Ladime Volcán
Poeta que considera el portal su segunda casa
Abrázame, esta vez de espalda, soledad,
que hoy no resisto verte otra vez de frente;
sé bien que eres, mi única realidad
pero, por esta vez, ven de un modo diferente
Te suplico, no me hagas sufrir de más
Ven, y bésame dulcemente aquí en la frente,
distrae mis recuerdos, o borra mi ambigüedad
Que ya me siento como si fuera una indigente,
que ya te llevo tatuada y sin necesidad
Y aunque ni te busco, ni quiero retenerte
Tu me persigues y encima pretendes, que te tenga lealtad
¡Que pena, ésta la de mi suerte,
que fue delito de muerte, el amar la libertad!...
Y perdonen, que así me queje,
de la bendita soledad
Pero, a riesgo de que me tildéis de hereje,
¿Dios, si amo tanto por qué me hiere?,
con sus garras de absoluta inmortalidad
¿Es acaso un pecado haber nacido diferente?,
y pretender querer hasta la muerte
Para que la vida se ufane, de nuestra debilidad
Gracias mi buen amigo, es un placer compartirlo contigo, entonces, besos, muuuacks!::
::::
::
que hoy no resisto verte otra vez de frente;
sé bien que eres, mi única realidad
pero, por esta vez, ven de un modo diferente
Te suplico, no me hagas sufrir de más
Ven, y bésame dulcemente aquí en la frente,
distrae mis recuerdos, o borra mi ambigüedad
Que ya me siento como si fuera una indigente,
que ya te llevo tatuada y sin necesidad
Y aunque ni te busco, ni quiero retenerte
Tu me persigues y encima pretendes, que te tenga lealtad
¡Que pena, ésta la de mi suerte,
que fue delito de muerte, el amar la libertad!...
Y perdonen, que así me queje,
de la bendita soledad
Pero, a riesgo de que me tildéis de hereje,
¿Dios, si amo tanto por qué me hiere?,
con sus garras de absoluta inmortalidad
¿Es acaso un pecado haber nacido diferente?,
y pretender querer hasta la muerte
Para que la vida se ufane, de nuestra debilidad
Gracias mi buen amigo, es un placer compartirlo contigo, entonces, besos, muuuacks!::
::::
::