No me lo enseñaron

Honor a quien por amor nos enseño la luz, lo demás llega por añadidura.
Te veo tan bello así maduro, sabio y POETA. Abrazosss
Paquito.
Así es y así fue, conocí el dolor verdadero cuando murió de repente mi abuelo Paco que vivía con nosotros, fue un impacto que me costó superar mucho tiempo. MMUUAAKKSS a tope de amor y cariño querida amiga Mireya. Paco.
 
Última edición:
Cada vez que muero
recuerdo mi infancia,
tacto de madre,
besos sin miedo,
miradas con lluvia,
sueños de seda,
fui un niño feliz,
no aprendí el dolor,
no me lo enseñaron,
me pilló por sorpresa
algo más tarde.
Hola Paco, me encuentro ahora este poema tuyo y tengo que decirte que me parece muy hermoso.
Te mando un abrazo con mis mejores deseos para el año que comenzamos.
Jazmín
 
Cada vez que muero
recuerdo mi infancia,
tacto de madre,
besos sin miedo,
miradas con lluvia,
sueños de seda,
fui un niño feliz,
no aprendí el dolor,
no me lo enseñaron,
me pilló por sorpresa
algo más tarde.

Amigo Paco, no descansas, tus versos inundan el portal por doquier para deleite de los que te seguimos.
Mi enhorabuena.
Un fuerte abrazo.
 
En estilo y tema me recordaste los poemas tan sentidos de Cesar Vallejo a su madre. Estupendo poema querido Paco.
 
Cada vez que muero
recuerdo mi infancia,
tacto de madre,
besos sin miedo,
miradas con lluvia,
sueños de seda,
fui un niño feliz,
no aprendí el dolor,
no me lo enseñaron,
me pilló por sorpresa
algo más tarde.
Eres muy afortunado haber tenido una infancia felíz, pero claro de repente te sorprendió el dolor, y eso llegó fuerte. Un abrazo
 
Cada vez que muero
recuerdo mi infancia,
tacto de madre,
besos sin miedo,
miradas con lluvia,
sueños de seda,
fui un niño feliz,
no aprendí el dolor,
no me lo enseñaron,
me pilló por sorpresa
algo más tarde.

De todos modos, ante el dolor, la vida misma brinda la inteligencia emocional para aprender a sobrellevarlo.
Ojalá tus dolores sean solo ficticios, solo de letras.
Un abrazo, felices días.
 
Cada vez que muero
recuerdo mi infancia,
tacto de madre,
besos sin miedo,
miradas con lluvia,
sueños de seda,
fui un niño feliz,
no aprendí el dolor,
no me lo enseñaron,
me pilló por sorpresa
algo más tarde.

A veces es bueno conocer lo malo desde la infancia. El dolor es una gran escuela para soportar el peso del mundo. Espero que la experiencia te de resultados. Un agrado leerte Paco. Te saluda, Drümz.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba