claudiorbatisti
claudiorbatisti
Dulce y clara es la noche con la brisa:
la quietud en los techos lo desvela,
y la luna de lejos se revela
con su blanca mirada ya sin prisa.
Mira y calla el sendero en la cornisa,
se transluce en la tenue luz de vela
que cobija su dulce centinela
y se duerme esbozando una sonrisa.
Su reposo es un cielo bendecido,
que aparece a la vista deslumbrante
en la antigua natura omnipresente.
Es así, con el verde estío ardiente
se solaza el poeta, paz mediante,
en su zen luminoso preferido.
Claudio Batisti
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