lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
El alma busca el alero,
refugio de la edad tardía,
sosiego a la sombra de la encina.
Con el tiempo palidece
el fulgor de la mirada;
es el viento de otoño
que arrastra hojas cobrizas
en las lindes del invierno.
Cruje el hueso en el silencio de las horas,
pesa la piel descolgada,
y se diluye el deseo
tras el sombrío horizonte.
Al tañir de las campanas,
reviven en la memoria
las presencias que nos llaman.
Mi alma busca su alero
a la sombra de una encina.
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