charlie ía
tru váyolens
si tan solo te quedara un momento como soledad
perdido, borrado de las gotas laminares
del parabrisas
te diría
que el agua te va a reventar en la cara,
aunque ni una sola de las puñeteras almas a tu alrededor
lo note.
te va a reventar como diez mil bombas gringas
devastando
cualquier consecuencia
resultante de sus acciones.
¿que si te vale la pena que sigás
escupiendo a la cara del
que se hace llamar tu violador?
es ridículo pensar en hablar
cuando hablamos
del círculo
donde te golpeaba.
y te golpeaba. vení: ese es el ridículo
de oír los pájaros
que apenas si logran cobijar
nuestra maldita vergüenza.
lo apropiado seguirá siendo escupir
a la vida
traída por métodos de inundación.
bienvenida. yo solo sigo tu mirada cabizbaja
hacia el siglo de las violaciones,
que me revienta cada tanto en la cara
como diez mil bombas gringas
al intentar e intentar
sin jamás poder borrarlo de la luz.