Romance de Soledades

Luis Prieto

Moderador Global
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Moderador Global
Sobre los viejos tejados
cae la tarde callada,
de amarillo y malva y sola,
tan profunda y tan romántica.
Los ruiseñores del parque
enmudecen sus cantatas,
la luna sale del monte
con un blancor de biznagas.
Por las callejas del pueblo
las viejas farolas hablan,
solo en la plaza se escucha
el llanto de la fontana.
El río ahoga la espina
pero queda la del alma,
y el crepúsculo y la luna
traen a mi su fragancia.
El cielo llama a mis sueños,
que se han hecho viva entraña
de la infinita melodía
que la noche airea y canta.
¡Soledad de Soledades,
pensativa y sin palabra,
siempre firme y melancólica,
siempre fría y solitaria,
silencio que pones triste
al aire con voz amarga!
¿Por qué me separas de
todo lo vivo que pasa?
Voy llorando por la calle
con la tristeza cuajada,
y veo morir las rosas
al contacto de mis lágrimas.
Bajo el aire conmovido,
la noche oscura resbala
con una voz que no es de
cuna, ni dulzura mansa.
Los árboles del jardín
se han escondido en sus ramas
y dos mirlos ponen, tiernas
canciones con sus gargantas.
Una estrella me recuerda
su cara suave y rosada
pero la razón y el tiempo,
sentires de fuentes claras,
cuando pronuncio su nombre
en la umbría madrugada,
hacen que sufran mis venas
por una promesa vaga.
Mi eterna Soledad, tu
pena negra se hace plata
con el paso de los años
y me colma de distancias.
En ti dejo esta ilusión
vencida y pisoteada
por amor, amor de nunca,
oculto tras una máscara.
Soledad de mis pesares,
que llegas muda y con ansia
y abrazas a quien deambula
hacia el reino de la nada;
¡Qué haré yo por estas calles
rodeado de miradas
ocultas mientras la noche
oscura extiende su sábana!
*
He llegado al meridiano
con un ramo de nostalgia,
donde reside el olvido
y te doblan las campanas,
donde el cielo es todo verde
y los pinos son estatuas
en el monte solitario
velando la inmensa calma.
*
Sobre los viejos tejados
cayó la tarde callada,
y el crepúsculo y la luna
me dejaron su fragancia.

Luis
 
Sobre los viejos tejados
cae la tarde callada,
de amarillo y malva y sola,
tan profunda y tan romántica.
Los ruiseñores del parque
enmudecen sus cantatas,
la luna sale del monte
con un blancor de biznagas.
Por las callejas del pueblo
las viejas farolas hablan,
solo en la plaza se escucha
el llanto de la fontana.
El río ahoga la espina
pero queda la del alma,
y el crepúsculo y la luna
traen a mi su fragancia.
El cielo llama a mis sueños,
que se han hecho viva entraña
de la infinita melodía
que la noche airea y canta.
¡Soledad de Soledades,
pensativa y sin palabra,
siempre firme y melancólica,
siempre fría y solitaria,
silencio que pones triste
al aire con voz amarga!
¿Por qué me separas de
todo lo vivo que pasa?
Voy llorando por la calle
con la tristeza cuajada,
y veo morir las rosas
al contacto de mis lágrimas.
Bajo el aire conmovido,
la noche oscura resbala
con una voz que no es de
cuna, ni dulzura mansa.
Los árboles del jardín
se han escondido en sus ramas
y dos mirlos ponen, tiernas
canciones con sus gargantas.
Una estrella me recuerda
su cara suave y rosada
pero la razón y el tiempo,
sentires de fuentes claras,
cuando pronuncio su nombre
en la umbría madrugada,
hacen que sufran mis venas
por una promesa vaga.
Mi eterna Soledad, tu
pena negra se hace plata
con el paso de los años
y me colma de distancias.
En ti dejo esta ilusión
vencida y pisoteada
por amor, amor de nunca,
oculto tras una máscara.
Soledad de mis pesares,
que llegas muda y con ansia
y abrazas a quien deambula
hacia el reino de la nada;
¡Qué haré yo por estas calles
rodeado de miradas
ocultas mientras la noche
oscura extiende su sábana!
*
He llegado al meridiano
con un ramo de nostalgia,
donde reside el olvido
y te doblan las campanas,
donde el cielo es todo verde
y los pinos son estatuas
en el monte solitario
velando la inmensa calma.
*
Sobre los viejos tejados
cayó la tarde callada,
y el crepúsculo y la luna
me dejaron su fragancia.

Luis
Hay quienes estamos acostumbrados a la soledad y ya todo es familiar, grato leerte, besos
 
Sobre los viejos tejados
cae la tarde callada,
de amarillo y malva y sola,
tan profunda y tan romántica.
Los ruiseñores del parque
enmudecen sus cantatas,
la luna sale del monte
con un blancor de biznagas.
Por las callejas del pueblo
las viejas farolas hablan,
solo en la plaza se escucha
el llanto de la fontana.
El río ahoga la espina
pero queda la del alma,
y el crepúsculo y la luna
traen a mi su fragancia.
El cielo llama a mis sueños,
que se han hecho viva entraña
de la infinita melodía
que la noche airea y canta.
¡Soledad de Soledades,
pensativa y sin palabra,
siempre firme y melancólica,
siempre fría y solitaria,
silencio que pones triste
al aire con voz amarga!
¿Por qué me separas de
todo lo vivo que pasa?
Voy llorando por la calle
con la tristeza cuajada,
y veo morir las rosas
al contacto de mis lágrimas.
Bajo el aire conmovido,
la noche oscura resbala
con una voz que no es de
cuna, ni dulzura mansa.
Los árboles del jardín
se han escondido en sus ramas
y dos mirlos ponen, tiernas
canciones con sus gargantas.
Una estrella me recuerda
su cara suave y rosada
pero la razón y el tiempo,
sentires de fuentes claras,
cuando pronuncio su nombre
en la umbría madrugada,
hacen que sufran mis venas
por una promesa vaga.
Mi eterna Soledad, tu
pena negra se hace plata
con el paso de los años
y me colma de distancias.
En ti dejo esta ilusión
vencida y pisoteada
por amor, amor de nunca,
oculto tras una máscara.
Soledad de mis pesares,
que llegas muda y con ansia
y abrazas a quien deambula
hacia el reino de la nada;
¡Qué haré yo por estas calles
rodeado de miradas
ocultas mientras la noche
oscura extiende su sábana!
*
He llegado al meridiano
con un ramo de nostalgia,
donde reside el olvido
y te doblan las campanas,
donde el cielo es todo verde
y los pinos son estatuas
en el monte solitario
velando la inmensa calma.
*
Sobre los viejos tejados
cayó la tarde callada,
y el crepúsculo y la luna
me dejaron su fragancia.

Luis

¡Qué paseo hermoso desde la tarde en el parque, donde la nostalgia deambula en su nostalgia!
Sus ayes, se extienden en la noche. ¡Y a la luna en su luna de nuevo le pinta su calma su nostalgia!...

¡Querido hermano, te saludo y abrazo con mucho cariño para felicitarte con toda mi alegría por tu bello poema!
... Una gran historia engarzan sus letras,
también te aplaudo.

Desde México a ambos con el corazón...

Anthua62
 
Última edición:
Soledad de soledades que trae consigo nostalgias, dejando un hondo vacío donde se columpia el alma.

Un bello e inspirador poema el suyo, un encanto leerle, saludos!!
 
Sobre los viejos tejados
cae la tarde callada,
de amarillo y malva y sola,
tan profunda y tan romántica.
Los ruiseñores del parque
enmudecen sus cantatas,
la luna sale del monte
con un blancor de biznagas.
Por las callejas del pueblo
las viejas farolas hablan,
solo en la plaza se escucha
el llanto de la fontana.
El río ahoga la espina
pero queda la del alma,
y el crepúsculo y la luna
traen a mi su fragancia.
El cielo llama a mis sueños,
que se han hecho viva entraña
de la infinita melodía
que la noche airea y canta.
¡Soledad de Soledades,
pensativa y sin palabra,
siempre firme y melancólica,
siempre fría y solitaria,
silencio que pones triste
al aire con voz amarga!
¿Por qué me separas de
todo lo vivo que pasa?
Voy llorando por la calle
con la tristeza cuajada,
y veo morir las rosas
al contacto de mis lágrimas.
Bajo el aire conmovido,
la noche oscura resbala
con una voz que no es de
cuna, ni dulzura mansa.
Los árboles del jardín
se han escondido en sus ramas
y dos mirlos ponen, tiernas
canciones con sus gargantas.
Una estrella me recuerda
su cara suave y rosada
pero la razón y el tiempo,
sentires de fuentes claras,
cuando pronuncio su nombre
en la umbría madrugada,
hacen que sufran mis venas
por una promesa vaga.
Mi eterna Soledad, tu
pena negra se hace plata
con el paso de los años
y me colma de distancias.
En ti dejo esta ilusión
vencida y pisoteada
por amor, amor de nunca,
oculto tras una máscara.
Soledad de mis pesares,
que llegas muda y con ansia
y abrazas a quien deambula
hacia el reino de la nada;
¡Qué haré yo por estas calles
rodeado de miradas
ocultas mientras la noche
oscura extiende su sábana!
*
He llegado al meridiano
con un ramo de nostalgia,
donde reside el olvido
y te doblan las campanas,
donde el cielo es todo verde
y los pinos son estatuas
en el monte solitario
velando la inmensa calma.
*
Sobre los viejos tejados
cayó la tarde callada,
y el crepúsculo y la luna
me dejaron su fragancia.

Luis

Hermoso amigo Luis, un verdadero placer pasear entre tus versos.
Un eterno abrazo desde los cielos de este halcón.
 
Sobre los viejos tejados
cae la tarde callada,
de amarillo y malva y sola,
tan profunda y tan romántica.
Los ruiseñores del parque
enmudecen sus cantatas,
la luna sale del monte
con un blancor de biznagas.
Por las callejas del pueblo
las viejas farolas hablan,
solo en la plaza se escucha
el llanto de la fontana.
El río ahoga la espina
pero queda la del alma,
y el crepúsculo y la luna
traen a mi su fragancia.
El cielo llama a mis sueños,
que se han hecho viva entraña
de la infinita melodía
que la noche airea y canta.
¡Soledad de Soledades,
pensativa y sin palabra,
siempre firme y melancólica,
siempre fría y solitaria,
silencio que pones triste
al aire con voz amarga!
¿Por qué me separas de
todo lo vivo que pasa?
Voy llorando por la calle
con la tristeza cuajada,
y veo morir las rosas
al contacto de mis lágrimas.
Bajo el aire conmovido,
la noche oscura resbala
con una voz que no es de
cuna, ni dulzura mansa.
Los árboles del jardín
se han escondido en sus ramas
y dos mirlos ponen, tiernas
canciones con sus gargantas.
Una estrella me recuerda
su cara suave y rosada
pero la razón y el tiempo,
sentires de fuentes claras,
cuando pronuncio su nombre
en la umbría madrugada,
hacen que sufran mis venas
por una promesa vaga.
Mi eterna Soledad, tu
pena negra se hace plata
con el paso de los años
y me colma de distancias.
En ti dejo esta ilusión
vencida y pisoteada
por amor, amor de nunca,
oculto tras una máscara.
Soledad de mis pesares,
que llegas muda y con ansia
y abrazas a quien deambula
hacia el reino de la nada;
¡Qué haré yo por estas calles
rodeado de miradas
ocultas mientras la noche
oscura extiende su sábana!
*
He llegado al meridiano
con un ramo de nostalgia,
donde reside el olvido
y te doblan las campanas,
donde el cielo es todo verde
y los pinos son estatuas
en el monte solitario
velando la inmensa calma.
*
Sobre los viejos tejados
cayó la tarde callada,
y el crepúsculo y la luna
me dejaron su fragancia.

Luis
Hermosas y sensibles letras para expresar esas soledades. Me encantó el ultimo verso. Grato es leerte, un abrazo
 
Obra subyugante y de certero contenido, la poesía nos da licencias como esta
donde se puede recorrer los más íntimos rincones de la soledad.
Grato momento a pié de tus versos.
Que tengas una excelente tarde,amigo,Luis
Saludos cordiales.
Eban

Siempre agradecido estimado Eban por tu gran presencia y grato comentario.
Saludos cordiales
 
¡Qué paseo hermoso desde la tarde en el parque, donde la nostalgia deambula en su nostalgia!
Sus ayes, se extienden en la noche. ¡Y a la luna en su luna de nuevo le pinta su calma su nostalgia!...

¡Querido hermano, te saludo y abrazo con mucho cariño para felicitarte con toda mi alegría por tu bello poema!
... Una gran historia engarzan sus letras,
también te aplaudo.

Desde México a ambos con el corazón...

Anthua62

Muchas gracias por tu bello comentario estimado amigo.
De igual modo te envío mis saludos con fraternal abrazo hasta tu bella tierra.
 
Sobre los viejos tejados
cae la tarde callada,
de amarillo y malva y sola,
tan profunda y tan romántica.
Los ruiseñores del parque
enmudecen sus cantatas,
la luna sale del monte
con un blancor de biznagas.
Por las callejas del pueblo
las viejas farolas hablan,
solo en la plaza se escucha
el llanto de la fontana.
El río ahoga la espina
pero queda la del alma,
y el crepúsculo y la luna
traen a mi su fragancia.
El cielo llama a mis sueños,
que se han hecho viva entraña
de la infinita melodía
que la noche airea y canta.
¡Soledad de Soledades,
pensativa y sin palabra,
siempre firme y melancólica,
siempre fría y solitaria,
silencio que pones triste
al aire con voz amarga!
¿Por qué me separas de
todo lo vivo que pasa?
Voy llorando por la calle
con la tristeza cuajada,
y veo morir las rosas
al contacto de mis lágrimas.
Bajo el aire conmovido,
la noche oscura resbala
con una voz que no es de
cuna, ni dulzura mansa.
Los árboles del jardín
se han escondido en sus ramas
y dos mirlos ponen, tiernas
canciones con sus gargantas.
Una estrella me recuerda
su cara suave y rosada
pero la razón y el tiempo,
sentires de fuentes claras,
cuando pronuncio su nombre
en la umbría madrugada,
hacen que sufran mis venas
por una promesa vaga.
Mi eterna Soledad, tu
pena negra se hace plata
con el paso de los años
y me colma de distancias.
En ti dejo esta ilusión
vencida y pisoteada
por amor, amor de nunca,
oculto tras una máscara.
Soledad de mis pesares,
que llegas muda y con ansia
y abrazas a quien deambula
hacia el reino de la nada;
¡Qué haré yo por estas calles
rodeado de miradas
ocultas mientras la noche
oscura extiende su sábana!
*
He llegado al meridiano
con un ramo de nostalgia,
donde reside el olvido
y te doblan las campanas,
donde el cielo es todo verde
y los pinos son estatuas
en el monte solitario
velando la inmensa calma.
*
Sobre los viejos tejados
cayó la tarde callada,
y el crepúsculo y la luna
me dejaron su fragancia.

Luis
Entre esa soledad se abren goznes de engarce con los elementos
concordantes, llegar desde ellos a esa nostalgia que en su porcelana
deja un verbo de tristeza sumida en el rescoldo de una tarde de
silencio y recuerdos. excelente. saludos de luzyabsenta
 
Entre esa soledad se abren goznes de engarce con los elementos
concordantes, llegar desde ellos a esa nostalgia que en su porcelana
deja un verbo de tristeza sumida en el rescoldo de una tarde de
silencio y recuerdos. excelente. saludos de luzyabsenta

Sublime análisis el que dejas al que estoy muy agradecido estimado Carlos.
Vayan mis saludos cordiales y fraternal abrazo
 
Sublime análisis el que dejas al que estoy muy agradecido estimado Carlos.
Vayan mis saludos cordiales y fraternal abrazo
Luis.
Gracias por la amabilidad de tu respuesta. El sentimiento es comprender lo bello e importante de tus obras, voy
a permitirme releer de nuevo y encontrarme con esas imagenes que, de melancolia, se agradecen en la expresion
lectora. Saludos de luzyabsenta
 
Luis.
Gracias por la amabilidad de tu respuesta. El sentimiento es comprender lo bello e importante de tus obras, voy
a permitirme releer de nuevo y encontrarme con esas imagenes que, de melancolia, se agradecen en la expresion
lectora. Saludos de luzyabsenta
Honor a quien lo merece y tu hermoso gesto lo vale. Para mí es y será un honor tu sola presencia.
Cordial saludo Carlos.
 


"POEMA DEL MES"

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Sobre los viejos tejados
cae la tarde callada,
de amarillo y malva y sola,
tan profunda y tan romántica.
Los ruiseñores del parque
enmudecen sus cantatas,
la luna sale del monte
con un blancor de biznagas.
Por las callejas del pueblo
las viejas farolas hablan,
solo en la plaza se escucha
el llanto de la fontana.
El río ahoga la espina
pero queda la del alma,
y el crepúsculo y la luna
traen a mi su fragancia.
El cielo llama a mis sueños,
que se han hecho viva entraña
de la infinita melodía
que la noche airea y canta.
¡Soledad de Soledades,
pensativa y sin palabra,
siempre firme y melancólica,
siempre fría y solitaria,
silencio que pones triste
al aire con voz amarga!
¿Por qué me separas de
todo lo vivo que pasa?
Voy llorando por la calle
con la tristeza cuajada,
y veo morir las rosas
al contacto de mis lágrimas.
Bajo el aire conmovido,
la noche oscura resbala
con una voz que no es de
cuna, ni dulzura mansa.
Los árboles del jardín
se han escondido en sus ramas
y dos mirlos ponen, tiernas
canciones con sus gargantas.
Una estrella me recuerda
su cara suave y rosada
pero la razón y el tiempo,
sentires de fuentes claras,
cuando pronuncio su nombre
en la umbría madrugada,
hacen que sufran mis venas
por una promesa vaga.
Mi eterna Soledad, tu
pena negra se hace plata
con el paso de los años
y me colma de distancias.
En ti dejo esta ilusión
vencida y pisoteada
por amor, amor de nunca,
oculto tras una máscara.
Soledad de mis pesares,
que llegas muda y con ansia
y abrazas a quien deambula
hacia el reino de la nada;
¡Qué haré yo por estas calles
rodeado de miradas
ocultas mientras la noche
oscura extiende su sábana!
*
He llegado al meridiano
con un ramo de nostalgia,
donde reside el olvido
y te doblan las campanas,
donde el cielo es todo verde
y los pinos son estatuas
en el monte solitario
velando la inmensa calma.
*
Sobre los viejos tejados
cayó la tarde callada,
y el crepúsculo y la luna
me dejaron su fragancia.

Luis
Hola querido amigo Luis, tu pluma como ya te he dicho muchas veces vuela alto, siempre nos dejas unas letras
que llegan con sentimiento y armonía para disfrutar de tu talento poético en forma de una bella y sentida poesía.
Me alegro mucho de volver a leerte y por cierto ¡ Felicidades por tu reconocimiento!
Besos y un abrazote para ti. Tere

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