BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Siempre hay algo que promueve
edictos contra el frío.
Filamentos del recuerdo, sombríamente
astutos, movilizan el árbol estático de enfrente.
Como en casa misteriosa, las islas sin ajorcas,
se perfuman y se visten, con azucenas invariables.
Las almendras rigurosas, crujen en el suelo
e inventan una tupida red de cáscaras enfrentadas
al subsuelo del invierno.
Las ventanas se abren, y el cielo entra por ellas.
Son azules matinales, e ingentes masas de palomas
codiciosas en el vuelo.
Para qué será necesario despertar?
©
edictos contra el frío.
Filamentos del recuerdo, sombríamente
astutos, movilizan el árbol estático de enfrente.
Como en casa misteriosa, las islas sin ajorcas,
se perfuman y se visten, con azucenas invariables.
Las almendras rigurosas, crujen en el suelo
e inventan una tupida red de cáscaras enfrentadas
al subsuelo del invierno.
Las ventanas se abren, y el cielo entra por ellas.
Son azules matinales, e ingentes masas de palomas
codiciosas en el vuelo.
Para qué será necesario despertar?
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