad?
¿Se divierten comentando que solo será soñar?
Este sol tan débil que se pega a mis espaldas,
me acompañana en mi vagar a mi refugio,
ahí donde las paredes me resguardan y me aman,
nunca me critican porque lloriqueo cuando llego,
mi almohada me comprende, conmigo siempre se duerme,
limpia mis sollozos con cuidado en la penumbra.
¿Vagabundo soy con el bulto de tu amor
que está bien yerto?
¿Camino sucio y descuidado en el abismo de tu olvido?
No me doy cuenta bien de todo,
pero si me miran sin respeto.
Pero ningun ave carroñera enterrará sus garras
para herirme en mi alma hermosa y amorosa del pasado,
ninguna lengua de vívora tocará con su veneno tu recuerdo.
A nadie, aunque me tengas infinitamente abandonado,
dejaré que emponsoñe
la preciosa remembranza de tus mimos,
que es el tesoro mas sagrado en mi vida de lo añejo.
Vagabundo soy y deambulo
añorando por el parque de tus besos,
que mantiene aunque tambaleante mi ultimo camino.
Ramón Maldonado Velarde
25/01/09