lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Se durmió el sueño
en tus manos de poesía,
vibrando un dulce eco
en la gema de tus dedos.
Y la flor del verso
esparció sus semillas
en tu corazón sediento
de amor y esencia viva.
Eres tú, alma valiente,
lluvia y viento que humedece
al rocío bajando de los cielos.
El río Ebro riega las orillas
donde tus pisadas de poeta
dejaron tan hermosa huella.
¡Ay, mi entrañable Paco!
mi querido mañico,
me siento afortunada
al tenerte como amigo.
Muááááááááááckssss....