Sigifredo Silva Rodríguez
Poeta adicto al portal
Al cotemplar a Palas una noche
gélida de diciembre, un raro cuervo
se posó en mi ventana como muerte
simbólica del dios Hades; su negra
presencia camuflada entre las sombras
marchitas, presagiaba amargo luto.
El anuncio fatal de guardar luto
que trajo el avechucho en esa noche
fría, que proyectaba horribles sombras
debido a la figura de ese cuervo,
me produjo funesta imagen negra:
el ave era un heraldo de la muerte.
Viendo a ese mensajero de la muerte,
me atreví preguntarle: ¿Por qué el luto
guardar en esa aciaga mansión negra,
en una decembrina y glacial noche?
¡Pero en vano! Jamás contestó el cuervo
que estaba siempre oculto entre las sombras.
Está mi pobre vida entre las sombras
de pena y del martirio de la muerte,
bajo el constante acecho de un vil cuervo
que enloquece y envuelve todo en luto,
en una borrascosa y fatal noche
de una terrible navidad muy negra.
Sé que ha sido mi vida turbia y negra,
que mis cuadros mentales como sombras
perennes, me atormentan cada noche
como efecto directo de la muerte
de mi amada, será mi eterno luto
que yo debo guardar:¡Maldito cuervo!
Quítate de mi vista oscuro cuervo
representante digno de Hades; negra
y perversa será tu alma, de luto
siembras todo camino que entre sombras
recorres, como símbolo de muerte.
¡Respeta mis recuerdos esta noche!
En una noche decembrina un cuervo,
de una presencia negra, entre las sombras
de la muerte inducía a guardar luto.
Esta sextina está inspirada en el gran poema "El cuervo" de Edgar Allan Poe.
gélida de diciembre, un raro cuervo
se posó en mi ventana como muerte
simbólica del dios Hades; su negra
presencia camuflada entre las sombras
marchitas, presagiaba amargo luto.
El anuncio fatal de guardar luto
que trajo el avechucho en esa noche
fría, que proyectaba horribles sombras
debido a la figura de ese cuervo,
me produjo funesta imagen negra:
el ave era un heraldo de la muerte.
Viendo a ese mensajero de la muerte,
me atreví preguntarle: ¿Por qué el luto
guardar en esa aciaga mansión negra,
en una decembrina y glacial noche?
¡Pero en vano! Jamás contestó el cuervo
que estaba siempre oculto entre las sombras.
Está mi pobre vida entre las sombras
de pena y del martirio de la muerte,
bajo el constante acecho de un vil cuervo
que enloquece y envuelve todo en luto,
en una borrascosa y fatal noche
de una terrible navidad muy negra.
Sé que ha sido mi vida turbia y negra,
que mis cuadros mentales como sombras
perennes, me atormentan cada noche
como efecto directo de la muerte
de mi amada, será mi eterno luto
que yo debo guardar:¡Maldito cuervo!
Quítate de mi vista oscuro cuervo
representante digno de Hades; negra
y perversa será tu alma, de luto
siembras todo camino que entre sombras
recorres, como símbolo de muerte.
¡Respeta mis recuerdos esta noche!
En una noche decembrina un cuervo,
de una presencia negra, entre las sombras
de la muerte inducía a guardar luto.
Esta sextina está inspirada en el gran poema "El cuervo" de Edgar Allan Poe.