Flor de Lys
Poeta adicto al portal
Encontrarte en mi camino
fue cosa del destino.
Sin buscarte, conseguí hallarte.
Sin conocerte ya eras parte de mi.
Eras lo más bonito que tenía.
Soñaba a cada instante con besarte.
Con ese momento en el que nuestros labios
compartieran un sólo deseo...
Sentía la calidez de tus manos
sobre las mías,
y como se estremecian nuestros cuerpos
al contacto de la piel.
Ví tus pupilas brillantes y cristalinas.
Fuego en tu mirada y en la mia por rozarnos,
por dejarnos arrastrar
por el deseo que consumía nuestras almas,
que elevaban nuestro pensamiento a un sólo anhelo...
amarnos sin descanso.
Llegó ese momento
en que nuestra piel ardía en deseos de acercarse.
Sobraron las palabras que dijimos.
Las manos eran el arma del deseo
Mis labios sucumbieron a los tuyos,
y juntos hicimos realidad los sueños
que jamás pensamos alcanzar,
viviendo dos días de ensueño...
convirtiendo nuestros sueños
en una eterna realidad.
fue cosa del destino.
Sin buscarte, conseguí hallarte.
Sin conocerte ya eras parte de mi.
Eras lo más bonito que tenía.
Soñaba a cada instante con besarte.
Con ese momento en el que nuestros labios
compartieran un sólo deseo...
Sentía la calidez de tus manos
sobre las mías,
y como se estremecian nuestros cuerpos
al contacto de la piel.
Ví tus pupilas brillantes y cristalinas.
Fuego en tu mirada y en la mia por rozarnos,
por dejarnos arrastrar
por el deseo que consumía nuestras almas,
que elevaban nuestro pensamiento a un sólo anhelo...
amarnos sin descanso.
Llegó ese momento
en que nuestra piel ardía en deseos de acercarse.
Sobraron las palabras que dijimos.
Las manos eran el arma del deseo
Mis labios sucumbieron a los tuyos,
y juntos hicimos realidad los sueños
que jamás pensamos alcanzar,
viviendo dos días de ensueño...
convirtiendo nuestros sueños
en una eterna realidad.
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