Yo me miro en las ventanas.

Pincoya76

Leyenda de mar.
Yo me miro
en las ventanas
para no pertenecer
a otros rostros
esos rostros
de las mujeres que no aman, o que no saben amar.
Aquellas que murmuran
en la delgadez
de los espejos de agua
que la muerte es cosa de Dios.
¿Qué pasaría
si elijo la caída
de hojas amarillas sobre tus manos?
...y sí te dijera que, ¡en mi cuerpo podrías derramar toda tu extensión de hombre animal!.
En consecuencia no soy mía
soy de usted.
De su hombría
que se hace carne
y deseo en mí piel,
soy una alfombra de violetas perfumadas
en la sombra de un rumor
que usted no entiende.

 
Yo me miro
en las ventanas
para no pertenecer
a otros rostros
esos rostros
de las mujeres que no aman, o que no saben amar.
Aquellas que murmuran
en la delgadez
de los espejos de agua
que la muerte es cosa de Dios.
¿Qué pasaría
si elijo la caída
de hojas amarillas sobre tus manos?
...y sí te dijera que, ¡en mi cuerpo podrías derramar toda tu extensión de hombre animal!.
En consecuencia no soy mía
soy de usted.
De su hombría
que se hace carne
y deseo en mí piel,
soy una alfombra de violetas perfumadas
en la sombra de un rumor
que usted no entiende.



Intensa llegas aquí en estos versos Pincoya, me gustaría escuchar la respuesta del individuo en cuestión ;)seguro tartamudea:)
Gusto visitarte, un abrazo.
 
Yo me miro
en las ventanas
para no pertenecer
a otros rostros
esos rostros
de las mujeres que no aman, o que no saben amar.
Aquellas que murmuran
en la delgadez
de los espejos de agua
que la muerte es cosa de Dios.
¿Qué pasaría
si elijo la caída
de hojas amarillas sobre tus manos?
...y sí te dijera que, ¡en mi cuerpo podrías derramar toda tu extensión de hombre animal!.
En consecuencia no soy mía
soy de usted.
De su hombría
que se hace carne
y deseo en mí piel,
soy una alfombra de violetas perfumadas
en la sombra de un rumor
que usted no entiende.


No es que solo lo leí, lo disfruté porque es un poema femenino, femenino de esencia. Creo que somos mujeres porque amamos, y no amamos "un poquito", no amamos "casi". El amor es esa totalidad que entregamos cuando sabemos que está con nosotros la persona correcta, la que nos hace mejores.
Adoré lo de las hojas amarillas, y me acordé de una canción de Arjona que dice "que bonito es decir que soy solo de usted".
En cuanto a que hay mujeres que no saben amar, yo creo que en verdad no pueden, no es que no saben, y a ese grupo jamás perteneceremos.

Vos pertenecés al lindo club de las poetisas talentosas, y también agradezco haber encontrado tu poesía y tu calidad humana.
Abracito de viernes y aplauso para este gran trabajo :)
 
Creo que cuando una persona ama...lo entrega todo, no hay medias tintas, pero también lo exige todo porque la entrega debe ser mutua, cuando esta regla no se cumple es bueno que la persona que no lo hace corre el peligro de ser cortad de raíz aunque el alma se desangre, bello y profundo poema, saludos Alex
 
Yo me miro
en las ventanas
para no pertenecer
a otros rostros
esos rostros
de las mujeres que no aman, o que no saben amar.
Aquellas que murmuran
en la delgadez
de los espejos de agua
que la muerte es cosa de Dios.
¿Qué pasaría
si elijo la caída
de hojas amarillas sobre tus manos?
...y sí te dijera que, ¡en mi cuerpo podrías derramar toda tu extensión de hombre animal!.
En consecuencia no soy mía
soy de usted.
De su hombría
que se hace carne
y deseo en mí piel,
soy una alfombra de violetas perfumadas
en la sombra de un rumor
que usted no entiende.

Y en éste, ni curanto ni chapalele. Jajajajaj. Me agrada la altura que están alcanzando tus letras. Saludos cordiales, Pincoya.
 
Yo me miro
en las ventanas
para no pertenecer
a otros rostros
esos rostros
de las mujeres que no aman, o que no saben amar.
Aquellas que murmuran
en la delgadez
de los espejos de agua
que la muerte es cosa de Dios.
¿Qué pasaría
si elijo la caída
de hojas amarillas sobre tus manos?
...y sí te dijera que, ¡en mi cuerpo podrías derramar toda tu extensión de hombre animal!.
En consecuencia no soy mía
soy de usted.
De su hombría
que se hace carne
y deseo en mí piel,
soy una alfombra de violetas perfumadas
en la sombra de un rumor
que usted no entiende.

Waoooo Naty Precioso poema que destila un gran talento y sentimiento en los bordes de cada abertura.
Cierre magistal y muy sentido!!!!!
Un abrazo querida amiga
Camelia
 
No es que solo lo leí, lo disfruté porque es un poema femenino, femenino de esencia. Creo que somos mujeres porque amamos, y no amamos "un poquito", no amamos "casi". El amor es esa totalidad que entregamos cuando sabemos que está con nosotros la persona correcta, la que nos hace mejores.
Adoré lo de las hojas amarillas, y me acordé de una canción de Arjona que dice "que bonito es decir que soy solo de usted".
En cuanto a que hay mujeres que no saben amar, yo creo que en verdad no pueden, no es que no saben, y a ese grupo jamás perteneceremos.

Vos pertenecés al lindo club de las poetisas talentosas, y también agradezco haber encontrado tu poesía y tu calidad humana.
Abracito de viernes y aplauso para este gran trabajo :)
Mil gracias mi linda hechicera amiga y compañera de letras, eres muy generosa en tomarte el tiempo de leer y comentar.
Me dejas sin palabras tu lindo comentario y me emociona pertenecer al grupo de las que sí sabemos amar.

¡Un abrazo desde mi corazón insular!

Feliz fin de semana mi querida Cecy.
 
Creo que cuando una persona ama...lo entrega todo, no hay medias tintas, pero también lo exige todo porque la entrega debe ser mutua, cuando esta regla no se cumple es bueno que la persona que no lo hace corre el peligro de ser cortad de raíz aunque el alma se desangre, bello y profundo poema, saludos Alex
Es verdad estimado Alex cuando se ama de verdad se entrega todo.
Abrazos grandotes y mil graciaa tu lectura, tiempo y comentario.
 
Yo me miro
en las ventanas
para no pertenecer
a otros rostros
esos rostros
de las mujeres que no aman, o que no saben amar.
Aquellas que murmuran
en la delgadez
de los espejos de agua
que la muerte es cosa de Dios.
¿Qué pasaría
si elijo la caída
de hojas amarillas sobre tus manos?
...y sí te dijera que, ¡en mi cuerpo podrías derramar toda tu extensión de hombre animal!.
En consecuencia no soy mía
soy de usted.
De su hombría
que se hace carne
y deseo en mí piel,
soy una alfombra de violetas perfumadas
en la sombra de un rumor
que usted no entiende.

Ayyy Pincoya qué sensualidad y pasión rezuman estos amorosos versos, con imágenes hermosas decorando su contenido fuertemente romántico y enamorado. Encantada de leerte mi querida amiga. Muchos besos llenos de cariño y de admiración......muáááááaackssssss...
 
Yo me miro
en las ventanas
para no pertenecer
a otros rostros
esos rostros
de las mujeres que no aman, o que no saben amar.
Aquellas que murmuran
en la delgadez
de los espejos de agua
que la muerte es cosa de Dios.
¿Qué pasaría
si elijo la caída
de hojas amarillas sobre tus manos?
...y sí te dijera que, ¡en mi cuerpo podrías derramar toda tu extensión de hombre animal!.
En consecuencia no soy mía
soy de usted.
De su hombría
que se hace carne
y deseo en mí piel,
soy una alfombra de violetas perfumadas
en la sombra de un rumor
que usted no entiende.

Muy bellas imágenes para un poema intenso en sentimientos que transmite fuerza y belleza de la mano de tu sensible escritura. Abrazote vuela amiga Pincoya. Paco.
 
Waoooo Naty Precioso poema que destila un gran talento y sentimiento en los bordes de cada abertura.
Cierre magistal y muy sentido!!!!!
Un abrazo querida amiga
Camelia
Muchas gracias Camelia querida por tu tiempo de lectura y comentario.
Por tu presencia siempre dulce.
Un abrazo desde mis olas.
¡Feliz fin de semana!
 
Ayyy Pincoya qué sensualidad y pasión rezuman estos amorosos versos, con imágenes hermosas decorando su contenido fuertemente romántico y enamorado. Encantada de leerte mi querida amiga. Muchos besos llenos de cariño y de admiración......muáááááaackssssss...
Gracias mi linda lomita por tu paso por mi espacio. Siempre tan cariñosa y dulce.No cambies nunca grandiosa poeta.
Abrazotes desde mi orilla!!
 
Yo me miro
en las ventanas
para no pertenecer
a otros rostros
esos rostros
de las mujeres que no aman, o que no saben amar.
Aquellas que murmuran
en la delgadez
de los espejos de agua
que la muerte es cosa de Dios.
¿Qué pasaría
si elijo la caída
de hojas amarillas sobre tus manos?
...y sí te dijera que, ¡en mi cuerpo podrías derramar toda tu extensión de hombre animal!.
En consecuencia no soy mía
soy de usted.
De su hombría
que se hace carne
y deseo en mí piel,
soy una alfombra de violetas perfumadas
en la sombra de un rumor
que usted no entiende.


Tú inspiración poetica no descansa amiga. Un placer seguir leyendo tu obra.
Un fuerte abrazo.
 


En consecuencia no soy mía
soy de usted.
De su hombría
que se hace carne
y deseo en mí piel,
soy una alfombra de violetas perfumadas
en la sombra de un rumor
que usted no entiende.


Presencia furtiva de deseo que no de posesión donde la esencia es el placer y las consecuencias del desenfreno. Bravo Pincoya76, me encantan tus letras
 

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