tomasecardozo
Poeta recién llegado
Viviendo un recuerdo
En torno a una fogata,
en la comarca… Ardiendo en recuerdos amorosos;
un hombre, en su conciencia
liba la copa de ajenjo
que muerde como serpiente enardecida.
La oscuridad anuncia tempestad y lluvia,
dirige el sueño en su fuga,
se oye el rugir de los truenos en la noche oscura,
el relámpago ilumina los rostros de los paisanos
y se multiplican las penas y los recuerdos…
¡Se oye la voz de un mozo!
¿Qué le pasa mi compadre?...
¿Por qué las lágrimas y el suspiro?...
Pues le cuento que la vida vivo en vilo;
atado a un triste recuerdo,
en la miseria de la soledad;
hurgando en el consuelo de la muerte.
Perdí a mi taita muy joven,
mi mama me dejó buscando nuevos amores;
amores que me perdieron…
Yo no tuve en mi niñez la sombra de otro cariño;
busqué después con los años en un encierro de faldas,
y me topé las guirnaldas de enamorarme sin tregua,
pero me causó dolor…
Perder también ese amor, con el fruto del cariño
que llevaba en sus entrañas,
pasaron cosas extrañas y se alejó de mi vida,
por eso es que la bebida es mi eterna compañera,
aunque se que es traicionera
y no por eso yo pago, bebo el dolor trago a trago
y me consume el ardor,
luchando con el recuerdo, vivo muriendo de amor.
Tomás Escala Cardozo
En torno a una fogata,
en la comarca… Ardiendo en recuerdos amorosos;
un hombre, en su conciencia
liba la copa de ajenjo
que muerde como serpiente enardecida.
La oscuridad anuncia tempestad y lluvia,
dirige el sueño en su fuga,
se oye el rugir de los truenos en la noche oscura,
el relámpago ilumina los rostros de los paisanos
y se multiplican las penas y los recuerdos…
¡Se oye la voz de un mozo!
¿Qué le pasa mi compadre?...
¿Por qué las lágrimas y el suspiro?...
Pues le cuento que la vida vivo en vilo;
atado a un triste recuerdo,
en la miseria de la soledad;
hurgando en el consuelo de la muerte.
Perdí a mi taita muy joven,
mi mama me dejó buscando nuevos amores;
amores que me perdieron…
Yo no tuve en mi niñez la sombra de otro cariño;
busqué después con los años en un encierro de faldas,
y me topé las guirnaldas de enamorarme sin tregua,
pero me causó dolor…
Perder también ese amor, con el fruto del cariño
que llevaba en sus entrañas,
pasaron cosas extrañas y se alejó de mi vida,
por eso es que la bebida es mi eterna compañera,
aunque se que es traicionera
y no por eso yo pago, bebo el dolor trago a trago
y me consume el ardor,
luchando con el recuerdo, vivo muriendo de amor.
Tomás Escala Cardozo
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