Lírico.
Exp..
El toro
Un toro albino nace del albero
con sangre de planetas y festones
ardiendo fieramente a farallones
de sola vastedad por minutero.
Los ojos de la bestia son reguero
que impone al corazón sus dos pitones
hacia un cielo encajado de rejones
sajando estrellas por volatinero.
La blanca carne embiste en calentura
arracimada y tersa ante una fría
razón resquebrajada de negrura.
Y una sazón muy densa parte el día
que límpido se colma de bravura
barriendo todo el ruedo en entropía.
Un toro albino nace del albero
con sangre de planetas y festones
ardiendo fieramente a farallones
de sola vastedad por minutero.
Los ojos de la bestia son reguero
que impone al corazón sus dos pitones
hacia un cielo encajado de rejones
sajando estrellas por volatinero.
La blanca carne embiste en calentura
arracimada y tersa ante una fría
razón resquebrajada de negrura.
Y una sazón muy densa parte el día
que límpido se colma de bravura
barriendo todo el ruedo en entropía.
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