chc
Christian
A Rosana.
Yo quería ser astronauta,
como casi todos los astronautas
que alguna vez fueron también bomberos
o policías o médicos con estetoscopios de plástico.
Yo quería tener un auto
para llevar a mamá hasta el trabajo
en esos días que se quejaba
de los viajes en colectivo.
Yo quería ponerme corbata y afeitarme,
como mi viejo, ese al que nunca ví con corbata.
Aprendí a afeitarme solo
un día que la pelusa ya era muy graciosa.
Yo quería también
saber que sentían las hormigas
cuando el sol les pegaba a través de mi lupa,
y quería rescatar un E.T.
en la bicicleta de mi octavo cumpleaños.
Yo quería, enamorarme,
de esa chica de verano
que jugaba a que era más grande.
Yo quería ser astronauta
pero no encontré mas que cielos
que limitaron mi cohete.
Y el auto que ahora tengo
es una autocrítica
de segunda mano y en mal estado.
(A diferencia de mi padre
logré usar una corbata.)
Logré por fin ser hormiga
y sentir el sol
a través de la lupa.
Al final todo se mezcló,
por suerte, un poco,
y conseguí enamorarme
en verano de una chica,
mientras yo jugaba a ser E.T.
para que ella me rescate.
Yo quería ser astronauta,
como casi todos los astronautas
que alguna vez fueron también bomberos
o policías o médicos con estetoscopios de plástico.
Yo quería tener un auto
para llevar a mamá hasta el trabajo
en esos días que se quejaba
de los viajes en colectivo.
Yo quería ponerme corbata y afeitarme,
como mi viejo, ese al que nunca ví con corbata.
Aprendí a afeitarme solo
un día que la pelusa ya era muy graciosa.
Yo quería también
saber que sentían las hormigas
cuando el sol les pegaba a través de mi lupa,
y quería rescatar un E.T.
en la bicicleta de mi octavo cumpleaños.
Yo quería, enamorarme,
de esa chica de verano
que jugaba a que era más grande.
Yo quería ser astronauta
pero no encontré mas que cielos
que limitaron mi cohete.
Y el auto que ahora tengo
es una autocrítica
de segunda mano y en mal estado.
(A diferencia de mi padre
logré usar una corbata.)
Logré por fin ser hormiga
y sentir el sol
a través de la lupa.
Al final todo se mezcló,
por suerte, un poco,
y conseguí enamorarme
en verano de una chica,
mientras yo jugaba a ser E.T.
para que ella me rescate.