Melquiades San Juan
Poeta veterano en MP
me envuelvo en su mirada
siempre sentada junto al fogón
descalza, con los pies marcados por el polvo
mira a las gallinas
a ese montón de piedras que resguardan al nopal
a la suave vereda que se abre paso rumbo al escusado
es un cuenco de arrugas toda su piel
como lo es su mente, de recuerdos
la miro
no desfallece
espera
sabe que ya no quedan pasos
ni quedan rumbos
ni quedan horizontes
solo queda esperar
mirar
y recordar.
siempre sentada junto al fogón
descalza, con los pies marcados por el polvo
mira a las gallinas
a ese montón de piedras que resguardan al nopal
a la suave vereda que se abre paso rumbo al escusado
es un cuenco de arrugas toda su piel
como lo es su mente, de recuerdos
la miro
no desfallece
espera
sabe que ya no quedan pasos
ni quedan rumbos
ni quedan horizontes
solo queda esperar
mirar
y recordar.
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