Estabas allí ausente y dormida. Tus manos blancas eran palomas hacia el cielo, como en un vuelo azul, sobre los tejados fríos como escarchas pero en un alrededor de corazones ardientes, emocionados, tus hijos....
A mi madre
Tu franca sonrisa
en silla de ruedas,
tu tierna energía
una suave brisa.
Tu alma se eleva
más allá del cielo,
mi triste pañuelo
encierra las penas.
Llorando tu ausencia
está mi consuelo
Pepesori
A mi madre
Tu franca sonrisa
en silla de ruedas,
tu tierna energía
una suave brisa.
Tu alma se eleva
más allá del cielo,
mi triste pañuelo
encierra las penas.
Llorando tu ausencia
está mi consuelo
Pepesori