lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
¡Oh! las nubes al arbitrio de los vientos,
preñadas con la savia de la vida,
que nutren cauces, sementeras y erïales,
en mi alcuilla, las venero.
¡Oh! las alamedas enraizadas
a la orilla de juncales
y de sauces que recogen el llanto de los ríos.
Tus ojos se reflejan en los míos.
¡Tus ojos! alameda, viento y sauce,
faros alumbrando mi paisaje.
Tus ojos...
Última edición: