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lesmo — Blog

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138 entradas · 13580 visitas
· 0 comentarios · ♥ 2 Plegaria Soneto
Miserere mei...
Olvido

Si miras a tu hijo en su calvario,
su mente que es su cruz y su martirio
que oculta su morado como un lirio
desde tu gran silencio en el sagrario.

Ves a tus predilectos a diario
que acuden, se perfuman con el cirio
pascual, en tanto yo con mi delirio
enfermo, vago triste y solitario.

Y Tú, si a Lázaro que ya podrido
sacaste de la tumba perfumado,
sabrás que en mi yacija muerto he sido.

Si Tú pasas de largo por mi lado
sabrás, de sobra sabes de tu olvido
y así por qué razón me has olvidado.

Laus Deo
· 2 comentarios · ♥ 2 Soneto

Los frescos de San Nicolás
de Valencia


Detalle tras detalle no visible
a causa de la altura en lejanía;
es claro que el autor lo pintaría
ajeno del aplauso apetecible.

Un juego de color, en imposible
equilibrio, en la bóveda ponía,
allí que solamente lo vería
aquel cuya mirada es infalible.

Allí, que la herramienta del obrero
trabajó en diminutas perfecciones
donde no llegaría el ojo humano;

y sólo por dejar, con todo esmero,
a tan Grande Señor las oraciones
del arte que salía de su mano.
· 2 comentarios · ♥ 1 Soneto
Por sentirte, al leer, algo mejor

Prefiero para ti el itinerario
que tenga en la palabra lo bastante,
tal vez, sin la metáfora impactante,
huida del exceso lapidario.

No quiero destilar del diccionario
esencias de perfume mareante,
que no debas ponerte ningún guante
por algo que saqué del anticuario;

tampoco de sí mismo poseído
el verso que se mira sin pudor
y al cabo nada es para tu oído.

No necesita afeites el candor;
si acaso me acerqué solo habrá sido
por sentirte, al leer, algo mejor.
· 4 comentarios · ♥ 1 Soneto
La palabra
Juan, I, 1; Mat, VI, 9.

Llave del ser, fue en un principio el verbo
por él que se hizo todo cuanto muda
y el verbo es la cadena con que anuda
Dios los dispersos granos de su acervo.

Por él el hombre deja de ser siervo,
se vale de él en la batalla ruda
y en él la apaga cuando su alma suda
como en la fuente tras de acoso el ciervo.

Sea de Dios santificado el nombre
que es Dios también, pues fue con la palabra
como creara el mundo en un principio.

Con la palabra, como Dios, el hombre
su realidad de ideas forja y labra:
nunca la profanéis a huero ripio.

Salamanca, 28-IX-1910.
Miguel de Unamuno


Fuente. Poesi.as
· 4 comentarios · ♥ 2 Plegaria Soneto
I

Para que de una vez te siga y vea


Apenas un chiquillo y las mujeres
estaban a tu lado en el martirio,
y yo, por otro lado, en tanto mueres
ajeno permanezco en el delirio.

¡Deliro, sí!, por tanto que me quieres
y no te puedo ver ni con el cirio
que alumbra los despojos que Tú eres,
cerúleos, morados como un lirio.

Debiera arrodillarme ante el madero,
debajo justamente del reguero
de sangre que te sale y que gotea,

y allí quedarme inmóvil del espanto;
¿qué falta, Dios perfecto, dime cuánto
para que de una vez te siga y vea?

II
"Memento, homo, quia pulvis es..."
–recuerda, hombre, que eres polvo...
Al Tabor desde el Calvario

No sé si fue la mezquindaz o el miedo
al propio sufrimiento, a la agonía,
que no pude acabar lo que leía,
tanto me señalaba con el dedo.

No quise saber más de aquel acedo
poema, largo y claro como el día,
de la Pasión, la misma que yo huía
apenas susurrando "credo", "credo".

El pánico al dolor me sobrepasa,
y al poco ánimo que tengo arrasa
el verso contumaz y lapidario.

Tal vez si repitiera con voz viva
"¡credo, credo!", mi polvo y tu saliva
me lleven al Tabor desde el Calvario.
· 0 comentarios · ♥ 1 Soneto
A Rafael Nadal

Ese gran español

Constante en la victoria tras victoria
luchó con tal valor quitando el cieno
que a aquella inundación le puso freno
y fue el manacorí de nuevo historia.

El pueblo que lo lleva en la memoria
lo admira por templado y por sereno
y el vencido por él se siente bueno
pues lleva al adversario hasta la gloria.

Es épica su lucha y su destreza
que aún, por su tesón, no tienen techo,
mas lo que más asombra es la grandeza

que adorna lo profundo de su pecho
que a Rafael Nadal sobra nobleza
para hacer del tributo su derecho.

Salva González Moles
· 0 comentarios · ♥ 4 Soneto
"Amigo", "contigo"

A veces, todo envuelto de tristeza,
el día largamente se eterniza,
el sol se ve cubierto de ceniza
y llenos los jardines de maleza.

No es solo lluvia fina en la cabeza,
es algo más profundo, que enraíza,
que encierra, no saber qué paraliza
sentir una emoción o la belleza.

Entonces se presenta, y de repente,
alguna voz amable y dice "amigo",
que inunda el alma entera en un momento;

y vuelven los colores al ambiente,
y luego de escuchar decir "contigo",
el mágico igual eco de su acento.
· 0 comentarios · ♥ 2 De los hijos y los padres Soneto
A papá,
in memoriam.
Aquella noche
(Album de fotos)

Qué habrá flotando por aquel ambiente
que huele tanto a amor y a chimenea,
qué habrá en mi corazón para que vea
aquel lugar de forma transparente.

Qué habrá en esas miradas de inocente
que el mismo Cielo en ellas se recrea,
por esos niños puede que se crea
que Dios estaba allí pleno y presente.

Qué habrá que todo salta de alegría,
será la Navidad, o habrá una estrella
que fúlgida ilumina como el día,

qué habrá...; no he visto yo cosa más bella:
jamás habrá canción ni melodía
ni habrá noches, seguro, como aquella.
· 0 comentarios · ♥ 3 Soneto
"No olvides que el Dolor es
la piedra de toque del Amor."

Camino, 439.
Josemaría Escrivá.

Entre neones


Anduve algunas veces por desiertos
de angustias y de torpes ansiedades,
acaso entre el color de las ciudades
no vi los fuegos fatuos de los muertos.

Cegado, con los ojos bien abiertos,
y sordo del escándalo del Hades,
no pude ver ni oír cuántas maldades
maquinan los demonios encubiertos.

Me fui de aquellas villas con infectas
aceras, parecían ser perfectas
sus calles, con alegres emociones.

Me fui porque seguí los tibios haces
de luz que da el dolor, los más veraces,
y al punto se apagaron los neones.
· 4 comentarios · ♥ 2 Plegaria Soneto Traducción
A Cristo N. S. crucificado estando
o poeta no seu último momento


Meu Deus, que estais pendente de um madeiro
em cuja lei protesto de viver,
em cuja santa lei hei de morrer
animoso, constante, firme e inteiro:

neste lance, por ser o derradeiro,
pois vejo a minha vida anoitecer,
é, meu Jesus, a hora de se ver
a brandura de um pai, o manso Cordeiro.

Mui grande é o vosso amor e o meu delito:
porém pode ter fim todo o pecar,
e não o vosso amor que é infinito.

Esta razão me obriga a confiar,
que por mais que pequei, neste conflito
espero em vosso amor de me salvar.

Gregório de Matos (1623-1696)


Traducción adaptada


Mi Dios, que estás pendiente del madero,
en vuestra ley no quise yo vivir,
ahora que en tu ley he de morir
con ánimo, constante, firme, entero:

y en este lance al ser el más postrero,
al verme de esta vida ya partir
es, mi Jesús, la hora de sentir
lo blanda que es tu faz, manso Cordero.

Qué grandes son tu Amor y mi delito:
aquí tendrá su fin todo pecar
y no tu buen Amor, que es infinito.

Me obliga esta razón en Ti confiar,
si por más que pequé, mi ser contrito,
tan solo por tu Amor me he de salvar.
· 3 comentarios · ♥ 4 Soneto

Medidas desesperadas


No vengas a buscarme, ¡pasa, pasa!,
que amores tengo más para ser dados,
y aún, con mis cabellos plateados,
me queda entre sonrisas cierta guasa.

Si vieras mi salud un tanto escasa,
que sufre con los días más nublados,
le pongo los remedios adecuados
y cierro los postigos de la casa.

Y dejo en las paredes los espejos
que miro solamente con reojos
no vaya a entretenerme en sus reflejos.

Me aparto de tristezas y de enojos
que sé de un gran artista que en bosquejos
me pinta sobre el alma trampantojos.
· 0 comentarios · ♥ 2 Andalucía Rima asonante Romance doble

Entre Doñana y Sanlúcar


El Betis se ha embadurnado,
entre Doñana y Sanlúcar,
y salobre ya es Atlántico
porque lo abraza y lo acuna.

¡Ay niño, cuánto has penado,
desde Cazorla en la altura,
por las campiñas pasando
de olivares y aceitunas!

¡Y qué mal augur te trajo
la que es romana y moruna
por no dejarte en tus brazos
su callada arquitectura!

Y, ¿qué no habrás tú pasado?
¡Cuánta penita la tuya
si el Puente de Triana bajo
te ocultó rayos de Luna!

Andaluz por sangre y rango.
ya sumida en la amargura,
Andalucía son llantos
porque el Betis ha pasado
y ya no volverá nunca.
· 0 comentarios · ♥ 1 Dodecasílabos

Sanlúcar de Barrameda


La playa de Sanlúcar a mí me sabe
a sal de camarones y a yerba buena,
con brisa de Doñana tierna y suave
y estelas de caballos sobre la arena.
· 2 comentarios · ♥ 3 Galicia


Canzón de cuna pra Rosalía


¡Érguete miña amiga,

que xa cantan os galos do día!
¡Érguete miña amada,

porque o vento muxe, como unha vaca!

Os arados van y vén
dende Santiago a Belén.

Dende Belén a Santiago
un anxo ven en un barco.
Un bardo de prata fina
que trai a dor de Galicia.

Galicia deitada y queda
transida de tristes herbas.
Herbas que cobren teu leito
e a negra fonte dos teus cabelos
Cabelos que van ao mar
onde as nubens teñen seu nidio pombal!

¡Érguete miña amiga,
que xa cantan os galos do día!
¡Érguete miña amada,
porque o vento muxe, como unha vaca!


Federico García Lorca


Romaxe de Nosa Señora da Barca

¡Ay rauda, rauda, rauda
da Virxen pequena
e a súa barca!


A Virxen era pequena
e a súa coroa de prata.
Marelos os como bois
que no meu carro a levaban.

Pompas de vidro traguían
a choiva pol-a montana.
Mortas e mortos de néboa
pol-as congostroas chegaban.

¡Virxen, deixa a túa cariña
nos doces ollos das vacas
e leva sobr`o teu manto
as froles da amortallada!

Pol-a testa de Galicia
xa ven salaiando a i-alba.
A Virxen mira pra o mar
dend`a porta da súa casa.

¡Ay rauda, rauda, rauda
da Virxen pequena
e a súa barca!


Cantiga do neno da tenda

Bos aires ten unha gaita
sobre do Río da Prata
que a toca o vendo do norde
coa súa gris boca mollada.
¡Triste Ramón de Sismundi
Aló na rúa Esmeralda,
basoira que te basoira
polvo d`estantes e caixas.
Ao longo das rúas infindas
os galegos paseiaban
soñando un val imposíbel
na verde riba da pampa.
¡Triste Ramón de Sismundi!
Sinteu a muñeira d`ágoa
mentres sete bois de lúa
pacían na súa lembranza.
Foise pra veira do río,
veira do Río da Prata
sauces e cabalos núos
crevan o vidro das ágoas.
Non atopou o xemido
malencónico da gaita,
non viu o inmenso gaiteiro
coa frolida d`alas;
triste Ramón de Sismundi,
veira do Río da Prata,
viu na tarde amortecida
bermello muro de lama.

Federico García Lorca


Noiturno do adoescente morto

Imos silandeiras orela do vado
pra ver ô adoescente afogado.

Imos silandeiras veiriña do ar,
antes que ise río o leve pro mar.


Súa i-alma choraba, ferida e pequena
embaixo os arumes de pino e d`herbas.

Agoa despenada baixaba da lúa
cobrindo de lirios a montana núa.

O vento deixaba camelias de soma
na lumeira murcha da súa triste boca.

¡Vinde mozos loiros do monte e do prado
pra ver o adoescente afogado!

¡Vinde xente escura do cume e do val
antes que ise río o leve pro mar!

O leve pro mar de curtiñas brancas
onde van e vên vellos bois de ágoa.

¡Ay, cómo cantaban os albres do Sil
sobre a verde lúa, coma un tamboril!

¡Mozos, imos, vinde, aixiña, chegar
porque xa ise río m`o leva pra o mar!

Federico García Lorca


Danza da lúa en Santiago

¡Fita aquel branco galán,
olla seu transido corpo!

É a lúa que baila
na Quintana dos mortos.

Fita seu corpo transido
negro de somas e lobos.

Nai: A lúa está bailando
na Quintana dos mortos.

¿Quén fire potro de pedra
na mesma porta do sono?

¡É a lúa! ¡É a lúa
na Quintana dos mortos!

¿Quén fita meus grises vidros
cheos de nubens seus ollos?

¡É a lúa! ¡É a lúa
na Quintana dos mortos!

Déixame morrer no leito
soñando con froles dóuro.

Nai: a lúa está bailando
na Quintana dos mortos.

¡Ai filla, co ar do céo
vólvome branca de pronto!

Non é o ar, é a triste lúa
na Quintana dos mortos.

¿Quén brúa co-este xemido
dimenso boi melancónico?

Nai: É a lúa, é a lúa
na Quintana dos mortos.

¡Si, a lúa, a lúa
coronada de toxos,
que baila, e baila, e baila
na Quintana dos mortos.

Federico García Lorca

Madrigal á cibdá de Santiago

Chove en Santiago
meu doce amor.
Camelia branca do ar
brila entebrecida ó sol.
Chove en Santiago
na noite escura.
Herbas de prata e de sono
cobren a valeira lúa.
Olla a choiva pola rúa,
laio de pedra e cristal.
Olla o vento esvaído
soma e cinza do teu mar.
Soma e cinza do teu mar
Santiago, lonxe do sol.
Agoa da mañán anterga
trema no meu corazón.

Federico García Lorca
· 4 comentarios · ♥ 3 Camino de Santiago Peregrinar Santiago de Compostela Soneto

I
"Dios deseado y deseante..."

Juan Ramón Jiménez.
Deseado y deseante
(La partida)

Inquietud, ansiedad enamorada,
rebullir interior, un viejo anhelo
que hace todo azul bajo ese cielo
en donde tiene puesta la mirada.

Y llega, de repente, una jornada
que es solo de horizonte y alto vuelo
en que el dejar atrás es el consuelo,
libérrima esperanza en la llegada.

Entonces, cuando casi ya es memoria
el tramo, y reencuentro con la Historia
–esencia portentosa de un Destino

de siempre deseado y deseante–,
se arranca cada palmo a lo distante
yendo hacia Compostela de camino.



II

Mística quietud
(Peregrinar)

Con mística quietud en el repecho
un manto misterioso de verdura
va creciendo en constante mojadura
con el musgo, la hiedra y el helecho.

Peregrino, de siempre, insatisfecho
paso a paso en canchal y piedra dura,
con sueños de lejana arquitectura
que lleva en los pespuntes de su pecho.

Pero al fin en la última colina,
en los humildes henos se reclina
acallando la fiebre que lo abruma;

es tiempo descansado, y agradece
la llegada, pues tocarlas ya parece
las Torres de Santiago entre la bruma.


III

Íntima
(Compostela)

Andar entre su calle y su plazuela
es todo intimidad hora tras hora,
tal vez la pulsación dulce y sonora,
matiz de la zanfoña o la vihuela.

Quizás en el principio de una estela
delgada haya una gaita añoradora
que suene en los confines de la aurora
y haga amanecer en Compostela.

Llegar al Obradoiro y reclinarse
pudiera ser lo mismo que asombrarse
y absorto estar fundido con la Historia;

o bien el transportarse algún milenio
entrar en la explosión de luz e ingenio
del Pórtico llamado de La Gloria.

· 4 comentarios · ♥ 3 Soneto
... perro que no me deja ni se calla
siempre a su dueño fiel, pero importuno.
[...]
Umbrío por la pena, casi bruno
Miguel Hernández.
Displicencias


No me busques compases de alegría
que muero lentamente solo y uno,
con gruñidos de un perro inoportuno
con un timbre de voz que conocía.

Y transito en el filo, noche y día,
de una espada afilada donde aúno
el calor que sentía que ahora ayuno
con lo amable vetado, y a porfía.

Mis desvelos lo son desconocidos,
degradados a ser obligaciones,
que con vara amañada son medidos.

Lo peor son la vacuas emociones,
la enorme displicencia en los oídos
atronando por todos mis rincones.

· 2 comentarios · ♥ 2 Alejandrinos Soneto
Abrojos

Nada existe más vacuo que la caricia ausente,
que la boca cerrada, que una mano hacia abajo,
que el vacío es inmenso si es del alma y no siente
y ademas es alegre con gentil desparpajo.

La sonrisa que hiere, la que muerde y se clava
es como de aguijones si mordaz el semblante,
que un insulto se frota y con genio se lava
y la risa sufrida es pesada y cargante.

En tan solo un instante se derriban los muros,
se agosta la florcilla que amaneció dichosa
y se vuelven los días de mil soles oscuros.

Cuando llega el ocaso y la vida es tediosa
y se pierden los brazos que de otrora seguros
son los secos abrojos y una espina de rosa.
· 0 comentarios · ♥ 3 Versos libre
Voy a desnudar mi verso

Voy a desnudarme del verso que con caricias me oprime
dejaré de lado los puntos las comas los signos innecesarios
dejaré fluir el verso torrencial de los neveros de abril
para escribir éstos que lleguen junto a tu patria
ahora convulsa ah la patria hermana ah la poeta hermana
y te escribiré recordando las sombras de los días sin fin
recordando aquel pasillo del hospital donde moría
junto a otros más muertos que yo más ausentes que yo
mas ay que tras revivir por instantes aquellos días
he dejado salir mis fantasmas de nuevo al corredor
y en un poema que encuentro a la vera del abismo
y de pronto a la vera del abismo alguien me ha tocado
el hombro asombrado de soledad y se asombró con el roce
y tras el roce unas palabras menos que complacientes
me han hablado de todo pero más que de todo
me han nombrado a ese Ser que se es fin de todo
del principio de la luz de los mares las plantas
que es el medio el camino el final de los los hombres
pero no de esa masa de hombres que no tienen nombre
porque llama uno a uno y les mira a los ojos
como a mí me ha mirado al leer tu poema.
· 3 comentarios · ♥ 2 Soneto
Abyecta monoseima

Confuso estará el cielo de tormenta
del trueno de una voz que lo equivoca
que el fuego que ha salido de esa boca
de brasas del infierno se alimenta.

Sonido horripilante que atormenta,
la náusea en las heces la provoca,
un rito de asco y cieno con que invoca
al mal que a todo el Hades representa.

Vómito y bilis negra con pestoso
efluvio del azufre y gas metano;
palabras de una abyecta monosemia.

Salió directamente de ese foso
tan séptico y satánico, del ano
que así es de infeccio
sa la blasfemia.
· 2 comentarios · ♥ 1 Humor Soneto
A Fulgencio Cibertraker
Soneto del dos por siete

La cosa es nunca hacer una promesa
y menos implicando a algún soneto,
que tiene el bravonel poco respeto
con bulla siempre va, que algo le pesa.

El fuego prende, al aire la pavesa,
se extiende entre que acaba este cuarteto;
ya huele a chamusquina en el terceto,
lo tiene bien callado, no interesa.

¡Pues ea!, que el terceto ya ha venido,
y mira hacia otro lado, con silbido,
y aquí tampoco dice ni un direte.

Con tufo llega el último terceto
y no ha soltado prenda, el muy discreto;
a ver si da la cuenta: dos por siete.
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