Agus Mcpoets
Poeta adicto al portal
No sabía que iba a besarte,
como jamás nadie te ha besado.
Pero al divisar tus labios, se endonó la confianza,
y resbalaba en mi alma una indomable esperanza.
Pero sabía de antemano, que era más que un mar salado,
que por tu boca corría... La dulzura de un manantial deseado.
No sabía que iba a besarte,
como jamás nadie te ha besado.
Pero sabía que no habría conjuro -por quien invoca-,
Que pudiera despejar el deseo, de tu provocativa boca.
Pero sabía de antemano, sin motivo y sin razones;
que con un beso se absorberían, nuestros corazones.
No sabía que iba a besarte,
como jamás nadie te ha besado.
Pero sabía del sentimiento que trasciende en la mente,
del amor que se presiente y tan silente aún se siente.
Pero sabía de antemano, sin preguntar a los más sabios;
que tu boca sería el alféizar, de mis labios en tus labios.
No sabía que iba a besarte,
como jamás nadie te ha besado.
Pero sabía que en las perlas de tus dientes,
lucirían sonrientes las pasiones evidentes.
Pero sabía de antemano, que tu boca sería mi aljibe;
con la humedad que se percibe y tan pronto se recibe.
No sabía que iba a besarte,
como jamás nadie te ha besado.
Y así tan dulce, tierno, amoroso y glamoroso,
en la comisura de tus labios me siento generoso.
Pero sabía con anticipación, que besarte sería el aperitivo:
-En la aliteración del amor-... Un amor superlativo.
Última edición: