Arroyos inasibles
En el aire crecen arreboles
de largas cabelleras,
caricias apetecidas
queriendo ser estrellas
en el cielo inmóvil
donde siempre te busco.
Quiero contar tus sueños
con mis dedos…quiero que seas en mis ojos
el rojo crepúsculo que sube
por la inquieta vulva de la tarde.
He pensado en ti cuando la luz se desvanece
cuando el silencio perfora la sombra
cuando es de noche en las colchas azules
y tus ojos lejanos
son chimeneas ardiendo en la quietud
del silencio.
Estas manos que escriben
guardan las orillas de tus caricias
haciendo filigranas en una
nube del cielo.
Me pregunto
en qué lluvia se mojarán tus labios
o en cuál de tus sueños guardaste mi nombre
pequeña diosa del mar.
Cómo acercarte, cómo existir en ti
cómo vivir
en tus sueños de cristal;
me pregunto
si aún me quieres como yo te quiero
si me arañas, como yo araño en mi memoria
el blanco secreto de tus aguas candentes.
Te busco en los signos
del silencio y en la parsimonia del viento
que roza en tus oídos…quiero tu silencio bestial
para morirme superpuesto en la mitad
de tu ombligo.
Oh, amor
la tarde vacía y lejana
tumba sus pétalos de cobre
en el arco del silencio
pero afuera la lluvia canta y canta
en el rostro de las hojas caídas.
Aquí adentro corren arroyos inasibles
que hablan solo de ti.
Eban
( Con afecto y sincero cariño, querida Natalia...gracias por tu linda amistad)
(Mayo del 2019)
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