Abrahám Emilio
Emilio.
Y brilla en ti la aureola
corona mulsa que reina,
son las gotas de la inquina
vertidas en un gran lago.
Y se olvida de aquel pago
de amor y dolor tan duro
y está reinando en lo oscuro,
que se marcha como una ola.
*
Mandas aquí con tu báculo
en lo inmenso, breve y denso;
olvido por ti... yo pienso
en el más allá y amor.
Tu olvido es arrasador
porque de nada es feliz
y al más pequeño desliz
se termina el espectáculo.
*
Olvido, olvido manchado...
tu olvido es lo que perdura
¡el tatuaje y la tintura!
el castigo que nos tizna.
Brilla aureola en llovizna,
diamante ¡corona de oro!
que emanas desde mi lloro..
amor...¡¡nada es olvidado!!
corona mulsa que reina,
son las gotas de la inquina
vertidas en un gran lago.
Y se olvida de aquel pago
de amor y dolor tan duro
y está reinando en lo oscuro,
que se marcha como una ola.
*
Mandas aquí con tu báculo
en lo inmenso, breve y denso;
olvido por ti... yo pienso
en el más allá y amor.
Tu olvido es arrasador
porque de nada es feliz
y al más pequeño desliz
se termina el espectáculo.
*
Olvido, olvido manchado...
tu olvido es lo que perdura
¡el tatuaje y la tintura!
el castigo que nos tizna.
Brilla aureola en llovizna,
diamante ¡corona de oro!
que emanas desde mi lloro..
amor...¡¡nada es olvidado!!
Última edición: