pcanttc
Poeta recién llegado
Volver a nacer
Después de sentir la muerte, sentí la vida
Revuelo de sentimientos que me envolvieron en la noche, noche que se aclara con la luz de
la luna, luna que se reflejó en tus ojos humedecidos de felicidad, esos ojos que tantas
veces miré ahora me miran a mí.
El amor me tomo de sorpresa escondidos tras una sombra nocturna, acurrucados con un
silencio que hizo eco en los recuerdos y un abrazo que abrió las puertas del futuro, ahí
estabas tú diciendo que sí del corazón para adentro.
A veces tus ojos buscaban los míos y yo absorto.
Buscando a esa estrella que se escondía detrás del reflejo de la luna te encontré, perdida
entre palabras, difusa frente al rocío, aferrada a una proyección, pero ahí estabas.
A veces te refugias tras un escudo de ideas, pero atrás, tempestad de sentimientos que
derriban el viento, huracán de emociones que socavan la tierra y un corazón que te
espera con los ojos abiertos hacia el viento.
Desde el pie de la montaña el camino será lento, pero en la cima nos quedaremos. Eres la razón que me acerca al cielo y
el motivo que me da vida.
Eres un espejo que esta frente a otro y cuando doy un poco de mi tú lo devuelves
infinitamente, cubres mis heridas con tus manos y me cierras los ojos con un beso.
Eras tú, la voz que se arremolina en un coral en el último sitio de la playa, los ojos que
brillaron con el reflejo de la luna, las lágrimas que por felicidad florecieron como las
flores que aparecen justo cuando más las necesito.
Volviendo a nacer te sentí y tú me sentiste a mi.
Después de sentir la muerte, sentí la vida
Revuelo de sentimientos que me envolvieron en la noche, noche que se aclara con la luz de
la luna, luna que se reflejó en tus ojos humedecidos de felicidad, esos ojos que tantas
veces miré ahora me miran a mí.
El amor me tomo de sorpresa escondidos tras una sombra nocturna, acurrucados con un
silencio que hizo eco en los recuerdos y un abrazo que abrió las puertas del futuro, ahí
estabas tú diciendo que sí del corazón para adentro.
A veces tus ojos buscaban los míos y yo absorto.
Buscando a esa estrella que se escondía detrás del reflejo de la luna te encontré, perdida
entre palabras, difusa frente al rocío, aferrada a una proyección, pero ahí estabas.
A veces te refugias tras un escudo de ideas, pero atrás, tempestad de sentimientos que
derriban el viento, huracán de emociones que socavan la tierra y un corazón que te
espera con los ojos abiertos hacia el viento.
Desde el pie de la montaña el camino será lento, pero en la cima nos quedaremos. Eres la razón que me acerca al cielo y
el motivo que me da vida.
Eres un espejo que esta frente a otro y cuando doy un poco de mi tú lo devuelves
infinitamente, cubres mis heridas con tus manos y me cierras los ojos con un beso.
Eras tú, la voz que se arremolina en un coral en el último sitio de la playa, los ojos que
brillaron con el reflejo de la luna, las lágrimas que por felicidad florecieron como las
flores que aparecen justo cuando más las necesito.
Volviendo a nacer te sentí y tú me sentiste a mi.
Última edición: