Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Busco la belleza en este mundo tan sucio, intentando despejar la niebla que cubre el horizonte y seguir caminando. gracias por aceptarme en esta casa donde hay lo que busco, es un placer andar...
Llevo el peso del fracaso torpemente,
a una flor de plástico en el ojal
que es la esperanza que no desfallece,
una palabra que recito dentro mi alma
para poder vencer todos mis miedos,
es la...
Por el río de tu talle
pasa un barco de cristal,
que se lleva los suspiros
caminito del zarzal.
Dime lo que tienes,
niña de la rosa;
dime lo que tienes
que estás tan hermosa.
Tienes la boca...
Guardo el tesoro que me has regalado,
Sol que en mi pecho veré amanecer.
Tu voz quita mi tormento,
borra todo descontento,
dando al día un gozoso renacer.
Todo el ayer ya queda perdonado
del...
Si Calíope guía al fin mi pluma,
descenderé a los reinos del espanto;
no busco el templo ni al vasallo ciego,
ni el brillo falso de una gloria vana.
Tan solo aspiro a derrotar a la esfinge,
al que...
Largo tiempo de sombra en la memoria,
testigo de la gravedad de la ausencia levita el olvido.
Qué ruido de nubes ha venido a tapar las calles,
que derrotada arquitectura cuelga de la arcilla
de...
El Veterano
Adapté el furor del combate
en un entierro de mi adentro;
al límite quebré el eco de lo que era,
rompí el sistema de mi cerebro,
y me aislé responsable
como todo un Sargento.
Soy...
Si estás en soledad no estás solo,
estás acompañado de ti mismo.
La soledad no es hueco ni abandono:
es el lugar donde te encuentras.
En la quietud que el mundo te abandona,
no hay sombra...
Extraño esa silla rodeada de ruido
No sé si era yo o el alrededor
Ahora busco en un túnel oscuro
busco la silla
está lejos, borrosa
Corro, y corro
Grito, y grito
Pero mis piernas no...
Tengo una vaca que parece toro,
no da leche desde hace un mes.
muge con el cerdo, el pato y el pollo,
y los espanta con mugidos de vez en vez.
Lanza un rugido que suena forzado,
¡pobre mi vaca...
Terminé el libro con la ventana abierta de mi cuarto. Y recuerdo el brusco golpe del viento entrando: fresco, seco y nocturno… ¿eras tú? O venía de visita, tal vez para depurarme, sacudir la...
Tus mensajes danzan mi sentimiento. Desahogan el tumulto justo del centro de mi pecho.
¿Qué tantas cosas se querrán manifestar desde ese rincón? Y tu tan aventurera con linterna, no me dejas...