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Allí están, como todos los días,
a media mañana
ocupando su sitio
junto a la cristalera
del bar de la esquina.
Hoy son diez- ayer once-
van muy arregladas
con sus coloretes en las...
Un poema que veo ya tiene años pero que no ha perdido nada de su valor. El otoño, la estación melancólica, es ideal para reflejar tanto lo ido como lo que está por venir. No leí este poema en su...
Este es mi tiempo,
también lo puedo utilizar para escribir,
para hacer o no hacer nada,
para esforzarme hasta el infarto
por cualquier tontería.
Cuando se pierde la agilidad
hay que medir los...
Yo creo que se asemeja mucho a una vida feliz-o por lo menos placentera- lo que en este poema describes. Cosas sencillas y buena gente alrededor. Qué más se puede pedir. Muy bueno, Alonso este...
Apenas estoy saliendo de mi última travesía del desierto, ese desierto ya tan familiar por recurrente, pero estéril y sin brillos. Estos son mis primeros versos, versos libres, de rima, métrica y...
Enamórame…
pero no con palabras.
Hazlo despacio,
como si el tiempo nos perteneciera,
como si la noche hubiera nacido
solo para vernos acercarnos.
Sedúceme tú.
Acércate sin prisa,
con esa forma...
Eres la sed que me habita
cuando la noche se inclina,
la llama que en mis entrañas
arde sin hacer ceniza.
Tu cuerpo, tierra encendida,
me reclama y me aproxima,
y en su mapa voy perdiendo
la...
Ramón, tu poema late con un dolor intenso y profundo; entre sombras, fuego y latidos insomnes, el corazón habita un jardín de esperanza marchita, donde la pasión y el olvido se funden en oscuridad...
Hundido en el sueño,
el ritmo de mis caricias
perdió el paso sobre tu piel,
por culpa de la inesperada aparición
de esa geometría corpórea que
la lentitud a veces tiene, y que se
estira al...
El café con leche bien negro-como mi alma-.
Y sin azúcar-lo dulce eras tú-.
Unas gotas de aceite virgen en el pan de ayer.
Tampoco hay zumo porque me olvidé de comprar naranjas.
Y encima...
Tú eres mi Islandia.
Te percibo dura e inhóspita,
un géiser que se alza salvaje,
el viento ártico que asola mi mundo.
Tu piel blanca, casi albina,
tus ojos de un celeste polar,
el...
Entre si son ondas o son partículas, lo importante es que esa reunión de átomos que se deja abrazar y escribir.
Muy bello tu poema, amigo Ramón, y muchas gracias por compartir.