elena morado
Poeta que considera el portal su segunda casa
Y de repente se despertó, sobresaltada, temblorosa,
gritando y llorando.
Tardó cinco minutos en darse cuenta,
sólo era una pesadilla.
Estaba sola, pero es que él en ocasiones tenía la osadía de regresar del pasado,
a interrumpir su sueño, como otras tantas veces lo hiciera.
No pasa nada! se dijo.
Y cinco minutos más tarde, se volvió a quedar dormida.
Y siguió soñando, el resto de su vida.
Antonia Mauro del Blanco
gritando y llorando.
Tardó cinco minutos en darse cuenta,
sólo era una pesadilla.
Estaba sola, pero es que él en ocasiones tenía la osadía de regresar del pasado,
a interrumpir su sueño, como otras tantas veces lo hiciera.
No pasa nada! se dijo.
Y cinco minutos más tarde, se volvió a quedar dormida.
Y siguió soñando, el resto de su vida.
Antonia Mauro del Blanco
::