Cris Cordova
Poeta que considera el portal su segunda casa
Lentamente avanza la noche
como la mecha de un cirio que se consume en la penumbra,
lentamente Morfeo atrapa al ser
que el ayer sólo veía
la cálida luz que alumbra.
Descansa en esa realidad virtual
donde puede ser dueño de si,
donde puede sus deseos lograr
antes de despertar a la verdad,
pués la noche es cómplice
del que sueña mejores dias,
aunque si no se vislumbra.
Para la noche todos somos iguales,
duerme el rico y el pobre
sin distinción,
para la noche somos esclavos,
le regalamos ocho horas
sin salario,
La noche puso la luna
como centinela
para recordar que aún
en tinieblas hay luz.
como la mecha de un cirio que se consume en la penumbra,
lentamente Morfeo atrapa al ser
que el ayer sólo veía
la cálida luz que alumbra.
Descansa en esa realidad virtual
donde puede ser dueño de si,
donde puede sus deseos lograr
antes de despertar a la verdad,
pués la noche es cómplice
del que sueña mejores dias,
aunque si no se vislumbra.
Para la noche todos somos iguales,
duerme el rico y el pobre
sin distinción,
para la noche somos esclavos,
le regalamos ocho horas
sin salario,
La noche puso la luna
como centinela
para recordar que aún
en tinieblas hay luz.