Despertaré al son de la campana

Luis Prieto

Moderador Global
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Despertaré al son de la campana

Es de noche, el eterno está encapotado, se vislumbra un tenue reflejo blanquecino tras las cortinas del cielo, voy caminando por sombrías calles solitarias donde la maldad se esconde en cada esquina escuchando al silencio romperse por el crujir de las hojas de otoño bajo mis pasos, entretanto en la ciudad reina un aroma a tierra mojada, un mirlo de otoño con su elegancia perenne me acompaña con su canto mientras mi alma se va embriagando del perfume de la soledad agreste del solitario parque donde la paz se halla, donde despierta la nostálgia y las horas de oscuras agonías, en donde apoyado sobre la verdinosa piedra de la fuente, vierto mis lágrimas en su tosca taza al recordar aquellos años en que caminábamos asidos de la mano, riéndonos, bésándonos, amándonos con la mirada y que hoy tu caminas por un lado y yo voy sorteando los charcos de la tristeza que esta vida sin dejarme pensar sigue poniéndome a cada paso que intento llevar un pie hacia lo claro.
¡Ya ves! aquéllas flores que juntos veíamos, también están tristes porque nadie les canta, los bancos que cobijaron nuestros besos, hoy están vacíos como vacío y sin dueño camina este corazón que aún no entiende por qué no viniste cuando te lo pedí, cuando te dije lo que te necesitaba, cuando mis ojos te hablaban, tuviste la oportunidad de escucharme pero no me di cuenta, hacía tiempo que tú, ya no estabas.
No, ya no quiero respuestas, sigue tu camino emprendido que yo iré por el mío, tarde o temprano querrás hablarme, cuando tu mirada busque donde descansar y tus manos guarecerse del frío, cuando las voces que hoy te hablan, callen, entonces buscarás mi abrigo, querrás hablarme pero será tarde pues cuando la flor se marchita, por mucho que la riegues no vuelve a florecer.
Ha empezado a llover con fuerza, el agua va y viene siendo azotada por el viento, resbala sobre mi cara acompañando mis lágrimas que siguen cayendo, en donde sigo apoyado sin inmutarme, de repente un aroma perfumado me rodea y me abraza, ya no caen lágrimas y busco y giro en mi mismo tratando de hallar la procedencia de ese perfume pero no veo a nadie, tan solo veo caer las doradas hojas de los árboles al golpeo de la lluvia incesante. Paso la mano por mi cara, por mi frente apenada mientras pienso si estará lloviendo también por tu ventana, pienso pero ya no me importa, o sí, no lo sé, solo sé que cuando pienso en nuestros momentos, llueve en mis ojos y se ahoga el alma y se me va la vida cuando mi cabeza imagina un día en el que se crucen nuestros caminos, que tú agaches la cabeza por no mirarme y yo al mirarte piense...¡ahí va un amor que un día fue mío!, es probable que vayas agarrada a otro que no soy yo pero que debiera ser yo mas porque la vida quiso no lo soy.
Amaina la lluvia en la umbría noche, tengo una sensación extraña que me recorre y me abraza, tampoco llueve en mis ojos, quizás la pena se esté ahogando en la verdinosa taza, ya no pienso ni siento por tu ausencia al levantar la mirada y darme cuenta en que después de la lluvia llegan nuevas fragancias.
Regreso a casa dejando atrás la nostálgia abandonada en el parque, aquél amor de otros días, en donde paseábamos de la mano mientras el cantar de los pájaros nos mecía, ocasos inigualables de aquellas tardes de estío donde nuestra mirada soñaba y reía, sí, marcho vacío pero lleno mientras me acompaña de nuevo el canto del mirlo, olvidando tu sonrisa, tus besos, el eco de tu voz... aquellos paseos entre rosas y lirios llenas de lujuriosas fragancias y te irás borrando de mi recuerdo cual arco iris desaparece bajo el azul del cielo aunque mi corazón se empeñe en que no te olvide. Aquí yace aquella ilusión que un día brotó, aquí queda mi embriaguez y lo que sentía ayer, aquí quedan mis labios lejos de tus labios, desde hoy somos dos extraños caminando cada uno por su sendero y mañana o pasado mañana, despertaré al son de la campana de la vieja ermita como cada día, sabiendo que mi agonía... murió al tiempo que tu recuerdo.

Luis
Derechos reservados
 
Despertaré al son de la campana

Es de noche, el eterno está encapotado, se vislumbra un tenue reflejo blanquecino tras las cortinas del cielo, voy caminando por sombrías calles solitarias donde la maldad se esconde en cada esquina escuchando al silencio romperse por el crujir de las hojas de otoño bajo mis pasos, entretanto en la ciudad reina un aroma a tierra mojada, un mirlo de otoño con su elegancia perenne me acompaña con su canto mientras mi alma se va embriagando del perfume de la soledad agreste del solitario parque donde la paz se halla, donde despierta la nostálgia y las horas de oscuras agonías, en donde apoyado sobre la verdinosa piedra de la fuente, vierto mis lágrimas en su tosca taza al recordar aquellos años en que caminábamos asidos de la mano, riéndonos, bésándonos, amándonos con la mirada y que hoy tu caminas por un lado y yo voy sorteando los charcos de la tristeza que esta vida sin dejarme pensar sigue poniéndome a cada paso que intento llevar un pie hacia lo claro.
¡Ya ves! aquéllas flores que juntos veíamos, también están tristes porque nadie les canta, los bancos que cobijaron nuestros besos, hoy están vacíos como vacío y sin dueño camina este corazón que aún no entiende por qué no viniste cuando te lo pedí, cuando te dije lo que te necesitaba, cuando mis ojos te hablaban, tuviste la oportunidad de escucharme pero no me di cuenta, hacía tiempo que tú, ya no estabas.
No, ya no quiero respuestas, sigue tu camino emprendido que yo iré por el mío, tarde o temprano querrás hablarme, cuando tu mirada busque donde descansar y tus manos guarecerse del frío, cuando las voces que hoy te hablan, callen, entonces buscarás mi abrigo, querrás hablarme pero será tarde pues cuando la flor se marchita, por mucho que la riegues no vuelve a florecer.
Ha empezado a llover con fuerza, el agua va y viene siendo azotada por el viento, resbala sobre mi cara acompañando mis lágrimas que siguen cayendo, en donde sigo apoyado sin inmutarme, de repente un aroma perfumado me rodea y me abraza, ya no caen lágrimas y busco y giro en mi mismo tratando de hallar la procedencia de ese perfume pero no veo a nadie, tan solo veo caer las doradas hojas de los árboles al golpeo de la lluvia incesante. Paso la mano por mi cara, por mi frente apenada mientras pienso si estará lloviendo también por tu ventana, pienso pero ya no me importa, o sí, no lo sé, solo sé que cuando pienso en nuestros momentos, llueve en mis ojos y se ahoga el alma y se me va la vida cuando mi cabeza imagina un día en el que se crucen nuestros caminos, que tú agaches la cabeza por no mirarme y yo al mirarte piense...¡ahí va un amor que un día fue mío!, es probable que vayas agarrada a otro que no soy yo pero que debiera ser yo mas porque la vida quiso no lo soy.
Amaina la lluvia en la umbría noche, tengo una sensación extraña que me recorre y me abraza, tampoco llueve en mis ojos, quizás la pena se esté ahogando en la verdinosa taza, ya no pienso ni siento por tu ausencia al levantar la mirada y darme cuenta en que después de la lluvia llegan nuevas fragancias.
Regreso a casa dejando atrás la nostálgia abandonada en el parque, aquél amor de otros días, en donde paseábamos de la mano mientras el cantar de los pájaros nos mecía, ocasos inigualables de aquellas tardes de estío donde nuestra mirada soñaba y reía, sí, marcho vacío pero lleno mientras me acompaña de nuevo el canto del mirlo, olvidando tu sonrisa, tus besos, el eco de tu voz... aquellos paseos entre rosas y lirios llenas de lujuriosas fragancias y te irás borrando de mi recuerdo cual arco iris desaparece bajo el azul del cielo aunque mi corazón se empeñe en que no te olvide. Aquí yace aquella ilusión que un día brotó, aquí queda mi embriaguez y lo que sentía ayer, aquí quedan mis labios lejos de tus labios, desde hoy somos dos extraños caminando cada uno por su sendero y mañana o pasado mañana, despertaré al son de la campana de la vieja ermita como cada día, sabiendo que mi agonía... murió al tiempo que tu recuerdo.

Luis
Derechos reservados
Preciado amigo: Un magistral relato que representa a la melancolía en estado puro. Una prosa elaborada y fluida que embriaga al lector de ese ambiente otoñal tanto en la temática como en el escenario que de forma magistral describes. He de destacar la gran carga poética con que cierras este soberbio escrito. Te felicito por esa capacidad que muestras, y has mostrado en otras ocasiones, de hilar historias conmovedoras que introducen al espectador dentro de la trama sin esfuerzo alguno. Nuevamente, felicidades.
Con mi abrazo caluroso.
 
Preciado amigo: Un magistral relato que representa a la melancolía en estado puro. Una prosa elaborada y fluida que embriaga al lector de ese ambiente otoñal tanto en la temática como en el escenario que de forma magistral describes. He de destacar la gran carga poética con que cierras este soberbio escrito. Te felicito por esa capacidad que muestras, y has mostrado en otras ocasiones, de hilar historias conmovedoras que introducen al espectador dentro de la trama sin esfuerzo alguno. Nuevamente, felicidades.
Con mi abrazo caluroso.

Te agradezco enormemente preciado amigo tus bellas palabras que me otorgas llegando a ser un tanto grandes para mis sencillas letras que sin embargo me llegan al pecho.
Todo honor tu gran presencia Salva.
Recibe fraternal y gran abrazo de este tu amigo Luis.
 
