Las fuerzas en el ser humano son de dos clases :
va una corriente de fuerzas que entra : la que
nos forma, nos permite echar raíces en nosotros mismos.
Sale una corriente de fuerzas : nos da bienestar , aclara la luz
de la vida; por lo tanto, que él, que está plagado por las
fuerzas que le dan forma al pesado cuerpo humano, piense
en sí mismo como un hombre ligero.
Si los dioses se hubieran consumido de alegría, díganme,
cómo se habría originado el mundo ?
Sólo habrían dispersado su propio ser en el aire del mundo,
por eso se pusieron tristes y quejándose
su propio ser
y de la queja
llegó el bendito permiso :
la Palabra creadora del mundo.
La alegría es el fuego
que se enciende
si la queja se convierte en cenizas.
va una corriente de fuerzas que entra : la que
nos forma, nos permite echar raíces en nosotros mismos.
Sale una corriente de fuerzas : nos da bienestar , aclara la luz
de la vida; por lo tanto, que él, que está plagado por las
fuerzas que le dan forma al pesado cuerpo humano, piense
en sí mismo como un hombre ligero.
Si los dioses se hubieran consumido de alegría, díganme,
cómo se habría originado el mundo ?
Sólo habrían dispersado su propio ser en el aire del mundo,
por eso se pusieron tristes y quejándose
su propio ser
y de la queja
llegó el bendito permiso :
la Palabra creadora del mundo.
La alegría es el fuego
que se enciende
si la queja se convierte en cenizas.