Vigilia

Mujer Morena

Poeta asiduo al portal
De vez en cuando
mis ojos amanecen secos
ajenos a las lunas diurnas
como sí les hubieran extirpado el resplandor.

A lo lejos me llega un murmullo
como nido de cascada
en vigilia permanente
que se distrae
con los pájaros que emigran sin despedirse.

La fuerza de gravedad
se niega a abandonar su puesto
sin importar que las aves huyan
o que las cascadas no paren de suspirar.

Y yo que solo pasaba por aquí
por llamado del ocaso
que siempre insiste en contarme
mil y un secretos
y al final se guarda todo
bajo la negrura de su falda.

Mis latidos ya envejecidos
se han cansado de correr tras las quimeras
de los primeros años
porque el caduco cascaron que las guarda
renunció a ser el vigía.

Ahí viene de nuevo la sequía
que se lo traga todo
hasta los versos trágicos
que se esconden
en mis alas negras.
 
Última edición:
A veces la Impaciencia yy el no saber son malos amigos para el sueño, los nervios ponen de punta los latidos y no hay ovejitas que curen el vacío, solo cuervos graznando en el alma, impresionante poema, saludos Alex
 
De vez en cuando
mis ojos amanecen secos
ajenos a las lunas diurnas
como sí les hubieran extirpado el resplandor.

A lo lejos me llega un murmullo
como nido de cascada
en vigilia permanente
que se distrae
con los pájaros que emigran sin despedirse.

La fuerza de gravedad
se niega a abandonar su puesto
sin importar que las aves huyan
o que las cascadas no paren de suspirar.

Y yo que solo pasaba por aquí
por llamado del ocaso
que siempre insiste en contarme
mil y un secretos
y al final se guarda todo
bajo la negrura de su falda.

Mis latidos ya envejecidos
se han cansado de correr tras las quimeras
de los primeros años
porque el caduco cascaron que las guarda
renunció a ser el vigía.

Ahí viene de nuevo la sequía
que se lo traga todo
hasta los versos trágicos
que es esconden
en mis alas negras.

El alma se queja en sus fragilades. el vacio se extiende en
la comprobacion de una amistad perdida. esos espacios son
suficiente para que renazca la impaciencia dando solemnidad
a una melancolia conseucente- excelente. saludos de luzyabsenta
 
De vez en cuando
mis ojos amanecen secos
ajenos a las lunas diurnas
como sí les hubieran extirpado el resplandor.

A lo lejos me llega un murmullo
como nido de cascada
en vigilia permanente
que se distrae
con los pájaros que emigran sin despedirse.

La fuerza de gravedad
se niega a abandonar su puesto
sin importar que las aves huyan
o que las cascadas no paren de suspirar.

Y yo que solo pasaba por aquí
por llamado del ocaso
que siempre insiste en contarme
mil y un secretos
y al final se guarda todo
bajo la negrura de su falda.

Mis latidos ya envejecidos
se han cansado de correr tras las quimeras
de los primeros años
porque el caduco cascaron que las guarda
renunció a ser el vigía.

Ahí viene de nuevo la sequía
que se lo traga todo
hasta los versos trágicos
que es esconden
en mis alas negras.
En este caso tu desvelo dio como resultado un bellísimo poema, sugerentes imágenes y certeras metáforas al servicio de tu bella y sensible escritura amiga Mujer Morena. Abrazote vuela y vuela. Paco.
 
De vez en cuando
mis ojos amanecen secos
ajenos a las lunas diurnas
como sí les hubieran extirpado el resplandor.

A lo lejos me llega un murmullo
como nido de cascada
en vigilia permanente
que se distrae
con los pájaros que emigran sin despedirse.

La fuerza de gravedad
se niega a abandonar su puesto
sin importar que las aves huyan
o que las cascadas no paren de suspirar.

Y yo que solo pasaba por aquí
por llamado del ocaso
que siempre insiste en contarme
mil y un secretos
y al final se guarda todo
bajo la negrura de su falda.

Mis latidos ya envejecidos
se han cansado de correr tras las quimeras
de los primeros años
porque el caduco cascaron que las guarda
renunció a ser el vigía.

Ahí viene de nuevo la sequía
que se lo traga todo
hasta los versos trágicos
que es esconden
en mis alas negras.


La melancolía se luce en tus versos Mujer Morena, hay excelencia en tu inspiración.
Me ha agradado encontrarte en el foro con tan estupendo poema, saludos cordiales.
 
De vez en cuando
mis ojos amanecen secos
ajenos a las lunas diurnas
como sí les hubieran extirpado el resplandor.

A lo lejos me llega un murmullo
como nido de cascada
en vigilia permanente
que se distrae
con los pájaros que emigran sin despedirse.

La fuerza de gravedad
se niega a abandonar su puesto
sin importar que las aves huyan
o que las cascadas no paren de suspirar.

Y yo que solo pasaba por aquí
por llamado del ocaso
que siempre insiste en contarme
mil y un secretos
y al final se guarda todo
bajo la negrura de su falda.

Mis latidos ya envejecidos
se han cansado de correr tras las quimeras
de los primeros años
porque el caduco cascaron que las guarda
renunció a ser el vigía.

Ahí viene de nuevo la sequía
que se lo traga todo
hasta los versos trágicos
que es esconden
en mis alas negras.


Muy intenso en su expresión. La sequía que se lo traga todo es más fuerte que la obscuridad. Porque aunque no veas sabes que hay algo ahí. Pero pareciera que indica que algo se va muriendo de a poco. Waaaaa...

Que fuerte, me llevaré esto para recordarlo un rato.

Saludos Cordiales
 
De vez en cuando
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ajenos a las lunas diurnas
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A lo lejos me llega un murmullo
como nido de cascada
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con los pájaros que emigran sin despedirse.

La fuerza de gravedad
se niega a abandonar su puesto
sin importar que las aves huyan
o que las cascadas no paren de suspirar.

Y yo que solo pasaba por aquí
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que siempre insiste en contarme
mil y un secretos
y al final se guarda todo
bajo la negrura de su falda.

Mis latidos ya envejecidos
se han cansado de correr tras las quimeras
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porque el caduco cascaron que las guarda
renunció a ser el vigía.

Ahí viene de nuevo la sequía
que se lo traga todo
hasta los versos trágicos
que se esconden
en mis alas negras.


Muy bello tu poema, con mucha emotividad vas adornando a la tristeza por esos rigurosos caminos del tiempo. Un gusto pasar y disfrutar tus bellas letras. Un saludo cordial.
 
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He disfrutado tu triste poema, muy logrado en imágenes. Bellamente triste.-
Un cordial saludo.-
 
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Muchas gracias por la distinción que otorgan a mis letras, es un gusto estar aquí, saludos.
 
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Ahí viene de nuevo la sequía
que se lo traga todo
hasta los versos trágicos
que se esconden
en mis alas negras.
Bueno, bueno, esas alas negras, además de saber volar, tienen todo el derecho de tomarse un descanso, y saber sacarle fruto hasta a la sequía.
Días hay... y más días que hacen que levantemos el vuelo tras la noche desafiando la gravedad.
Por aquí pasaba y me detuve, sin prisa.
Un abrazo, M.M.
 
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que se distrae
con los pájaros que emigran sin despedirse.

La fuerza de gravedad
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sin importar que las aves huyan
o que las cascadas no paren de suspirar.

Y yo que solo pasaba por aquí
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que siempre insiste en contarme
mil y un secretos
y al final se guarda todo
bajo la negrura de su falda.

Mis latidos ya envejecidos
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porque el caduco cascaron que las guarda
renunció a ser el vigía.

Ahí viene de nuevo la sequía
que se lo traga todo
hasta los versos trágicos
que se esconden
en mis alas negras.
Versos melancólicos , el tiempo nos desgarra , en el camino perdemos vida, muy emotivo poema .
Un gusto leer.
Saludos .
 

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