Forgetfulness
Poeta recién llegado
Ninguna quimera abrumada de luz hubo a mí acercarse,
casi como un socorro de intervención divina aproximarse
¿Cómo debiera un ser actuar?
De infante solo supe del mundo por fábulas,
y del tamaño de tu rabo solo asemejaban golondrinas;
quien diría que dé a ellas posar en mi ventana
ahora en tu aura de ellas me acordaba.
Siento algo en ti que me dice mucho sobre mí,
de los privilegios que nos privamos
y del tacto sonoro entre labios que armoniza;
es una ciudad cruel de la que sobrellevamos
sombras que nos ahuyentan con una mordaza:
¿hay piedad que exista por el sufrir del amar elegir...?
Pero... de tu candidez nostálgica siento renacer por ti.
Me haces vivir
de entre los instintos primarios y
los idealismos sistemáticos;
de entre mis disipados recuerdos y
mis póstumos silencios,
me haces existir
afuera de un mundo plano.
La valentía que recorre dentro mis mejillas
me hace alegar en contra de leyes y razones;
que de mis balbuceos sobresalgan los temores...
que tu entendimiento me las haga migajas,
y las golondrinas que sobrevuelan las devoren,
este sentimiento existe fuera de lógicas que me encierren.
Algo de ti me dijo que seré muy especial,
y quizás el sentir pueda ser abismal
o la tristeza por nuestro partir mortal...
pero mi cuerpo siente tu forma fenomenal,
los credos y clérigos podrán sentenciarme,
mi sentido común solo me hace desconectarme
a un mundo donde todo sea redondez:
junto a ti y nuestra cardinal constelación.
casi como un socorro de intervención divina aproximarse
¿Cómo debiera un ser actuar?
De infante solo supe del mundo por fábulas,
y del tamaño de tu rabo solo asemejaban golondrinas;
quien diría que dé a ellas posar en mi ventana
ahora en tu aura de ellas me acordaba.
Siento algo en ti que me dice mucho sobre mí,
de los privilegios que nos privamos
y del tacto sonoro entre labios que armoniza;
es una ciudad cruel de la que sobrellevamos
sombras que nos ahuyentan con una mordaza:
¿hay piedad que exista por el sufrir del amar elegir...?
Pero... de tu candidez nostálgica siento renacer por ti.
Me haces vivir
de entre los instintos primarios y
los idealismos sistemáticos;
de entre mis disipados recuerdos y
mis póstumos silencios,
me haces existir
afuera de un mundo plano.
La valentía que recorre dentro mis mejillas
me hace alegar en contra de leyes y razones;
que de mis balbuceos sobresalgan los temores...
que tu entendimiento me las haga migajas,
y las golondrinas que sobrevuelan las devoren,
este sentimiento existe fuera de lógicas que me encierren.
Algo de ti me dijo que seré muy especial,
y quizás el sentir pueda ser abismal
o la tristeza por nuestro partir mortal...
pero mi cuerpo siente tu forma fenomenal,
los credos y clérigos podrán sentenciarme,
mi sentido común solo me hace desconectarme
a un mundo donde todo sea redondez:
junto a ti y nuestra cardinal constelación.