Lexema
Poeta que considera el portal su segunda casa
El idilio floral de verdes pasos
tiñe el suelo esperanza
y con su asomo inicia labranza,
el campesino hace los trazos.
Semillas de melón y calabaza afianza,
manos empuñan seguro, los lazos
tendidos de a uno y así avanza.
Abiertas, risueñas en las mañanas
esperando meliferas por su polen,
cuando de los nidos las aves piolen
se ven las flores campanas.
Dispersas se hayan por el terral
las calabazas, pepinos y melones,
donde crece la piña y el trigal.
Las gotas caen dando brincos
en caballetes libres de juncos
como serpientes sobre surcos
las campanas en los cunucos.
El sudor placentero de sus pasos
afirman su verde esperanza
Y agita la yerba con ira en sus brazos, con la fe de sacarle al suelo balanza.
Alegre un mayo llena sus vasos
de vida lluviosa y vino labranza.
tiñe el suelo esperanza
y con su asomo inicia labranza,
el campesino hace los trazos.
Semillas de melón y calabaza afianza,
manos empuñan seguro, los lazos
tendidos de a uno y así avanza.
Abiertas, risueñas en las mañanas
esperando meliferas por su polen,
cuando de los nidos las aves piolen
se ven las flores campanas.
Dispersas se hayan por el terral
las calabazas, pepinos y melones,
donde crece la piña y el trigal.
Las gotas caen dando brincos
en caballetes libres de juncos
como serpientes sobre surcos
las campanas en los cunucos.
El sudor placentero de sus pasos
afirman su verde esperanza
Y agita la yerba con ira en sus brazos, con la fe de sacarle al suelo balanza.
Alegre un mayo llena sus vasos
de vida lluviosa y vino labranza.
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