Vicente Fernández-Cortés
Poeta que considera el portal su segunda casa
Oda a Baco.
Tras la lectura de un divertido texto sobre el particular se me ocurre publicar este poema jocoso, bufo e intrascendente que, a modo de brindis, tan solo pretende introducir una pincelada de humor, por otra parte tan necesario y saludable siempre. Espero que no se me tome al pie de la letra cuanto expongo ni se me acuse de apología del exceso. Añadiré que este poemilla se me ocurrió al cabo de una conversación imposible con un amigo entregado definitivamente al alcoholismo, falange en la que milita desde hace tiempo por méritos propios con el rango de maestre.
A mi estómago poco le importa la inmortalidad (Heinrich Heine)
¡Dudosa miel la del placer primero
que al cárdeno elixir Baco ha dotado,
grato por mor del trance tabernero,
amargo al fin tras el afán colmado!
¿Qué embrujo encierras tú, licor taimado?
¿Qué mística atracción que yo no sepa?
¿Por qué ofreces tu aroma delicado
si escondes mil venenos en tu cepa?
Yo sé muy bien que por tu parra trepa
la augusta hez del huerto de Arellano. *
¿Ponzoña ruin?… tal vez, la que me quepa
quisiera yo apurar sin miedo vano.
Y al grito bacanal, la copa en mano:
carguémosla con mimo toda entera.
¿Con agua de beber?… ¡eso no es sano!
¡Con vino de mi tierra aunque me muera!
* Hay constancia de que Navarra fue un importante centro elaborador de vino a través de los hallazgos encontrados en Funes, Arellano (Andelos), Liédena y Falces, que nos hablan de que los romanos ya elaboraban allí vino con criterios industriales (siglos del I al V d. de C.).
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