pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
Con solo cinco años
ya tenía clavada la tristeza
en su inocencia,
se acercaban las fiestas
y para ella no había diferencia...
Suenan villancicos en el barrio
pero su llanto era a diario,
todos hablaban de regalos
anuncian la llegada del santo rojo,
pero ella en las noches
solo tenía lágrimas en los ojos...
Desde la ventana a la luna
sus oraciones elevaba,
rogaba por un milagro
que la llene de abrazos...
Ha llegado la noche buena
pero en la mesa no hay cena,
una rama seca hace de árbol
y papeles cortados lo adornan,
con hambre en la tripa
la niña se duerme sollozando
sabiendo que en poco
el monstruo vendrá gritando...
Mientras otros se felicitan
entre abrazos de alegría
a ella la madre la levanta
y la noche se torna fría,
coge al pequeño de sus hermanos
y sale huyendo de lo inhumano...
¡Santa no le hizo el milagro!
pasaron las navidades y los años,
ella crecía y su sueño moría
cada navidad la misma sinfonía,
papá sigue igual, no ha cambiado,
mamá otra vez el rostro morado
la niña se está marchitando,
Así son sus navidades..
¡Navidades negras!
negras, como la noche sin luna,
frías y llenas de miedo,
Navidades negras sin regalo
solo con sonido de los gritos
anunciando que no hay milagro.