Melquiades San Juan
Poeta veterano en MP

Ellas vienen por los restos de sus caminantes. Siguen sus pasos, buscan, preguntan. Hay una espina dolorosa en cada mirada, cómo es que se ha vuelto dolor tanto horizonte.
Toma mi pan, bebe mi agua, esta sombra mía es para cobijar con ternura a tu corazón. Mírame la vergüenza en el rostro hermana mía, cuando preguntas por los pasos de los tuyos, cuando tengo que decirte "no lo vi", "no sé", "no supe".
Siente mi dolor cuando te digo con pena que esto queda de mi casa. Tan parecida a la tuya.
Ellas vienen y preguntan. Buscan y no tenemos la respuesta. Apenas un abrazo, una gota de llanto para colmarles la lacerada alma.
Última edición: