Yo Tarzán-poeta, tú Lolita-Jane

Luis Libra

Atención: poeta en obras
`
La verdad, era un poco creída y cabrona,

pero la condescendencia habitual de la naturaleza
con la juventud
y el talento en el arte de lucir vestuario
minimizaban esos pequeños inconvenientes.

Era un marzo casi primaveral
y como todos los marzos casi primaverales
los lindos pajaritos se comían a las lindas mariposas,
los lindos gatitos se comían a los lindos pajaritos,
las ratas seguían pululando bajo las calles
(pues a ellas no les engañan
las trampas propias del cambio climático)
y la Humanidad, como suele pasar
en esas extrañas épocas de bienestar y paz contenida,
comenzaba a oler un poco a podrido.

Yo seguía asesinando a mi karma
con bombardeos cerveceros,
negocios fallidos y versos afilados.
Aquel marzo, ella me dijo:

"¿jugamos a yo Jane con veintipocos
y tú Tarzán, ahogado de experiencia
y abrazado a la última liana de la selva?"

Y es que resulta que a veces,
cuando menos lo esperas, la vida te chupa la oreja
con su lengua cosquilleante y sibilina
y luego sigue hacia abajo,
y entonces funde tus circuitos caducos,
aparecen margaritas sobre tu sombra,
estrellas fugaces en los ojos
y tonos fresa resurgen febriles
sobre la incipiente desertización de tu piel,

y logra que ese creciente sudor frío que te inunda
algunas noches sin avisar
se evapore como humo del mejor cannabis
entre los viejos y agotados perales de tu recuerdo.

Y eso, amigos, despierta el apetito,
las ganas de estirar un poco más
esa noche oscura y tenebrosa
pero hoy clara y llena de revoltosas
y luminiscentes luciérnagas viniéndose arriba.

Porque de repente llega Jane
con su cuerpazo de top model,
con su piel fresca y reluciente,
su informal y húmedo despeinado,
su insultante inconsciencia y explosión de vida
(y con ese vestido negro ceñido y ultracorto)
y te dice:

"Después de estar conmigo te podrás morir a gusto y feliz"
"Te importará un huevo que Trump vuelva a ganar las elecciones en USA"
"Te importará el otro que un puto virus acabe con media Humanidad"
"Yo enjuagaré todos y cada uno de los sinsabores y sinsentidos de tu mediocre existencia"
"Elevaré tu espíritu (y sin químicas ni psicoterapias de moda) hasta la exosfera y más allá"

Y tú te lo crees
o te lo quieres creer
o no te lo crees
pero en realidad te importa dos cojones que sea mentira.

El caso es que Jane de veintipocos asalta tu mundo
desde la suela de tus zapatos hasta el último pelo
de tu decadente y canoso sucedáneo de tupé
mientras te dice relájate y disfruta.

Y entonces tu jefe te coge manía
y tu ex te deja de hablar
y la panadera te sonríe lascivamente
y tu madre dice ¡al fin!
y tu sobrino dice ¡qué tío!
y los morbosos de tus lectores piensan:

Vaya mierda de poema,
pero ya puestos cuenta los detalles ¿no?


_______
 
Última edición:
Me dio cierta gracia la escena del poema, querido Luis, màs allá del equilibrio que hay que aguardar en las lianas, me resulta gracioso el el hecho de que ya todos aguardaban a que por fin te llegara el tren, pero che*, tenía que ser con una top model, porque siempre la top model de veintitantos, jajaja, bueno ya será como va el mundo.;)
Ha sido un gusto leerte, un fuerte abrazos, tío!

*: ya se le van copiando a uno las muletillas, ves lo que es* :D
 
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La verdad, era un poco creída y cabrona,

pero la condescendencia habitual de la naturaleza
con la juventud
y el talento en el arte de lucir vestuario
minimizaban esos pequeños inconvenientes.

Era un marzo casi primaveral
y como todos los marzos casi primaverales
los lindos pajaritos se comían a las lindas mariposas,
los lindos gatitos se comían a los lindos pajaritos,
las ratas seguían pululando bajo las calles
(pues a ellas no les engañan
las trampas propias del cambio climático)
y la Humanidad, como suele pasar
en esas extrañas épocas de bienestar y paz contenida,
comenzaba a oler un poco a podrido.

Yo seguía asesinando a mi karma
con bombardeos cerveceros,
negocios fallidos y versos afilados.
Aquel marzo, ella me dijo:

"¿jugamos a yo Jane con veintipocos
y tú Tarzán, ahogado de experiencia
y abrazado a la última liana de la selva?"

Y es que resulta que a veces,
cuando menos lo esperas, la vida te chupa la oreja
con su lengua cosquilleante y sibilina
y luego sigue hacia abajo,
y entonces funde tus circuitos caducos,
aparecen margaritas sobre tu sombra,
estrellas fugaces en los ojos
y tonos fresa resurgen febriles
sobre la incipiente desertización de tu piel,

y logra que ese creciente sudor frío que te inunda
algunas noches sin avisar
se evapore como humo del mejor cannabis
entre los viejos y agotados perales de tu recuerdo.

Y eso, amigos, despierta el apetito,
las ganas de estirar un poco más
esa noche oscura y tenebrosa
pero hoy clara y llena de revoltosas
y luminiscentes luciérnagas viniéndose arriba.

Porque de repente llega Jane
con su cuerpazo de top model,
con su piel fresca y reluciente,
su informal y húmedo despeinado,
su insultante inconsciencia y explosión de vida
(y con ese vestido negro ceñido y ultracorto)
y te dice:

"Después de estar conmigo te podrás morir a gusto y feliz"
"Te importará un huevo que Trump vuelva a ganar las elecciones en USA"
"Te importará el otro que un puto virus chino acabe con media Humanidad"
"Yo enjuagaré todos y cada uno de los sinsabores y sinsentidos de tu mediocre existencia"
"Elevaré tu espíritu (y sin químicas ni psicoterapias de moda) hasta la exosfera y más allá"

Y tú te lo crees
o te lo quieres creer
o no te lo crees
pero en realidad te importa dos cojones que sea mentira.

El caso es que Jane de veintipocos asalta tu mundo
desde la suela de tus zapatos hasta el último pelo
de tu decadente y canoso sucedáneo de tupé
mientras te dice relájate y disfruta.

Y entonces tu jefe te coge manía
y tu ex te deja de hablar
y la panadera te sonríe lascivamente
y tu madre dice ¡al fin!
y tu sobrino dice ¡qué tío!
y los morbosos de tus lectores piensan:

Vaya mierda de poema,
pero ya puestos cuenta los detalles ¿no?


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El puro suspense, que emoción. Un gusto leerte.
 
Me dio cierta gracia la escena del poema, querido Luis, màs allá del equilibrio que hay que aguardar en las lianas, me resulta gracioso el el hecho de que ya todos aguardaban a que por fin te llegara el tren, pero che*, tenía que ser con una top model, porque siempre la top model de veintitantos, jajaja, bueno ya será como va el mundo.;)
Ha sido un gusto leerte, un fuerte abrazos, tío!

*: ya se le van copiando a uno las muletillas, ves lo que es* :D

Entre tú y yo, Rosmery: de sueños vive el hombre, jajaja. Pero sí, así va el mundo, solo que ahora las mujeres también han normalizado (y va en aumento) eso de ligarse "yogurines" de veintitantos, el mito de los hombres carrozas y las "lolitas" ya se ha quedado anticuado, como las pelis de Tarzán :D
Un gusto que me leas, tía :), Un abrazo grandote, querida amiga.
 
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La verdad, era un poco creída y cabrona,

pero la condescendencia habitual de la naturaleza
con la juventud
y el talento en el arte de lucir vestuario
minimizaban esos pequeños inconvenientes.

Era un marzo casi primaveral
y como todos los marzos casi primaverales
los lindos pajaritos se comían a las lindas mariposas,
los lindos gatitos se comían a los lindos pajaritos,
las ratas seguían pululando bajo las calles
(pues a ellas no les engañan
las trampas propias del cambio climático)
y la Humanidad, como suele pasar
en esas extrañas épocas de bienestar y paz contenida,
comenzaba a oler un poco a podrido.

Yo seguía asesinando a mi karma
con bombardeos cerveceros,
negocios fallidos y versos afilados.
Aquel marzo, ella me dijo:

"¿jugamos a yo Jane con veintipocos
y tú Tarzán, ahogado de experiencia
y abrazado a la última liana de la selva?"

Y es que resulta que a veces,
cuando menos lo esperas, la vida te chupa la oreja
con su lengua cosquilleante y sibilina
y luego sigue hacia abajo,
y entonces funde tus circuitos caducos,
aparecen margaritas sobre tu sombra,
estrellas fugaces en los ojos
y tonos fresa resurgen febriles
sobre la incipiente desertización de tu piel,

y logra que ese creciente sudor frío que te inunda
algunas noches sin avisar
se evapore como humo del mejor cannabis
entre los viejos y agotados perales de tu recuerdo.

Y eso, amigos, despierta el apetito,
las ganas de estirar un poco más
esa noche oscura y tenebrosa
pero hoy clara y llena de revoltosas
y luminiscentes luciérnagas viniéndose arriba.

Porque de repente llega Jane
con su cuerpazo de top model,
con su piel fresca y reluciente,
su informal y húmedo despeinado,
su insultante inconsciencia y explosión de vida
(y con ese vestido negro ceñido y ultracorto)
y te dice:

"Después de estar conmigo te podrás morir a gusto y feliz"
"Te importará un huevo que Trump vuelva a ganar las elecciones en USA"
"Te importará el otro que un puto virus chino acabe con media Humanidad"
"Yo enjuagaré todos y cada uno de los sinsabores y sinsentidos de tu mediocre existencia"
"Elevaré tu espíritu (y sin químicas ni psicoterapias de moda) hasta la exosfera y más allá"

Y tú te lo crees
o te lo quieres creer
o no te lo crees
pero en realidad te importa dos cojones que sea mentira.

El caso es que Jane de veintipocos asalta tu mundo
desde la suela de tus zapatos hasta el último pelo
de tu decadente y canoso sucedáneo de tupé
mientras te dice relájate y disfruta.

Y entonces tu jefe te coge manía
y tu ex te deja de hablar
y la panadera te sonríe lascivamente
y tu madre dice ¡al fin!
y tu sobrino dice ¡qué tío!
y los morbosos de tus lectores piensan:

Vaya mierda de poema,
pero ya puestos cuenta los detalles ¿no?


_______
Es que el demonio está en los detalles, amigo Luis. ¿Y qué se dice del demonio? Que sabe más por viejo, que por demonio, ¿no? No creas que es morbo de tus cochinos, digo, ínclitos lectores: es ansía de sabiduría.
Deja me pongo cómodo. Cualquier cosa que cuentes, ten por seguro que yo estaré escuchando algo así como: Lolita, luz de mi vida, lumbre de mis gónadas. Pecado mío. Alma mía.
Eres un cabrón, carnal. No te mueras nunca.
Oing, oing.
 
Es que el demonio está en los detalles, amigo Luis. ¿Y qué se dice del demonio? Que sabe más por viejo, que por demonio, ¿no? No creas que es morbo de tus cochinos, digo, ínclitos lectores: es ansía de sabiduría.
Deja me pongo cómodo. Cualquier cosa que cuentes, ten por seguro que yo estaré escuchando algo así como: Lolita, luz de mi vida, lumbre de mis gónadas. Pecado mío. Alma mía.
Eres un cabrón, carnal. No te mueras nunca.
Oing, oing.

¡Que El Altísimo y su divina gracia me libren de dudar del corazón puro y casto de mis lectores! -y mucho menos de ti, mi virtuoso y querido carnal-. Confieso que me ha llegado al centro del alma lo de "lumbre de mis gónadas" y "pecado mío" :rolleyes:
.. En penitencia por mi imperdonable mal pensar juro -ante un sagrado ejemplar de Rimas y Leyendas de San Bécquer- que en el próximo lustro entregaré mi arrepentida pluma al buen y recto versar, en manera de poemas semanales de amor rebosantes de perfumados elementos primaverales y crepúsculos biplaza de postal :)
Un abrazote sempiterno hermano.
 
Última edición:
Marcos, Modest, Riolita, José Luís, José V y Espartana, gracias por vuestra visita y likes, compañeros. Abrazos.
 
Última edición:
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La verdad, era un poco creída y cabrona,

pero la condescendencia habitual de la naturaleza
con la juventud
y el talento en el arte de lucir vestuario
minimizaban esos pequeños inconvenientes.

Era un marzo casi primaveral
y como todos los marzos casi primaverales
los lindos pajaritos se comían a las lindas mariposas,
los lindos gatitos se comían a los lindos pajaritos,
las ratas seguían pululando bajo las calles
(pues a ellas no les engañan
las trampas propias del cambio climático)
y la Humanidad, como suele pasar
en esas extrañas épocas de bienestar y paz contenida,
comenzaba a oler un poco a podrido.

Yo seguía asesinando a mi karma
con bombardeos cerveceros,
negocios fallidos y versos afilados.
Aquel marzo, ella me dijo:

"¿jugamos a yo Jane con veintipocos
y tú Tarzán, ahogado de experiencia
y abrazado a la última liana de la selva?"

Y es que resulta que a veces,
cuando menos lo esperas, la vida te chupa la oreja
con su lengua cosquilleante y sibilina
y luego sigue hacia abajo,
y entonces funde tus circuitos caducos,
aparecen margaritas sobre tu sombra,
estrellas fugaces en los ojos
y tonos fresa resurgen febriles
sobre la incipiente desertización de tu piel,

y logra que ese creciente sudor frío que te inunda
algunas noches sin avisar
se evapore como humo del mejor cannabis
entre los viejos y agotados perales de tu recuerdo.

Y eso, amigos, despierta el apetito,
las ganas de estirar un poco más
esa noche oscura y tenebrosa
pero hoy clara y llena de revoltosas
y luminiscentes luciérnagas viniéndose arriba.

Porque de repente llega Jane
con su cuerpazo de top model,
con su piel fresca y reluciente,
su informal y húmedo despeinado,
su insultante inconsciencia y explosión de vida
(y con ese vestido negro ceñido y ultracorto)
y te dice:

"Después de estar conmigo te podrás morir a gusto y feliz"
"Te importará un huevo que Trump vuelva a ganar las elecciones en USA"
"Te importará el otro que un puto virus chino acabe con media Humanidad"
"Yo enjuagaré todos y cada uno de los sinsabores y sinsentidos de tu mediocre existencia"
"Elevaré tu espíritu (y sin químicas ni psicoterapias de moda) hasta la exosfera y más allá"

Y tú te lo crees
o te lo quieres creer
o no te lo crees
pero en realidad te importa dos cojones que sea mentira.

El caso es que Jane de veintipocos asalta tu mundo
desde la suela de tus zapatos hasta el último pelo
de tu decadente y canoso sucedáneo de tupé
mientras te dice relájate y disfruta.

Y entonces tu jefe te coge manía
y tu ex te deja de hablar
y la panadera te sonríe lascivamente
y tu madre dice ¡al fin!
y tu sobrino dice ¡qué tío!
y los morbosos de tus lectores piensan:

Vaya mierda de poema,
pero ya puestos cuenta los detalles ¿no?


_______
Muy bueno, con la sensación de hurgar más y con detalles hasta llegar al final.

Saludos
 
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La verdad, era un poco creída y cabrona,

pero la condescendencia habitual de la naturaleza
con la juventud
y el talento en el arte de lucir vestuario
minimizaban esos pequeños inconvenientes.

Era un marzo casi primaveral
y como todos los marzos casi primaverales
los lindos pajaritos se comían a las lindas mariposas,
los lindos gatitos se comían a los lindos pajaritos,
las ratas seguían pululando bajo las calles
(pues a ellas no les engañan
las trampas propias del cambio climático)
y la Humanidad, como suele pasar
en esas extrañas épocas de bienestar y paz contenida,
comenzaba a oler un poco a podrido.

Yo seguía asesinando a mi karma
con bombardeos cerveceros,
negocios fallidos y versos afilados.
Aquel marzo, ella me dijo:

"¿jugamos a yo Jane con veintipocos
y tú Tarzán, ahogado de experiencia
y abrazado a la última liana de la selva?"

Y es que resulta que a veces,
cuando menos lo esperas, la vida te chupa la oreja
con su lengua cosquilleante y sibilina
y luego sigue hacia abajo,
y entonces funde tus circuitos caducos,
aparecen margaritas sobre tu sombra,
estrellas fugaces en los ojos
y tonos fresa resurgen febriles
sobre la incipiente desertización de tu piel,

y logra que ese creciente sudor frío que te inunda
algunas noches sin avisar
se evapore como humo del mejor cannabis
entre los viejos y agotados perales de tu recuerdo.

Y eso, amigos, despierta el apetito,
las ganas de estirar un poco más
esa noche oscura y tenebrosa
pero hoy clara y llena de revoltosas
y luminiscentes luciérnagas viniéndose arriba.

Porque de repente llega Jane
con su cuerpazo de top model,
con su piel fresca y reluciente,
su informal y húmedo despeinado,
su insultante inconsciencia y explosión de vida
(y con ese vestido negro ceñido y ultracorto)
y te dice:

"Después de estar conmigo te podrás morir a gusto y feliz"
"Te importará un huevo que Trump vuelva a ganar las elecciones en USA"
"Te importará el otro que un puto virus chino acabe con media Humanidad"
"Yo enjuagaré todos y cada uno de los sinsabores y sinsentidos de tu mediocre existencia"
"Elevaré tu espíritu (y sin químicas ni psicoterapias de moda) hasta la exosfera y más allá"

Y tú te lo crees
o te lo quieres creer
o no te lo crees
pero en realidad te importa dos cojones que sea mentira.

El caso es que Jane de veintipocos asalta tu mundo
desde la suela de tus zapatos hasta el último pelo
de tu decadente y canoso sucedáneo de tupé
mientras te dice relájate y disfruta.

Y entonces tu jefe te coge manía
y tu ex te deja de hablar
y la panadera te sonríe lascivamente
y tu madre dice ¡al fin!
y tu sobrino dice ¡qué tío!
y los morbosos de tus lectores piensan:

Vaya mierda de poema,
pero ya puestos cuenta los detalles ¿no?


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El mundo va como va ¿Qué problema hay con preparse una salida con estilo?
Un abrazo, Luis.
 
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La verdad, era un poco creída y cabrona,

pero la condescendencia habitual de la naturaleza
con la juventud
y el talento en el arte de lucir vestuario
minimizaban esos pequeños inconvenientes.

Era un marzo casi primaveral
y como todos los marzos casi primaverales
los lindos pajaritos se comían a las lindas mariposas,
los lindos gatitos se comían a los lindos pajaritos,
las ratas seguían pululando bajo las calles
(pues a ellas no les engañan
las trampas propias del cambio climático)
y la Humanidad, como suele pasar
en esas extrañas épocas de bienestar y paz contenida,
comenzaba a oler un poco a podrido.

Yo seguía asesinando a mi karma
con bombardeos cerveceros,
negocios fallidos y versos afilados.
Aquel marzo, ella me dijo:

"¿jugamos a yo Jane con veintipocos
y tú Tarzán, ahogado de experiencia
y abrazado a la última liana de la selva?"

Y es que resulta que a veces,
cuando menos lo esperas, la vida te chupa la oreja
con su lengua cosquilleante y sibilina
y luego sigue hacia abajo,
y entonces funde tus circuitos caducos,
aparecen margaritas sobre tu sombra,
estrellas fugaces en los ojos
y tonos fresa resurgen febriles
sobre la incipiente desertización de tu piel,

y logra que ese creciente sudor frío que te inunda
algunas noches sin avisar
se evapore como humo del mejor cannabis
entre los viejos y agotados perales de tu recuerdo.

Y eso, amigos, despierta el apetito,
las ganas de estirar un poco más
esa noche oscura y tenebrosa
pero hoy clara y llena de revoltosas
y luminiscentes luciérnagas viniéndose arriba.

Porque de repente llega Jane
con su cuerpazo de top model,
con su piel fresca y reluciente,
su informal y húmedo despeinado,
su insultante inconsciencia y explosión de vida
(y con ese vestido negro ceñido y ultracorto)
y te dice:

"Después de estar conmigo te podrás morir a gusto y feliz"
"Te importará un huevo que Trump vuelva a ganar las elecciones en USA"
"Te importará el otro que un puto virus chino acabe con media Humanidad"
"Yo enjuagaré todos y cada uno de los sinsabores y sinsentidos de tu mediocre existencia"
"Elevaré tu espíritu (y sin químicas ni psicoterapias de moda) hasta la exosfera y más allá"

Y tú te lo crees
o te lo quieres creer
o no te lo crees
pero en realidad te importa dos cojones que sea mentira.

El caso es que Jane de veintipocos asalta tu mundo
desde la suela de tus zapatos hasta el último pelo
de tu decadente y canoso sucedáneo de tupé
mientras te dice relájate y disfruta.

Y entonces tu jefe te coge manía
y tu ex te deja de hablar
y la panadera te sonríe lascivamente
y tu madre dice ¡al fin!
y tu sobrino dice ¡qué tío!
y los morbosos de tus lectores piensan:

Vaya mierda de poema,
pero ya puestos cuenta los detalles ¿no?


_______
Saludos, Luis.
(uy, parezco muchas, así será, jaja)
Me suena el yo Tarzán y la Jane... aunque, ¿están algo más frescos? Y dan mucho, pero mucho de sí... Diría que se salen del marco, digo de la "estampita", jeje
Genial, Luis.
Un fuerte abrazo, besoss
 
Saludos, Luis.
(uy, parezco muchas, así será, jaja)
Me suena el yo Tarzán y la Jane... aunque, ¿están algo más frescos? Y dan mucho, pero mucho de sí... Diría que se salen del marco, digo de la "estampita", jeje
Genial, Luis.
Un fuerte abrazo, besoss

El Tarzán ya está tan fresco como una castaña asada, jajaja, pero sí, Rosa, las cosas de la selva - de la caótica & tragicómica naturaleza humana- siempre dan mucho de sí :)
Muchas gracias, amiga, siempre es un gran placer tu presencia y tus lecturas en mis churrillos "poéticos". Abrazos y besos de vuelta.
 
El Tarzán ya está tan fresco como una castaña asada, jajaja, pero sí, Rosa, las cosas de la selva - de la caótica & tragicómica naturaleza humana- siempre dan mucho de sí :)
Muchas gracias, amiga, siempre es un gran placer tu presencia y tus lecturas en mis churrillos "poéticos". Abrazos y besos de vuelta.
Jajaja, no el Tarzán, por supuesto, el poema en su conjunto o puntos o detalles, me parece haberlo leído antes. No sé...
Quizá por "primitivas ", pero las figuras de Tarzán/Jane me encantan.
 
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pero la condescendencia habitual de la naturaleza
con la juventud
y el talento en el arte de lucir vestuario
minimizaban esos pequeños inconvenientes.

Era un marzo casi primaveral
y como todos los marzos casi primaverales
los lindos pajaritos se comían a las lindas mariposas,
los lindos gatitos se comían a los lindos pajaritos,
las ratas seguían pululando bajo las calles
(pues a ellas no les engañan
las trampas propias del cambio climático)
y la Humanidad, como suele pasar
en esas extrañas épocas de bienestar y paz contenida,
comenzaba a oler un poco a podrido.

Yo seguía asesinando a mi karma
con bombardeos cerveceros,
negocios fallidos y versos afilados.
Aquel marzo, ella me dijo:

"¿jugamos a yo Jane con veintipocos
y tú Tarzán, ahogado de experiencia
y abrazado a la última liana de la selva?"

Y es que resulta que a veces,
cuando menos lo esperas, la vida te chupa la oreja
con su lengua cosquilleante y sibilina
y luego sigue hacia abajo,
y entonces funde tus circuitos caducos,
aparecen margaritas sobre tu sombra,
estrellas fugaces en los ojos
y tonos fresa resurgen febriles
sobre la incipiente desertización de tu piel,

y logra que ese creciente sudor frío que te inunda
algunas noches sin avisar
se evapore como humo del mejor cannabis
entre los viejos y agotados perales de tu recuerdo.

Y eso, amigos, despierta el apetito,
las ganas de estirar un poco más
esa noche oscura y tenebrosa
pero hoy clara y llena de revoltosas
y luminiscentes luciérnagas viniéndose arriba.

Porque de repente llega Jane
con su cuerpazo de top model,
con su piel fresca y reluciente,
su informal y húmedo despeinado,
su insultante inconsciencia y explosión de vida
(y con ese vestido negro ceñido y ultracorto)
y te dice:

"Después de estar conmigo te podrás morir a gusto y feliz"
"Te importará un huevo que Trump vuelva a ganar las elecciones en USA"
"Te importará el otro que un puto virus acabe con media Humanidad"
"Yo enjuagaré todos y cada uno de los sinsabores y sinsentidos de tu mediocre existencia"
"Elevaré tu espíritu (y sin químicas ni psicoterapias de moda) hasta la exosfera y más allá"

Y tú te lo crees
o te lo quieres creer
o no te lo crees
pero en realidad te importa dos cojones que sea mentira.

El caso es que Jane de veintipocos asalta tu mundo
desde la suela de tus zapatos hasta el último pelo
de tu decadente y canoso sucedáneo de tupé
mientras te dice relájate y disfruta.

Y entonces tu jefe te coge manía
y tu ex te deja de hablar
y la panadera te sonríe lascivamente
y tu madre dice ¡al fin!
y tu sobrino dice ¡qué tío!
y los morbosos de tus lectores piensan:

Vaya mierda de poema,
pero ya puestos cuenta los detalles ¿no?


_______
¡jajaja!
Cuánta belleza en estos versos palindrómicos. Y ese cierre muy Villa.
Maravilla, amigo...
¡Bravo, Luis!

(...)
Y es que resulta que a veces,
cuando menos lo esperas, la vida te chupa la oreja
con su lengua cosquilleante y sibilina
y luego sigue hacia abajo,
y entonces funde tus circuitos caducos,
aparecen margaritas sobre tu sombra,
estrellas fugaces en los ojos
y tonos fresa resurgen febriles
sobre la incipiente desertización de tu piel,
 
`
La verdad, era un poco creída y cabrona,

pero la condescendencia habitual de la naturaleza
con la juventud
y el talento en el arte de lucir vestuario
minimizaban esos pequeños inconvenientes.

Era un marzo casi primaveral
y como todos los marzos casi primaverales
los lindos pajaritos se comían a las lindas mariposas,
los lindos gatitos se comían a los lindos pajaritos,
las ratas seguían pululando bajo las calles
(pues a ellas no les engañan
las trampas propias del cambio climático)
y la Humanidad, como suele pasar
en esas extrañas épocas de bienestar y paz contenida,
comenzaba a oler un poco a podrido.

Yo seguía asesinando a mi karma
con bombardeos cerveceros,
negocios fallidos y versos afilados.
Aquel marzo, ella me dijo:

"¿jugamos a yo Jane con veintipocos
y tú Tarzán, ahogado de experiencia
y abrazado a la última liana de la selva?"

Y es que resulta que a veces,
cuando menos lo esperas, la vida te chupa la oreja
con su lengua cosquilleante y sibilina
y luego sigue hacia abajo,
y entonces funde tus circuitos caducos,
aparecen margaritas sobre tu sombra,
estrellas fugaces en los ojos
y tonos fresa resurgen febriles
sobre la incipiente desertización de tu piel,

y logra que ese creciente sudor frío que te inunda
algunas noches sin avisar
se evapore como humo del mejor cannabis
entre los viejos y agotados perales de tu recuerdo.

Y eso, amigos, despierta el apetito,
las ganas de estirar un poco más
esa noche oscura y tenebrosa
pero hoy clara y llena de revoltosas
y luminiscentes luciérnagas viniéndose arriba.

Porque de repente llega Jane
con su cuerpazo de top model,
con su piel fresca y reluciente,
su informal y húmedo despeinado,
su insultante inconsciencia y explosión de vida
(y con ese vestido negro ceñido y ultracorto)
y te dice:

"Después de estar conmigo te podrás morir a gusto y feliz"
"Te importará un huevo que Trump vuelva a ganar las elecciones en USA"
"Te importará el otro que un puto virus acabe con media Humanidad"
"Yo enjuagaré todos y cada uno de los sinsabores y sinsentidos de tu mediocre existencia"
"Elevaré tu espíritu (y sin químicas ni psicoterapias de moda) hasta la exosfera y más allá"

Y tú te lo crees
o te lo quieres creer
o no te lo crees
pero en realidad te importa dos cojones que sea mentira.

El caso es que Jane de veintipocos asalta tu mundo
desde la suela de tus zapatos hasta el último pelo
de tu decadente y canoso sucedáneo de tupé
mientras te dice relájate y disfruta.

Y entonces tu jefe te coge manía
y tu ex te deja de hablar
y la panadera te sonríe lascivamente
y tu madre dice ¡al fin!
y tu sobrino dice ¡qué tío!
y los morbosos de tus lectores piensan:

Vaya mierda de poema,
pero ya puestos cuenta los detalles ¿no?


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No te fíes, no te fíes; tampoco cuentes los detalles,je, je, je.
Qué bueno, Luis; no sé si te lo has currado o ha salido así, de primeras y a contrapelo.
Y es que tenemos una edad en la que los dioses nos libren de creer en "princesas azules" o en Janes con "cubrerabos" o en otra vida.
Lo propondría para poema del mes y para un rato de existencia. Genial. El ayer, el ahora y lo que se calla... y calla, calla, que sigo alegrándome de que, sin contar a mí compañera, sea la Sali-gata la única que me chupa la oreja, je, je.
Un enorme abrazo hasta tus Madriles, amigo Luis, en estos minutos de relax en la cocina y después de un buen puchero... con carajillo de postre
 
Jajaja, no el Tarzán, por supuesto, el poema en su conjunto o puntos o detalles, me parece haberlo leído antes. No sé...
Quizá por "primitivas ", pero las figuras de Tarzán/Jane me encantan.

Sí, tienes buena memoria, jeje, este poema tiene algún tiempo, pero lo tenía por ahí abandonado.
Creo que la primera vez que vi una peli de Tarzán fue de niño con mis abuelos en un cine cutrillo en Madrid ("Tarzán y las amazonas" me suena :)), ... ahora me cae mejor la Chita que el Tarzán :D. Un beso, Rose.
 
¡jajaja!
Cuánta belleza en estos versos palindrómicos. Y ese cierre muy Villa.
Maravilla, amigo...
¡Bravo, Luis!

(...)
Y es que resulta que a veces,
cuando menos lo esperas, la vida te chupa la oreja
con su lengua cosquilleante y sibilina
y luego sigue hacia abajo,
y entonces funde tus circuitos caducos,
aparecen margaritas sobre tu sombra,
estrellas fugaces en los ojos
y tonos fresa resurgen febriles
sobre la incipiente desertización de tu piel,

La verdad es que me divertí mucho escribiendo este poema, jeje, pero afortunadamente solo es ficción literaria, no me cuadran demasiado las relaciones con mucha diferencia de edad, no me las creo ;)
Me alegro que te gustara, Andreas. Muchas gracias y un gran abrazo compa.
 
No te fíes, no te fíes; tampoco cuentes los detalles,je, je, je.
Qué bueno, Luis; no sé si te lo has currado o ha salido así, de primeras y a contrapelo.
Y es que tenemos una edad en la que los dioses nos libren de creer en "princesas azules" o en Janes con "cubrerabos" o en otra vida.
Lo propondría para poema del mes y para un rato de existencia. Genial. El ayer, el ahora y lo que se calla... y calla, calla, que sigo alegrándome de que, sin contar a mí compañera, sea la Sali-gata la única que me chupa la oreja, je, je.
Un enorme abrazo hasta tus Madriles, amigo Luis, en estos minutos de relax en la cocina y después de un buen puchero... con carajillo de postre

La verdad es que este poema me salió casi tal cual, creo que es de los que menos he tocado (cosa rara por cierto).
Y sí, estas edades son muy proclives a caer ocasionalmente en cierto patetismo existencial (o de hecho) jeje. ... seguramente nunca llegamos a madurar del todo, y quizás sea mejor así, pero tampoco hay que perder el norte :D
Mi Gorda y la Princesa no me chupan la oreja, prefieren tocarme la nariz y pasear por el teclado del ordenador :)
Me alegra que te gustara este poemilla tarzanesco, Alonso, muchas gracias y otro enorme abrazo de vuelta, ... sigue dándole al puchero (y algo menos al carajilllo , eh! :D)
 
Yo empezaría por los detalles, y terminaría con los lindos gatitos comiéndose los pajaritos, pero no hay que hacer nuestro vacío más grande tratando de llenar las expectativas de otros. Hola Brooo¡¡¡ Agradable y light como siempre. Te mando un abrazo hasta la tierra de los íberos.
 
Yo empezaría por los detalles, y terminaría con los lindos gatitos comiéndose los pajaritos, pero no hay que hacer nuestro vacío más grande tratando de llenar las expectativas de otros. Hola Brooo¡¡¡ Agradable y light como siempre. Te mando un abrazo hasta la tierra de los íberos.

¡Qué pasaaa Brooo! ¿cómo va la vida? :p:rolleyes:
... Pues sí, los detalles lo son todo en esta puta vida :), lo de intentar llenar expectativas ajenas tiene más efectos secundarios que un cóctel de bourbon con aspirinas.
¿Cuándo coño nos traes un poco de tu arte al foro?, ... te echo de menos, cabrón.
Un abrazo enorme hasta tu México lindo!!
 
`
La verdad, era un poco creída y cabrona,

pero la condescendencia habitual de la naturaleza
con la juventud
y el talento en el arte de lucir vestuario
minimizaban esos pequeños inconvenientes.

Era un marzo casi primaveral
y como todos los marzos casi primaverales
los lindos pajaritos se comían a las lindas mariposas,
los lindos gatitos se comían a los lindos pajaritos,
las ratas seguían pululando bajo las calles
(pues a ellas no les engañan
las trampas propias del cambio climático)
y la Humanidad, como suele pasar
en esas extrañas épocas de bienestar y paz contenida,
comenzaba a oler un poco a podrido.

Yo seguía asesinando a mi karma
con bombardeos cerveceros,
negocios fallidos y versos afilados.
Aquel marzo, ella me dijo:

"¿jugamos a yo Jane con veintipocos
y tú Tarzán, ahogado de experiencia
y abrazado a la última liana de la selva?"

Y es que resulta que a veces,
cuando menos lo esperas, la vida te chupa la oreja
con su lengua cosquilleante y sibilina
y luego sigue hacia abajo,
y entonces funde tus circuitos caducos,
aparecen margaritas sobre tu sombra,
estrellas fugaces en los ojos
y tonos fresa resurgen febriles
sobre la incipiente desertización de tu piel,

y logra que ese creciente sudor frío que te inunda
algunas noches sin avisar
se evapore como humo del mejor cannabis
entre los viejos y agotados perales de tu recuerdo.

Y eso, amigos, despierta el apetito,
las ganas de estirar un poco más
esa noche oscura y tenebrosa
pero hoy clara y llena de revoltosas
y luminiscentes luciérnagas viniéndose arriba.

Porque de repente llega Jane
con su cuerpazo de top model,
con su piel fresca y reluciente,
su informal y húmedo despeinado,
su insultante inconsciencia y explosión de vida
(y con ese vestido negro ceñido y ultracorto)
y te dice:

"Después de estar conmigo te podrás morir a gusto y feliz"
"Te importará un huevo que Trump vuelva a ganar las elecciones en USA"
"Te importará el otro que un puto virus acabe con media Humanidad"
"Yo enjuagaré todos y cada uno de los sinsabores y sinsentidos de tu mediocre existencia"
"Elevaré tu espíritu (y sin químicas ni psicoterapias de moda) hasta la exosfera y más allá"

Y tú te lo crees
o te lo quieres creer
o no te lo crees
pero en realidad te importa dos cojones que sea mentira.

El caso es que Jane de veintipocos asalta tu mundo
desde la suela de tus zapatos hasta el último pelo
de tu decadente y canoso sucedáneo de tupé
mientras te dice relájate y disfruta.

Y entonces tu jefe te coge manía
y tu ex te deja de hablar
y la panadera te sonríe lascivamente
y tu madre dice ¡al fin!
y tu sobrino dice ¡qué tío!
y los morbosos de tus lectores piensan:

Vaya mierda de poema,
pero ya puestos cuenta los detalles ¿no?


_______
Qué buenos momentos se pasan leyéndote, Luis, gracias. :)
Que aparezca una Jane de éstas en mi vida es una auténtica quimera, ya lo sé, :oops: pero si lo hiciera las consecuencias no me cabe duda que serían las que enumeras en su nombre....
"Después de estar conmigo te podrás morir a gusto y feliz"
"Te importará un huevo que Trump vuelva a ganar las elecciones en USA"
"Te importará el otro que un puto virus acabe con media Humanidad"
"Yo enjuagaré todos y cada uno de los sinsabores y sinsentidos de tu mediocre existencia"
"Elevaré tu espíritu (y sin químicas ni psicoterapias de moda) hasta la exosfera y más allá"

.... y si todo eso no me llevara a un alto grado de felicidad sería porque estoy realmente acabado. :p
Un abrazo.
Javier
 
Qué buenos momentos se pasan leyéndote, Luis, gracias. :)
Que aparezca una Jane de éstas en mi vida es una auténtica quimera, ya lo sé, :oops: pero si lo hiciera las consecuencias no me cabe duda que serían las que enumeras en su nombre....
"Después de estar conmigo te podrás morir a gusto y feliz"
"Te importará un huevo que Trump vuelva a ganar las elecciones en USA"
"Te importará el otro que un puto virus acabe con media Humanidad"
"Yo enjuagaré todos y cada uno de los sinsabores y sinsentidos de tu mediocre existencia"
"Elevaré tu espíritu (y sin químicas ni psicoterapias de moda) hasta la exosfera y más allá"

.... y si todo eso no me llevara a un alto grado de felicidad sería porque estoy realmente acabado. :p
Un abrazo.
Javier

¡Hola, Javier!. Jajaja, yo tampoco me veo ya a estas alturas en esas películas, y si me pasara me llevaría a un grado aún más alto de sorpresa que de felicidad :D, ... y es que hasta para ser Tarzán hay que tener una edad :rolleyes:... bueno, menos el Julio Iglesias ese, claro, aunque juraría que en esos casos hay otros "atractivos" por medio ;)
Me alegra que te divirtiera el poema, amigo, de eso se trataba. ¡Muchas gracias por tu visita y un fuerte abrazo!
 

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