Último suspiro

Sigifredo Silva Rodríguez

Poeta adicto al portal
En el fondo de un bar de poca monta
un hombre escucha un clásico bolero,
una canción de Armando Manzanero,
que a un pasado penoso lo remonta.

La melodía rítmica lo atonta
pidiendo más licor al camarero,
de cigarrillos llena el cenicero;
en él, algún amor dejó su impronta.

Cada nota la siente como flecha,
le parte el corazón en mil pedazos;
ha sido el tema un verdadero tiro,

abriéndole en su ser enorme brecha.
Soñando estar con ella entre sus brazos,
exhaló, el ebrio, el último suspiro.
 
Última edición:
En el fondo de un bar de poca monta
un hombre escucha un clásico bolero,
una canción de Armando Manzanero,
que a un pasado penoso lo remonta.

La melodía rítmica lo atonta
pidiendo más licor al camarero,
de cigarrillos llena el cenicero;
en él, algún amor dejó su impronta.

Cada nota la siente como flecha,
le parte el corazón en mil pedazos;
ha sido el tema un verdadero tiro,

abriéndole en su ser enorme brecha.
Soñando estar con ella entre sus brazos,
exhaló, el ebrio, su último suspiro.
Interesantes poemas nos presentas, siempre es grato leerte
 
En el fondo de un bar de poca monta
un hombre escucha un clásico bolero,
una canción de Armando Manzanero,
que a un pasado penoso lo remonta.

La melodía rítmica lo atonta
pidiendo más licor al camarero,
de cigarrillos llena el cenicero;
en él, algún amor dejó su impronta.

Cada nota la siente como flecha,
le parte el corazón en mil pedazos;
ha sido el tema un verdadero tiro,

abriéndole en su ser enorme brecha.
Soñando estar con ella entre sus brazos,
exhaló, el ebrio, su último suspiro.
Bello soneto, en mi caso no bebo pero si que me pongo nostálgico al escuchar canciones que me traen bellos recuerdos o tristes...
Interesante las rimas y la cadencia..


Saludos,
Pd no es por ofender pero tiene un gran parecido a Oscar de León.
 
Bello soneto, en mi caso no bebo pero si que me pongo nostálgico al escuchar canciones que me traen bellos recuerdos o tristes...
Interesante las rimas y la cadencia..


Saludos,
Pd no es por ofender pero tiene un gran parecido a Oscar de León.

Gracias amigo Abrahám Emilio por pasar y dejar tu comentario en este trabajo.
No es ninguna ofensa; indudablemente que el parecido es sorprendente con el famoso cantante venezolano. Suerte.
 
En el fondo de un bar de poca monta
un hombre escucha un clásico bolero,
una canción de Armando Manzanero,
que a un pasado penoso lo remonta.

La melodía rítmica lo atonta
pidiendo más licor al camarero,
de cigarrillos llena el cenicero;
en él, algún amor dejó su impronta.

Cada nota la siente como flecha,
le parte el corazón en mil pedazos;
ha sido el tema un verdadero tiro,

abriéndole en su ser enorme brecha.
Soñando estar con ella entre sus brazos,
exhaló, el ebrio, su último suspiro.

Hola, Sigifredo.

Este soneto tiene algo en ese primer cuarteto que me atrapa. Si te hablo desde el gusto personal y, habiéndote leído poco todavía, los cuartetos es lo que más me ha gustado hasta ahora: un tema actual, rimas sonoras, complicadas en -onta, originales en -ero, ritmo de acentos internos muy conseguidos mezclando llanas, agudas y esdrújulas, fluidez. Los gustos, gustos son, pero ahí has dado con muchas de mis preferencias.
Por ejemplo me gusta menos cuando se intercalan adjetivos más sustantivos sin determinantes delante.

Se me va larguísimo el último verso, estoy seguro de que tu intención fue "ex-ha-ló,el- e-brio,- suúl-ti-mo- sus-pi-ro", y no te voy a negar que son 11 sílabas.
Pero, sobre todo la sinalefa su-úl en sexta sílaba me suena forzadísima y la verdad es que creo que merece la pena modificarla, más que nada porque el cambio es facilísimo y el verso no pierde su esencia.
Espero que me contestes para pasarlo a la siguiente fase, lo que me digas lo tomaré como decisión del autor (no voy a dejar de dar un apto por este tipo de apreciaciones sobre licencias poéticas y menos a un buen soneto).

Un abrazo.
Sergio.
 
Hola, Sigifredo.

Este soneto tiene algo en ese primer cuarteto que me atrapa. Si te hablo desde el gusto personal y, habiéndote leído poco todavía, los cuartetos es lo que más me ha gustado hasta ahora: un tema actual, rimas sonoras, complicadas en -onta, originales en -ero, ritmo de acentos internos muy conseguidos mezclando llanas, agudas y esdrújulas, fluidez. Los gustos, gustos son, pero ahí has dado con muchas de mis preferencias.
Por ejemplo me gusta menos cuando se intercalan adjetivos más sustantivos sin determinantes delante.

Se me va larguísimo el último verso, estoy seguro de que tu intención fue "ex-ha-ló,el- e-brio,- suúl-ti-mo- sus-pi-ro", y no te voy a negar que son 11 sílabas.
Pero, sobre todo la sinalefa su-úl en sexta sílaba me suena forzadísima y la verdad es que creo que merece la pena modificarla, más que nada porque el cambio es facilísimo y el verso no pierde su esencia.
Espero que me contestes para pasarlo a la siguiente fase, lo que me digas lo tomaré como decisión del autor (no voy a dejar de dar un apto por este tipo de apreciaciones sobre licencias poéticas y menos a un buen soneto).

Un abrazo.
Sergio.

¡Hola Sergio!

Tienes el nombre del hijo mío, lo que pasa es que es en ruso, Sergey.

Agradezco tu intenso y agradable comentario, que viniendo de alguien como tú es de mucho mérito.

Rerefente al verso a que hacen mención cierto es que lo dudé bastante, tanto así que al titulo del trabajo no le puse. "Su último suspuro", sino "Último suspiro", pero lo dejé así para conocer tu opinión; en todo caso voy a reflexionar y en el transcurso del día te informaré; ahora me tengo que ir a trabajar. Gracias.
 
En el fondo de un bar de poca monta
un hombre escucha un clásico bolero,
una canción de Armando Manzanero,
que a un pasado penoso lo remonta.

La melodía rítmica lo atonta
pidiendo más licor al camarero,
de cigarrillos llena el cenicero;
en él, algún amor dejó su impronta.

Cada nota la siente como flecha,
le parte el corazón en mil pedazos;
ha sido el tema un verdadero tiro,

abriéndole en su ser enorme brecha.
Soñando estar con ella entre sus brazos,
exhaló, el ebrio, su último suspiro.

Me encantó, me gustan los boleros, te dejo este
 
Se murió, ayyy, Parce, que tragedia en tu soneto, joda, bien lo lleva a la pantalla grande, me gustó la creatividad y tu arte para armar los versos, no la historia por el desenlace tan lúgubre te cuidas.

En el fondo de un bar de poca monta
un hombre escucha un clásico bolero,
una canción de Armando Manzanero,
que a un pasado penoso lo remonta.

La melodía rítmica lo atonta
pidiendo más licor al camarero,
de cigarrillos llena el cenicero;
en él, algún amor dejó su impronta.

Cada nota la siente como flecha,
le parte el corazón en mil pedazos;
ha sido el tema un verdadero tiro,

abriéndole en su ser enorme brecha.
Soñando estar con ella entre sus brazos,
exhaló, el ebrio, su último suspiro.
 
Última edición:
Se murió, ayyy, Parce, que tragedia en tu soneto, joda, bien lo lleva a la pantalla grande, me gustó la creatividad y tu arte para armar los versos, no la historia por el desenlace tan lúgubre te cuidas.

Parcerita, Elba Nery García, habiendo tantas viejas en este mundo el tipo se mata por una; uyyyy, como bien hue... uyyyyyyyyy.
 
En el fondo de un bar de poca monta
un hombre escucha un clásico bolero,
una canción de Armando Manzanero,
que a un pasado penoso lo remonta.

La melodía rítmica lo atonta
pidiendo más licor al camarero,
de cigarrillos llena el cenicero;
en él, algún amor dejó su impronta.

Cada nota la siente como flecha,
le parte el corazón en mil pedazos;
ha sido el tema un verdadero tiro,

abriéndole en su ser enorme brecha.
Soñando estar con ella entre sus brazos,
exhaló, el ebrio, el último suspiro.
Bonita forma de morir, recordándola a pleno.
 
En el fondo de un bar de poca monta
un hombre escucha un clásico bolero,
una canción de Armando Manzanero,
que a un pasado penoso lo remonta.

La melodía rítmica lo atonta
pidiendo más licor al camarero,
de cigarrillos llena el cenicero;
en él, algún amor dejó su impronta.

Cada nota la siente como flecha,
le parte el corazón en mil pedazos;
ha sido el tema un verdadero tiro,

abriéndole en su ser enorme brecha.
Soñando estar con ella entre sus brazos,
exhaló, el ebrio, el último suspiro.
Muy bueno !!! Mucha suerte, Sigifredo.
Un abrazo.
 
En el fondo de un bar de poca monta
un hombre escucha un clásico bolero,
una canción de Armando Manzanero,
que a un pasado penoso lo remonta.

La melodía rítmica lo atonta
pidiendo más licor al camarero,
de cigarrillos llena el cenicero;
en él, algún amor dejó su impronta.

Cada nota la siente como flecha,
le parte el corazón en mil pedazos;
ha sido el tema un verdadero tiro,

abriéndole en su ser enorme brecha.
Soñando estar con ella entre sus brazos,
exhaló, el ebrio, el último suspiro.

Es APTO, Sigifredo.

Saludos.
 

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