Despertaré al son de la campana

Es de noche, el eterno está encapotado, se vislumbra un tenue reflejo blanquecino tras las cortinas del cielo, voy caminando por sombrías calles solitarias donde la maldad se esconde en cada esquina escuchando al silencio romperse por el crujir de las hojas de otoño bajo mis pasos, entretanto en la ciudad reina un aroma a tierra mojada, un mirlo de otoño con su elegancia perenne me acompaña con su canto mientras mi alma se va embriagando del perfume de la soledad agreste del solitario parque donde la paz se halla, donde despierta la nostálgia y las horas de oscuras agonías, en donde apoyado sobre la verdinosa piedra de la fuente, vierto mis lágrimas en su tosca taza al recordar aquellos años en que caminábamos asidos de la mano, riéndonos, bésándonos, amándonos con la mirada y que hoy tu caminas por un lado y yo voy sorteando los charcos de la tristeza que esta vida sin dejarme pensar sigue poniéndome a cada paso que intento llevar un pie hacia lo claro.
¡Ya ves! aquéllas flores que juntos veíamos, también están tristes porque nadie les canta, los bancos que cobijaron nuestros besos, hoy están vacíos como vacío y sin dueño camina este corazón que aún no entiende por qué no viniste cuando te lo pedí, cuando te dije lo que te necesitaba, cuando mis ojos te hablaban, tuviste la oportunidad de escucharme pero no me di cuenta, hacía tiempo que tú, ya no estabas.
No, ya no quiero respuestas, sigue tu camino emprendido que yo iré por el mío, tarde o temprano querrás hablarme, cuando tu mirada busque donde descansar y tus manos guarecerse del frío, cuando las voces que hoy te hablan, callen, entonces buscarás mi abrigo, querrás hablarme pero será tarde pues cuando la flor se marchita, por mucho que la riegues no vuelve a florecer.
Ha empezado a llover con fuerza, el agua va y viene siendo azotada por el viento, resbala sobre mi cara acompañando mis lágrimas que siguen cayendo, en donde sigo apoyado sin inmutarme, de repente un aroma perfumado me rodea y me abraza, ya no caen lágrimas y busco y giro en mi mismo tratando de hallar la procedencia de ese perfume pero no veo a nadie, tan solo veo caer las doradas hojas de los árboles al golpeo de la lluvia incesante. Paso la mano por mi cara, por mi frente apenada mientras pienso si estará lloviendo también por tu ventana, pienso pero ya no me importa, o sí, no lo sé, solo sé que cuando pienso en nuestros momentos, llueve en mis ojos y se ahoga el alma y se me va la vida cuando mi cabeza imagina un día en el que se crucen nuestros caminos, que tú agaches la cabeza por no mirarme y yo al mirarte piense...¡ahí va un amor que un día fue mío!, es probable que vayas agarrada a otro que no soy yo pero que debiera ser yo mas porque la vida quiso no lo soy.
Amaina la lluvia en la umbría noche, tengo una sensación extraña que me recorre y me abraza, tampoco llueve en mis ojos, quizás la pena se esté ahogando en la verdinosa taza, ya no pienso ni siento por tu ausencia al levantar la mirada y darme cuenta en que después de la lluvia llegan nuevas fragancias.
Regreso a casa dejando atrás la nostálgia abandonada en el parque, aquél amor de otros días, en donde paseábamos de la mano mientras el cantar de los pájaros nos mecía, ocasos inigualables de aquellas tardes de estío donde nuestra mirada soñaba y reía, sí, marcho vacío pero lleno mientras me acompaña de nuevo el canto del mirlo, olvidando tu sonrisa, tus besos, el eco de tu voz... aquellos paseos entre rosas y lirios llenas de lujuriosas fragancias y te irás borrando de mi recuerdo cual arco iris desaparece bajo el azul del cielo aunque mi corazón se empeñe en que no te olvide. Aquí yace aquella ilusión que un día brotó, aquí queda mi embriaguez y lo que sentía ayer, aquí quedan mis labios lejos de tus labios, desde hoy somos dos extraños caminando cada uno por su sendero y mañana o pasado mañana, despertaré al son de la campana de la vieja ermita como cada día, sabiendo que mi agonía... murió al tiempo que tu recuerdo.

Luis
Derechos reservados
Desgarrador y sentido relato del vacio ante la ausencia y la partida sorda al clamor del regreso, relato finamente hilado con el sentimiento y un escenario que enmarca magistralmente la nostalgia y el desasosiego, aún la tristeza y el desamor que pueda encerrar y sea punta que hiera felicito y celebro esta poética prosa, documento de tus sentires, un abrazo y mis afectos para ti, poeta. ¡¡¡COSAS VEREDES; SANCHO!!!
 
Desgarrador y sentido relato del vacio ante la ausencia y la partida sorda al clamor del regreso, relato finamente hilado con el sentimiento y un escenario que enmarca magistralmente la nostalgia y el desasosiego, aún la tristeza y el desamor que pueda encerrar y sea punta que hiera felicito y celebro esta poética prosa, documento de tus sentires, un abrazo y mis afectos para ti, poeta. ¡¡¡COSAS VEREDES; SANCHO!!!

Jajajajaja cosas tiene mi señor!!
Quédole agradecido por cuanto vuesa merced, ilustre mano la suya propia, dedícame con su palabrería faciendo questa mollera dele vueltas de contenta y que aprovecho yo pa' decille que hay doncellas que a mi oreja reclaman nuevas aventuras.
Muchas gracias admirado amigo y gran poeta por tu presencia.
Recibe gran abrazo.
 
Jajajajaja cosas tiene mi señor!!
Quédole agradecido por cuanto vuesa merced, ilustre mano la suya propia, dedícame con su palabrería faciendo questa mollera dele vueltas de contenta y que aprovecho yo pa' decille que hay doncellas que a mi oreja reclaman nuevas aventuras.
Muchas gracias admirado amigo y gran poeta por tu presencia.
Recibe gran abrazo.
En buena lid os digo
mi buen y fiel escudero
daros un consejo quiero
ceñido a la templanza
si vais a jugar con fuego
poned a remojar el cuero
pues doncellas en acechanza
aspirantes a un te quiero
son como un avispero
que en tropel se abalanzan.

Confiad en vuestro tino
no despreciéis a ninguna
eso si una por una
no enredéis vuestro destino,
queredlas a todas juntas
entregadle vuestros quereres
recordad que a las mujeres
se conquistan con los mimos
con palabras que lleven mieles
y atadas con cordeles
quedaran a vuestro sino,
si por acaso entendéis
que con todas no podéis
no entréis en desespero
cargad con las que podáis
y el resto las mandáis
a este andante caballero.













quistan con los mimos
con palabras que lleven mieles
y atadas con cordeles
quedaran a vuestro sino,
y si por acaso entendéis
que con todas no podéis
no entréis en desespero
cargad con las que podáis
y el resto las mandáis
a este andante caballero.
 
En buena lid os digo
mi buen y fiel escudero
daros un consejo quiero
ceñido a la templanza
si vais a jugar con fuego
poned a remojar el cuero
pues doncellas en acechanza
aspirantes a un te quiero
son como un avispero
que en tropel se abalanzan.

Confiad en vuestro tino
no despreciéis a ninguna
eso si una por una
no enredéis vuestro destino,
queredlas a todas juntas
entregadle vuestros quereres
recordad que a las mujeres
se conquistan con los mimos
con palabras que lleven mieles
y atadas con cordeles
quedaran a vuestro sino,
si por acaso entendéis
que con todas no podéis
no entréis en desespero
cargad con las que podáis
y el resto las mandáis
a este andante caballero.













quistan con los mimos
con palabras que lleven mieles
y atadas con cordeles
quedaran a vuestro sino,
y si por acaso entendéis
que con todas no podéis
no entréis en desespero
cargad con las que podáis
y el resto las mandáis
a este andante caballero.
jajajajajaja
Oid mi señor las palabras de vuestro fiel escudero que no entra en porfía alguna con vuesa sabiduría. No son quereres de doncellas lo que pretendo aunque no es menester deciros que fermosas doncellas no faltan y que por vos tengo yo en acechanza cierta dama con quien hiciera vuesa merced un dueto.
Mírole yo por vos que es fermosa doncella y quien sugiriome si esta mollera no falláme de nuevas venturas.
Y dígole yo a mi señor que no ponga a remojo la armadura y no le de Temple a la lanza pero sí buena paja a su Rocin que buena falta le hace y este en acechanza no sea que asome esta doncella y le cosquillee su perilla entrandose al siguiente día por cierta capilla acabándose así sus venturas de caballería y por tanto quédome yo sin mi ínsula.
 
jajajajajaja
Oid mi señor las palabras de vuestro fiel escudero que no entra en porfía alguna con vuesa sabiduría. No son quereres de doncellas lo que pretendo aunque no es menester deciros que fermosas doncellas no faltan y que por vos tengo yo en acechanza cierta dama con quien hiciera vuesa merced un dueto.
Mírole yo por vos que es fermosa doncella y quien sugiriome si esta mollera no falláme de nuevas venturas.
Y dígole yo a mi señor que no ponga a remojo la armadura y no le de Temple a la lanza pero sí buena paja a su Rocin que buena falta le hace y este en acechanza no sea que asome esta doncella y le cosquillee su perilla entrandose al siguiente día por cierta capilla acabándose así sus venturas de caballería y por tanto quédome yo sin mi ínsula.
Ja, ja, ja, touche.
 
Despertaré al son de la campana

Es de noche, el eterno está encapotado, se vislumbra un tenue reflejo blanquecino tras las cortinas del cielo, voy caminando por sombrías calles solitarias donde la maldad se esconde en cada esquina escuchando al silencio romperse por el crujir de las hojas de otoño bajo mis pasos, entretanto en la ciudad reina un aroma a tierra mojada, un mirlo de otoño con su elegancia perenne me acompaña con su canto mientras mi alma se va embriagando del perfume de la soledad agreste del solitario parque donde la paz se halla, donde despierta la nostálgia y las horas de oscuras agonías, en donde apoyado sobre la verdinosa piedra de la fuente, vierto mis lágrimas en su tosca taza al recordar aquellos años en que caminábamos asidos de la mano, riéndonos, bésándonos, amándonos con la mirada y que hoy tu caminas por un lado y yo voy sorteando los charcos de la tristeza que esta vida sin dejarme pensar sigue poniéndome a cada paso que intento llevar un pie hacia lo claro.
¡Ya ves! aquéllas flores que juntos veíamos, también están tristes porque nadie les canta, los bancos que cobijaron nuestros besos, hoy están vacíos como vacío y sin dueño camina este corazón que aún no entiende por qué no viniste cuando te lo pedí, cuando te dije lo que te necesitaba, cuando mis ojos te hablaban, tuviste la oportunidad de escucharme pero no me di cuenta, hacía tiempo que tú, ya no estabas.
No, ya no quiero respuestas, sigue tu camino emprendido que yo iré por el mío, tarde o temprano querrás hablarme, cuando tu mirada busque donde descansar y tus manos guarecerse del frío, cuando las voces que hoy te hablan, callen, entonces buscarás mi abrigo, querrás hablarme pero será tarde pues cuando la flor se marchita, por mucho que la riegues no vuelve a florecer.
Ha empezado a llover con fuerza, el agua va y viene siendo azotada por el viento, resbala sobre mi cara acompañando mis lágrimas que siguen cayendo, en donde sigo apoyado sin inmutarme, de repente un aroma perfumado me rodea y me abraza, ya no caen lágrimas y busco y giro en mi mismo tratando de hallar la procedencia de ese perfume pero no veo a nadie, tan solo veo caer las doradas hojas de los árboles al golpeo de la lluvia incesante. Paso la mano por mi cara, por mi frente apenada mientras pienso si estará lloviendo también por tu ventana, pienso pero ya no me importa, o sí, no lo sé, solo sé que cuando pienso en nuestros momentos, llueve en mis ojos y se ahoga el alma y se me va la vida cuando mi cabeza imagina un día en el que se crucen nuestros caminos, que tú agaches la cabeza por no mirarme y yo al mirarte piense...¡ahí va un amor que un día fue mío!, es probable que vayas agarrada a otro que no soy yo pero que debiera ser yo mas porque la vida quiso no lo soy.
Amaina la lluvia en la umbría noche, tengo una sensación extraña que me recorre y me abraza, tampoco llueve en mis ojos, quizás la pena se esté ahogando en la verdinosa taza, ya no pienso ni siento por tu ausencia al levantar la mirada y darme cuenta en que después de la lluvia llegan nuevas fragancias.
Regreso a casa dejando atrás la nostálgia abandonada en el parque, aquél amor de otros días, en donde paseábamos de la mano mientras el cantar de los pájaros nos mecía, ocasos inigualables de aquellas tardes de estío donde nuestra mirada soñaba y reía, sí, marcho vacío pero lleno mientras me acompaña de nuevo el canto del mirlo, olvidando tu sonrisa, tus besos, el eco de tu voz... aquellos paseos entre rosas y lirios llenas de lujuriosas fragancias y te irás borrando de mi recuerdo cual arco iris desaparece bajo el azul del cielo aunque mi corazón se empeñe en que no te olvide. Aquí yace aquella ilusión que un día brotó, aquí queda mi embriaguez y lo que sentía ayer, aquí quedan mis labios lejos de tus labios, desde hoy somos dos extraños caminando cada uno por su sendero y mañana o pasado mañana, despertaré al son de la campana de la vieja ermita como cada día, sabiendo que mi agonía... murió al tiempo que tu recuerdo.

Luis
Derechos reservados

Gozosamente he pasado por tu relato, mi querido Luis, llenándome a la vez de la nostalgia y el perfume que rodea todo el encanto que describes, mas la sensación de melancolía, de pérdida y finalmente de dulce entrega del sentimiento para que ya no duela. Me ha gustado mucho, muchísimo. Gracias por la invitación. Te dejo mi cariño en un gran beso y un gran abrazo.
 
Despertaré al son de la campana

Es de noche, el eterno está encapotado, se vislumbra un tenue reflejo blanquecino tras las cortinas del cielo, voy caminando por sombrías calles solitarias donde la maldad se esconde en cada esquina escuchando al silencio romperse por el crujir de las hojas de otoño bajo mis pasos, entretanto en la ciudad reina un aroma a tierra mojada, un mirlo de otoño con su elegancia perenne me acompaña con su canto mientras mi alma se va embriagando del perfume de la soledad agreste del solitario parque donde la paz se halla, donde despierta la nostálgia y las horas de oscuras agonías, en donde apoyado sobre la verdinosa piedra de la fuente, vierto mis lágrimas en su tosca taza al recordar aquellos años en que caminábamos asidos de la mano, riéndonos, bésándonos, amándonos con la mirada y que hoy tu caminas por un lado y yo voy sorteando los charcos de la tristeza que esta vida sin dejarme pensar sigue poniéndome a cada paso que intento llevar un pie hacia lo claro.
¡Ya ves! aquéllas flores que juntos veíamos, también están tristes porque nadie les canta, los bancos que cobijaron nuestros besos, hoy están vacíos como vacío y sin dueño camina este corazón que aún no entiende por qué no viniste cuando te lo pedí, cuando te dije lo que te necesitaba, cuando mis ojos te hablaban, tuviste la oportunidad de escucharme pero no me di cuenta, hacía tiempo que tú, ya no estabas.
No, ya no quiero respuestas, sigue tu camino emprendido que yo iré por el mío, tarde o temprano querrás hablarme, cuando tu mirada busque donde descansar y tus manos guarecerse del frío, cuando las voces que hoy te hablan, callen, entonces buscarás mi abrigo, querrás hablarme pero será tarde pues cuando la flor se marchita, por mucho que la riegues no vuelve a florecer.
Ha empezado a llover con fuerza, el agua va y viene siendo azotada por el viento, resbala sobre mi cara acompañando mis lágrimas que siguen cayendo, en donde sigo apoyado sin inmutarme, de repente un aroma perfumado me rodea y me abraza, ya no caen lágrimas y busco y giro en mi mismo tratando de hallar la procedencia de ese perfume pero no veo a nadie, tan solo veo caer las doradas hojas de los árboles al golpeo de la lluvia incesante. Paso la mano por mi cara, por mi frente apenada mientras pienso si estará lloviendo también por tu ventana, pienso pero ya no me importa, o sí, no lo sé, solo sé que cuando pienso en nuestros momentos, llueve en mis ojos y se ahoga el alma y se me va la vida cuando mi cabeza imagina un día en el que se crucen nuestros caminos, que tú agaches la cabeza por no mirarme y yo al mirarte piense...¡ahí va un amor que un día fue mío!, es probable que vayas agarrada a otro que no soy yo pero que debiera ser yo mas porque la vida quiso no lo soy.
Amaina la lluvia en la umbría noche, tengo una sensación extraña que me recorre y me abraza, tampoco llueve en mis ojos, quizás la pena se esté ahogando en la verdinosa taza, ya no pienso ni siento por tu ausencia al levantar la mirada y darme cuenta en que después de la lluvia llegan nuevas fragancias.
Regreso a casa dejando atrás la nostálgia abandonada en el parque, aquél amor de otros días, en donde paseábamos de la mano mientras el cantar de los pájaros nos mecía, ocasos inigualables de aquellas tardes de estío donde nuestra mirada soñaba y reía, sí, marcho vacío pero lleno mientras me acompaña de nuevo el canto del mirlo, olvidando tu sonrisa, tus besos, el eco de tu voz... aquellos paseos entre rosas y lirios llenas de lujuriosas fragancias y te irás borrando de mi recuerdo cual arco iris desaparece bajo el azul del cielo aunque mi corazón se empeñe en que no te olvide. Aquí yace aquella ilusión que un día brotó, aquí queda mi embriaguez y lo que sentía ayer, aquí quedan mis labios lejos de tus labios, desde hoy somos dos extraños caminando cada uno por su sendero y mañana o pasado mañana, despertaré al son de la campana de la vieja ermita como cada día, sabiendo que mi agonía... murió al tiempo que tu recuerdo.

Luis
Derechos reservados
Ayyy Luís, llueven los recuerdos y las emociones que estos generan se mezclan con el paisaje otoñal. Intensas y sensibles estas bellas letras que nos compartes. Me ha encantado leerte, mi querido amigo, siempre disfruto. Besazos llenos de mucho cariño y de mucha admiración....muááááácksss.....
 
Gozosamente he pasado por tu relato, mi querido Luis, llenándome a la vez de la nostalgia y el perfume que rodea todo el encanto que describes, mas la sensación de melancolía, de pérdida y finalmente de dulce entrega del sentimiento para que ya no duela. Me ha gustado mucho, muchísimo. Gracias por la invitación. Te dejo mi cariño en un gran beso y un gran abrazo.
Muchas gracias María por tu siempre fiel y bella presencia en mis letras. Me alegra mucho verte de nuevo, ya sé que estás muy atareada y que sacas tiempo cuando puedes, ya sabes que las letras no se escapan.
Fuerte y gran abrazo con un besote que vuela hacia el otro lado del charco.
 
Muchas gracias María por tu siempre fiel y bella presencia en mis letras. Me alegra mucho verte de nuevo, ya sé que estás muy atareada y que sacas tiempo cuando puedes, ya sabes que las letras no se escapan.
Fuerte y gran abrazo con un besote que vuela hacia el otro lado del charco.

Gracias mi amigo, bien que me entiendes... un gozo tu comentario. Besos, besitos, besotes... :)
 
Ayyy Luís, llueven los recuerdos y las emociones que estos generan se mezclan con el paisaje otoñal. Intensas y sensibles estas bellas letras que nos compartes. Me ha encantado leerte, mi querido amigo, siempre disfruto. Besazos llenos de mucho cariño y de mucha admiración....muááááácksss.....

Ay Lomita, muchas gracias por tu gran y bella presencia que también como a María, sé que estás muy atareada y que sacas tiempo cuando buenamente puedes para estar presente pero ya sabes que las letras no se escapan.
Recibe un montón de besos y abrazos plenos de admiración que no falten.
 
Despertaré al son de la campana

Es de noche, el eterno está encapotado, se vislumbra un tenue reflejo blanquecino tras las cortinas del cielo, voy caminando por sombrías calles solitarias donde la maldad se esconde en cada esquina escuchando al silencio romperse por el crujir de las hojas de otoño bajo mis pasos, entretanto en la ciudad reina un aroma a tierra mojada, un mirlo de otoño con su elegancia perenne me acompaña con su canto mientras mi alma se va embriagando del perfume de la soledad agreste del solitario parque donde la paz se halla, donde despierta la nostálgia y las horas de oscuras agonías, en donde apoyado sobre la verdinosa piedra de la fuente, vierto mis lágrimas en su tosca taza al recordar aquellos años en que caminábamos asidos de la mano, riéndonos, bésándonos, amándonos con la mirada y que hoy tu caminas por un lado y yo voy sorteando los charcos de la tristeza que esta vida sin dejarme pensar sigue poniéndome a cada paso que intento llevar un pie hacia lo claro.
¡Ya ves! aquéllas flores que juntos veíamos, también están tristes porque nadie les canta, los bancos que cobijaron nuestros besos, hoy están vacíos como vacío y sin dueño camina este corazón que aún no entiende por qué no viniste cuando te lo pedí, cuando te dije lo que te necesitaba, cuando mis ojos te hablaban, tuviste la oportunidad de escucharme pero no me di cuenta, hacía tiempo que tú, ya no estabas.
No, ya no quiero respuestas, sigue tu camino emprendido que yo iré por el mío, tarde o temprano querrás hablarme, cuando tu mirada busque donde descansar y tus manos guarecerse del frío, cuando las voces que hoy te hablan, callen, entonces buscarás mi abrigo, querrás hablarme pero será tarde pues cuando la flor se marchita, por mucho que la riegues no vuelve a florecer.
Ha empezado a llover con fuerza, el agua va y viene siendo azotada por el viento, resbala sobre mi cara acompañando mis lágrimas que siguen cayendo, en donde sigo apoyado sin inmutarme, de repente un aroma perfumado me rodea y me abraza, ya no caen lágrimas y busco y giro en mi mismo tratando de hallar la procedencia de ese perfume pero no veo a nadie, tan solo veo caer las doradas hojas de los árboles al golpeo de la lluvia incesante. Paso la mano por mi cara, por mi frente apenada mientras pienso si estará lloviendo también por tu ventana, pienso pero ya no me importa, o sí, no lo sé, solo sé que cuando pienso en nuestros momentos, llueve en mis ojos y se ahoga el alma y se me va la vida cuando mi cabeza imagina un día en el que se crucen nuestros caminos, que tú agaches la cabeza por no mirarme y yo al mirarte piense...¡ahí va un amor que un día fue mío!, es probable que vayas agarrada a otro que no soy yo pero que debiera ser yo mas porque la vida quiso no lo soy.
Amaina la lluvia en la umbría noche, tengo una sensación extraña que me recorre y me abraza, tampoco llueve en mis ojos, quizás la pena se esté ahogando en la verdinosa taza, ya no pienso ni siento por tu ausencia al levantar la mirada y darme cuenta en que después de la lluvia llegan nuevas fragancias.
Regreso a casa dejando atrás la nostálgia abandonada en el parque, aquél amor de otros días, en donde paseábamos de la mano mientras el cantar de los pájaros nos mecía, ocasos inigualables de aquellas tardes de estío donde nuestra mirada soñaba y reía, sí, marcho vacío pero lleno mientras me acompaña de nuevo el canto del mirlo, olvidando tu sonrisa, tus besos, el eco de tu voz... aquellos paseos entre rosas y lirios llenas de lujuriosas fragancias y te irás borrando de mi recuerdo cual arco iris desaparece bajo el azul del cielo aunque mi corazón se empeñe en que no te olvide. Aquí yace aquella ilusión que un día brotó, aquí queda mi embriaguez y lo que sentía ayer, aquí quedan mis labios lejos de tus labios, desde hoy somos dos extraños caminando cada uno por su sendero y mañana o pasado mañana, despertaré al son de la campana de la vieja ermita como cada día, sabiendo que mi agonía... murió al tiempo que tu recuerdo.

Luis
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Un buen trabajo, Luis.
Tan sólo objetar a la desazón del melancólico protagonista que los recuerdos, y son muchos los que dejas, son las flores marchitas del amor y que siempre pueden germinar. Nunca se sabe, si bien como decía Machado: " ... se hace camino al andar... y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar. Caminante no hay camino, sino estelas en la mar" y si lo dice él, Amén. ;)
;):):)
 
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Un buen trabajo, Luis.
Tan sólo objetar a la desazón del melancólico protagonista que los recuerdos, y son muchos los que dejas, son las flores marchitas del amor y que siempre pueden germinar. Nunca se sabe, si bien como decía Machado: " ... se hace camino al andar... y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar. Caminante no hay camino, sino estelas en la mar" y si lo dice él, Amén. ;)
;):):)


Lee todo en: Caminante no hay camino - Poemas de Antonio Machado http://www.poemas-del-alma.com/antonio-machado-caminante-no-hay-camino.htm#ixzz3rJcAbWCz

Dicho por Antonio Machado es todo Amén. Así transcurre la vida, caminando, mirando siempre hacia delante dejando atrás lo vivido, en un apartado pues nunca se llega al olvido.
Me fascina Machado pues toda su obra esta cargada de razón y de una lógica increíble, única.
Muchas gracias José por tu presencia y sublime sugerencia que por desconectar de lo cotidiano unos minutos voy a hacerlo nuevamente.
Gran abrazo compañero
 
¡Maravillosa prosa! La bruma otoñal envuelve de melancolía y belleza cada palabra de esta fluida y magnífica historia, narrada con absoluta belleza. Un placer pasar por su hermosa obra, reciba mi más cordial saludo.
 
El amor en una faceta muy triste y melancólica en compañía de hermosas y frescas imágenes bañadas en agua de lluvia para crear un ambiente aun más triste. Un placer leerte. Saludos cordiales.

Muchas gracias preciado amigo por tan bello gesto con mis letras nostálgicas. Algunas veces la lluvia te aporta alegrías y otras tu pena interior la reflota.
Cordial saludo y gran abrazo Joblam
 
¡Maravillosa prosa! La bruma otoñal envuelve de melancolía y belleza cada palabra de esta fluida y magnífica historia, narrada con absoluta belleza. Un placer pasar por su hermosa obra, reciba mi más cordial saludo.

Muchas gracias Fernando por acompañarme en estas sentidas y dolientes letras en donde mi mano habla.
Fraternal abrazo estimado Maestro
 
despertaré al son de la campana de la vieja ermita como cada día, sabiendo que mi agonía... murió al tiempo que tu recuerdo.
Hermosa lectura me has brindado Luis, un paisaje narrado con estilo de buen escritor, me he consumido tu historia como mía (menos mal que me di cuenta a tiempo de que estaba leyendo). Un placer pasar por tus letras Luis. Saludado.
 
Hermosa lectura me has brindado Luis, un paisaje narrado con estilo de buen escritor, me he consumido tu historia como mía (menos mal que me di cuenta a tiempo de que estaba leyendo). Un placer pasar por tus letras Luis. Saludado.

Leer que la hiciste tuya y darte cuenta que era solo lectura, es lo más grande que me han dicho Spring. Me alegra mucho y me llega al pecho tu hermoso gesto.
Gran abrazo amiga mía
 
Leer que la hiciste tuya y darte cuenta que era solo lectura, es lo más grande que me han dicho Spring. Me alegra mucho y me llega al pecho tu hermoso gesto.
OH, Luis que honor, realmente narras con tanta destreza que el lector se involucra en la historia, ha sido, es y será un placer leerte y admirarte. Estoy escuchando este canta autor, músico y poeta maravilloso es una joya musical te dejo esta muestra esperando te guste.
 
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OH, Luis que honor, realmente narras con tanta destreza que el lector se involucra en la historia, ha sido, es y será un placer leerte y admirarte. Estoy escuchando este canta autor, músico y poeta maravilloso es una joya musical te dejo esta muestra esperando te guste.

De cada verso escapó una historia... sencillamente una obra maestra cuyo nombre me apunto ahora mismo.
Esa destreza a la que te refieres es cuanto tengo guardado lo que ocurre que si lo dices en mera prosa sin rimas ni nada queda un tanto normal, como si fuera una historia pero en cuanto metes una rima te abres totalmente y sacas el lado más tierno o poético y no piensas en el lector sino en ti mismo buscando de esa manera vaciarte y sentirte un poco más desahogado.
Me ha gustado mucho tus palabras y el detalle de la música que ya me he apuntado.
Fuerte abrazo amiga mía
 

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