elena morado
Poeta que considera el portal su segunda casa
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No veo a nadie en el espejo,
sólo vacío.
Pasará el tiempo,
como siempre,
¡consuelo de tontos!
para borrar las miserias del pasado,
y quedarse sin presente,
mientras tanto.
Quiero ser libre de sentimientos,
de pensamientos que me ahogan.
No quiero mañana,
quiero hoy,
quiero ahora.
No hay colores,
sólo negro, tal vez gris, quizás blanco.
Imagina, imagina, imagina
llegará la primavera,
¡qué nerviosa me pone esa estación!
pero tal vez amaine la tormenta,
y si no cesa,
que salga el arcoíris.
El que no se consuela es porque no quiere
y el que no llora no mama,
y no hay mal que por bien no venga
ni que cien años dure.
¡JA!
¡Maldito refranero!
Y mientras tanto no hay nada
en el espejo,
como mis manos,
vacías,
llenas de nada.
Antonia Mauro del Blanco
sólo vacío.
Pasará el tiempo,
como siempre,
¡consuelo de tontos!
para borrar las miserias del pasado,
y quedarse sin presente,
mientras tanto.
Quiero ser libre de sentimientos,
de pensamientos que me ahogan.
No quiero mañana,
quiero hoy,
quiero ahora.
No hay colores,
sólo negro, tal vez gris, quizás blanco.
Imagina, imagina, imagina
llegará la primavera,
¡qué nerviosa me pone esa estación!
pero tal vez amaine la tormenta,
y si no cesa,
que salga el arcoíris.
El que no se consuela es porque no quiere
y el que no llora no mama,
y no hay mal que por bien no venga
ni que cien años dure.
¡JA!
¡Maldito refranero!
Y mientras tanto no hay nada
en el espejo,
como mis manos,
vacías,
llenas de nada.
Antonia Mauro del Blanco
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::tu puedes