PERLADELMAR
Poeta fiel al portal
La luz del sol se cuela entre las nubes
y baña la ciudad con su resplandor,
un nuevo día asoma entre las brumas
y nos invita a vivir con más fervor.
La brisa fresca llega desde el valle
y agita los cabellos sin cesar,
los árboles ondulan con su talle
y el viento los acaricia al pasar.
Los pájaros entonan su concierto,
más allá del ajetreo de la urbe,
y nos regalan su dulce soneto
como si el tiempo se detuviera en un verbe.
La tarde llega y la luz se desvanece,
los colores del cielo son un lienzo,
los rojos, azules y dorados enheces,
que se derraman en un atardecer intenso.
Y así, la vida sigue su andadura,
en su constante cambio y su transitar,
siempre en busca de una nueva aventura,
que nos haga soñar y nos haga vibrar.
y baña la ciudad con su resplandor,
un nuevo día asoma entre las brumas
y nos invita a vivir con más fervor.
La brisa fresca llega desde el valle
y agita los cabellos sin cesar,
los árboles ondulan con su talle
y el viento los acaricia al pasar.
Los pájaros entonan su concierto,
más allá del ajetreo de la urbe,
y nos regalan su dulce soneto
como si el tiempo se detuviera en un verbe.
La tarde llega y la luz se desvanece,
los colores del cielo son un lienzo,
los rojos, azules y dorados enheces,
que se derraman en un atardecer intenso.
Y así, la vida sigue su andadura,
en su constante cambio y su transitar,
siempre en busca de una nueva aventura,
que nos haga soñar y nos haga vibrar.