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La tarde cae en tu cuerpo (Soneto blanco)

lesmo

Poeta veterano en el portal

La larde cae en tu cuerpo


La tarde de mis sueños va llegando
sobre las cordilleras de tu cuerpo,
en tanto que mis ojos solo siguen
las luces del ocaso en tu cintura.

No fui de las pasiones más esclavo
que esclavo siempre fui de tu presencia,
aquella que me ata a los contornos
de la blancura tibia de tu espalda.

Y en esa vida voy muriendo entonces
sin más aspiración que alguna tarde
se caiga para mí de entre tus manos.

Amor, pero no sueltes las cadenas,
y mira lo cercano de los filos
del hondo precipicio de la noche.

 
Última edición:

La larde cae en tu cuerpo


La tarde de mis sueños va llegando
sobre las cordilleras de tu cuerpo,
en tanto que mis ojos solo siguen
las luces del ocaso en tu cintura.

No fui de las pasiones más esclavo
que esclavo siempre fui de tu presencia,
aquella que me ata a los contornos
de la blancura tibia de tus hombros.

Y en esa vida voy muriendo entonces
sin más respiración que la esperanza,
que nada espera ya, sólo a tus manos.

Amor, pero no sueltes las cadenas,
y mira lo cercano del los bordes
del hondo precipicio de la noche.

Versos blancos con un mensaje transparente. A ver si algún día llego a tanto. Un abrazo, Salvador.
 

La larde cae en tu cuerpo


La tarde de mis sueños va llegando
sobre las cordilleras de tu cuerpo,
en tanto que mis ojos solo siguen
las luces del ocaso en tu cintura.

No fui de las pasiones más esclavo
que esclavo siempre fui de tu presencia,
aquella que me ata a los contornos
de la blancura tibia de tus hombros.

Y en esa vida voy muriendo entonces
sin más respiración que la esperanza,
que nada espera ya, sólo a tus manos.

Amor, pero no sueltes las cadenas,
y mira lo cercano del los bordes
del hondo precipicio de la noche.

Me encanta Vivaldi. No sé quien te inspira estos versos amorosos y enamorados, y tu sabes bien que me encantan escribir sobre el amor.
Te dejo mi abrazo Salvador, y mi admiración.-
 
Entre los versos blancos se te han colado un par de pareados, eso sí, asonantes, pero se puede solucionar con facilidad. Escribir sin rima es tan difícil como hacerlo con ella, la verdad. No tengo objeción en que se repita alguna rima en versos alejados, pero en dos versos seguidos lo encuentro muy conspicuo. Un saludo. Luis
 
Última edición:
Entre los versos blancos se te han colado un par de pareados, eso sí, asonantes, pero se puede solucionar con facilidad. Escribir sin rima es tan difícil como hacerlo con ella, la verdad. No tengo objeción en que se repita alguna rima en versos alejados, pero en dos versos seguidos lo encuentro muy conspicuo. Un saludo. Luis
Vaya que si son notables esas asonancias. Toda la razón tienes, querido Luis. Muchas gracias por advertirme de ellas tan elegantemente. Intentaré solucionar este error.
Con un afectuoso abrazo.
Salvador.
 
Me encantó este poema. Será para mi referencia de como hacer versos blancos con ritmo y gracia. La lírica, no se puede aprender de ese nivel.. Gracias.
 

La larde cae en tu cuerpo


La tarde de mis sueños va llegando
sobre las cordilleras de tu cuerpo,
en tanto que mis ojos solo siguen
las luces del ocaso en tu cintura.

No fui de las pasiones más esclavo
que esclavo siempre fui de tu presencia,
aquella que me ata a los contornos
de la blancura tibia de tu espalda.

Y en esa vida voy muriendo entonces
sin más aspiración que alguna tarde
se caiga para mí de entre tus manos.

Amor, pero no sueltes las cadenas,
y mira lo cercano de los filos
del hondo precipicio de la noche.

Muy lindo tu soneto blanco, poeta Lesmo. Me gustó pasar. Saludos
 

La larde cae en tu cuerpo


La tarde de mis sueños va llegando
sobre las cordilleras de tu cuerpo,
en tanto que mis ojos solo siguen
las luces del ocaso en tu cintura.

No fui de las pasiones más esclavo
que esclavo siempre fui de tu presencia,
aquella que me ata a los contornos
de la blancura tibia de tu espalda.

Y en esa vida voy muriendo entonces
sin más aspiración que alguna tarde
se caiga para mí de entre tus manos.

Amor, pero no sueltes las cadenas,
y mira lo cercano de los filos
del hondo precipicio de la noche.

Una maravilla, Salvador! Genial tu soneto.
Gracias por compartirlo.
Un fortísimo abrazo.
 
Una maravilla, Salvador! Genial tu soneto.
Gracias por compartirlo.
Un fortísimo abrazo.
Una maravilla, Salvador! Genial tu soneto.
Gracias por compartirlo.
Un fortísimo abrazo.
Muchas gracias, mi queridísimo Ángel, por tu cercanía constante que dejas en cada uno de tus comentarios.
Te abrazo con todos, todos mis afectos.
Salva.
 

La larde cae en tu cuerpo


La tarde de mis sueños va llegando
sobre las cordilleras de tu cuerpo,
en tanto que mis ojos solo siguen
las luces del ocaso en tu cintura.

No fui de las pasiones más esclavo
que esclavo siempre fui de tu presencia,
aquella que me ata a los contornos
de la blancura tibia de tu espalda.

Y en esa vida voy muriendo entonces
sin más aspiración que alguna tarde
se caiga para mí de entre tus manos.

Amor, pero no sueltes las cadenas,
y mira lo cercano de los filos
del hondo precipicio de la noche.



Saludos, Salvador, qué gusto pasar por tu espacio y deletrear tan bello y lírico soneto, un placer.

La tarde de mis sueños va llegando
sobre las cordilleras de tu cuerpo,
en tanto que mis ojos solo siguen
las luces del ocaso en tu cintura.
Un día en los umbrales de mi patria
despertaron los prístinos abriles(1)
fugaces como flor de un día. Hoy,
la tarde de mis sueños va llegando.

Entonces la alborada sucumbía
en el sacro jardín de tus dulzores
y al otro instante semejaba un ángel
sobre las cordilleras de tu cuerpo.

Aún escucho los turpiales tuyos
al correr de los oxidados trenes(2)
en tanto que mis ojos solo siguen(1)

buscando en tus fanales las estrellas
y, a la muerte del fénix, encender
las luces del ocaso en tu cintura.
Saludos Salvador! Qué precioso soneto blanco, tanto que tu lírico poema me invitó a escribir estas letrillas, como no hay rimas, un intento de glosa se me ocurrió y como ejercicio y comentario creo que no quedó tan pobre;). Gracias porque siempre tu espacio, aunque con musa ausente salen algunas letrillas, grande poeta, un millónnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnn...


ligiA

--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Notas: (1) rimas asonantes entre sí, no quise modificar el verso segundo que era el que correspondía,
la premura no me dejó buscar otra opción que bien difícil me queda decir lo mismo con otro vocablo,
el otro es tuyo, intocable,.
(2)Acentos en tercera y octava, no me suena mal, emulo el verso tan de Juan.
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Última edición:
Saludos, Salvador, qué gusto pasar por tu espacio y deletrear tan bello y lírico soneto, un placer.

La tarde de mis sueños va llegando
sobre las cordilleras de tu cuerpo,
en tanto que mis ojos solo siguen
las luces del ocaso en tu cintura.
Un día en los umbrales de mi patria
despertaron los prístinos abriles(1)
fugaces como flor de un día. Hoy,
la tarde de mis sueños va llegando.

Entonces la alborada sucumbía
en el sacro jardín de tus dulzores
y al otro instante semejaba un ángel
sobre las cordilleras de tu cuerpo.

Aún escucho los turpiales tuyos
al correr de los oxidados trenes(2)
en tanto que mis ojos solo siguen(1)

buscando en tus fanales las estrellas
y, a la muerte del fénix, encender
las luces del ocaso en tu cintura.
Saludos Salvador! Qué precioso soneto blanco, tanto que tu lírico poema me invitó a escribir estas letrillas, como no hay rimas, un intento de glosa se me ocurrió y como ejercicio y comentario creo que no quedó tan pobre;). Gracias porque siempre tu espacio, aunque con musa ausente salen algunas letrillas, grande poeta, un millónnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnn...


ligiA

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Notas: (1) rimas asonantes entre sí, no quise modificar el verso segundo que era el que correspondía,
la premura no me dejó buscar otra opción que bien difícil me queda decir lo mismo con otro vocablo,
el otro es tuyo, intocable,.
(2)Acentos en tercera y octava, no me suena mal, emulo el verso tan de Juan.
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Saludos, Salvador, qué gusto pasar por tu espacio y deletrear tan bello y lírico soneto, un placer.

La tarde de mis sueños va llegando
sobre las cordilleras de tu cuerpo,
en tanto que mis ojos solo siguen
las luces del ocaso en tu cintura.
Un día en los umbrales de mi patria
despertaron los prístinos abriles(1)
fugaces como flor de un día. Hoy,
la tarde de mis sueños va llegando.

Entonces la alborada sucumbía
en el sacro jardín de tus dulzores
y al otro instante semejaba un ángel
sobre las cordilleras de tu cuerpo.

Aún escucho los turpiales tuyos
al correr de los oxidados trenes(2)
en tanto que mis ojos solo siguen(1)

buscando en tus fanales las estrellas
y, a la muerte del fénix, encender
las luces del ocaso en tu cintura.
Saludos Salvador! Qué precioso soneto blanco, tanto que tu lírico poema me invitó a escribir estas letrillas, como no hay rimas, un intento de glosa se me ocurrió y como ejercicio y comentario creo que no quedó tan pobre;). Gracias porque siempre tu espacio, aunque con musa ausente salen algunas letrillas, grande poeta, un millónnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnn...


ligiA

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Notas: (1) rimas asonantes entre sí, no quise modificar el verso segundo que era el que correspondía,
la premura no me dejó buscar otra opción que bien difícil me queda decir lo mismo con otro vocablo,
el otro es tuyo, intocable,.
(2)Acentos en tercera y octava, no me suena mal, emulo el verso tan de Juan.
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Acabaste aquel poema

Ay mis versos que esperaban pero no sabían cuánto
y los puse en la ventana ignorando si vendrías,
se mustiaron poco a poco de mirar al horizonte
y al camino polvoriento allanado de alpargatas.

Ay pasaban labradores a sembrar entre los surcos
paralelos del arado del sudor y las fatigas,
y del tiempo la besana floreció de verdes pastos
y mis versos esperaban los llenaras con tu pluma.

Y un buen día que observaba el camino polvoriento
una nube diminuta tras los pasos se acercaba
y de pronto vi tu rostro que agotado de la senda

regresaba tras mil años con la fuerza entre las manos;
completaste aquellos versos con tu glosa y tu semblante,
y me hiciste el más dichoso acabando aquel poema.

Ya ves, amiga mía, que tus versos completan estos mío y de qué manera. Muchas gracias por dejarme tal muestra de cariño que no pagaré con nada de cuanto escriba. Si me permites lo situaré en mi blog para tomen pleno sentido juntos.
Un fuerte abrazo.
Salva.
 
Última edición:
Todo el soneto cuenta con la excelencia de tu pluma, pero el final es una obra completa, el terceto solo es un poema como la cima de una montaña gigante. Gracias por compartirlo Salva. Abrabesos en tu corazón.
Muchas gracias, querida amiga por dejar tu huella en estar letras mías. Celebro enormemente que hayan sido de tu agrado y te agradezco todas las consideraciones que viertes en este tema.
Te abrazo con todo mi afecto.
Salva.
 
Acabaste aquel poema

Ay mis versos que esperaban pero no sabían cuánto
y los puse en la ventana ignorando si vendrías,
se mustiaron poco a poco de mirar al horizonte
y al camino polvoriento allanado de alpargatas.

Ay pasaban labradores a sembrar entre los surcos
paralelos del arado del sudor y las fatigas,
y del tiempo la besana floreció de verdes pastos
y mis versos esperaban los llenaras con tu pluma.

Y un buen día que observaba el camino polvoriento
una nube diminuta tras los pasos se acercaba
y de pronto vi tu rostro que agotado de la senda

regresaba tras mil años con la fuerza entre las manos;
completaste aquellos versos con tu glosa y tu semblante,
y me hiciste el más dichoso acabando aquel poema.

Ya ves, amiga mía, que tus versos completan estos mío y de qué manera. Muchas gracias por dejarme tal muestra de cariño que no pagaré con nada de cuanto escriba. Si me permites lo situaré en mi blog para tomen pleno sentido juntos.
Un fuerte abrazo.
Salva.

Pues un tremendo honor que mis letrillas figuren al lado de las tuyas en tu blog, gracias mi amigo Salva, un abrazo desde mi alma hasta la tuya y un millónnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnn...

ligiA

Ah! y lo más importante, agradecerte esa respuesta en verso, como siempre tan generoso, otro abrazo y otro millónnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnn...
 
Última edición:
Pues un tremendo honor que mis letrillas figuren al lado de las tuyas en tu blog, gracias mi amigo Salva, un abrazo desde mi alma hasta la tuya y un millónnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnn...

ligiA

Ah! y lo más importante, agradecerte esa respuesta en verso, como siempre tan generoso, otro abrazo y otro millónnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnn...
Cuando llegas a alguno de mis espacios y lo llenas de poesía, de hermosísima poesía, me haces el mejor de los regalos que valoro como si de una joya se tratara. Esta vez has aportado un brillo especial poniendo en valor mis letras, amiga mía. Un lujo contar contigo y con tu poesía. ¡Qué compañía tan buena!
Te envío un abrazo fraternal pleno de afectos.
Salva.
 

La larde cae en tu cuerpo


La tarde de mis sueños va llegando
sobre las cordilleras de tu cuerpo,
en tanto que mis ojos solo siguen
las luces del ocaso en tu cintura.

No fui de las pasiones más esclavo
que esclavo siempre fui de tu presencia,
aquella que me ata a los contornos
de la blancura tibia de tu espalda.

Y en esa vida voy muriendo entonces
sin más aspiración que alguna tarde
se caiga para mí de entre tus manos.

Amor, pero no sueltes las cadenas,
y mira lo cercano de los filos
del hondo precipicio de la noche.

Wow

Que profundo


Saludos Salva
 

La larde cae en tu cuerpo


La tarde de mis sueños va llegando
sobre las cordilleras de tu cuerpo,
en tanto que mis ojos solo siguen
las luces del ocaso en tu cintura.

No fui de las pasiones más esclavo
que esclavo siempre fui de tu presencia,
aquella que me ata a los contornos
de la blancura tibia de tu espalda.

Y en esa vida voy muriendo entonces
sin más aspiración que alguna tarde
se caiga para mí de entre tus manos.

Amor, pero no sueltes las cadenas,
y mira lo cercano de los filos
del hondo precipicio de la noche.

Excelentes versos , mi querido amigo, un placer pasar por ellos y disfrutar de tu soneto, un abrazo.
 

La larde cae en tu cuerpo


La tarde de mis sueños va llegando
sobre las cordilleras de tu cuerpo,
en tanto que mis ojos solo siguen
las luces del ocaso en tu cintura.

No fui de las pasiones más esclavo
que esclavo siempre fui de tu presencia,
aquella que me ata a los contornos
de la blancura tibia de tu espalda.

Y en esa vida voy muriendo entonces
sin más aspiración que alguna tarde
se caiga para mí de entre tus manos.

Amor, pero no sueltes las cadenas,
y mira lo cercano de los filos
del hondo precipicio de la noche.

Muy bellas imágenes nos regala tu exselsa pluma compañero.

Fino y delicado poema.

Hermoso un placer leerte.
Gracias por compartir.

Abrazotes desde mi mar sureño.
 

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