• 📢 Nuevo: Hazte Mecenas — sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. | Mi Libro de Poesía | Métrica Española (beta)
  • Herramienta de Métrica Española mejorada

    Hemos renovado por completo nuestro analizador de métrica: ahora analiza poemas enteros con detección de sinalefas, sinéresis, esquema rímico, tipo de estrofa y mucho más. Además, incluye dos nuevas herramientas: Rimas — busca rimas consonantes y asonantes filtradas por sílabas — y Sinónimos — encuentra palabras alternativas que encajen en tu verso. Está en fase de pruebas — tu opinión nos ayuda a perfeccionarlo. Si encuentras algún error o tienes sugerencias, escríbenos a info@mundopoesia.com. Probar la nueva versión →

En el silencio de la tarde (Soneto)

Amadís

Poeta fiel al Portal

En el silencio de la tarde

images.jpg


Te busco en el silencio de la tarde
cuando la clara luz del sol declina,
y tu dulce mirada me ilumina
el sentir que de anhelo en llamas arde.

Le ruego al tiempo que su andar retarde
cuando tu frágil cuerpo se reclina
sobre mí, que a abrazarte me conmina,
haciendo del amor un bello alarde.

Me despierto al albor de la mañana,
al olor del rosal y del clavel
grato sabor que de tu boca mana,

y al sedoso contacto de tu piel.

¡Oh mujer de mi alma soberana
déjame retenido en tu vergel!
 

Archivos adjuntos

  • images.jpg
    images.jpg
    6,5 KB · Visitas: 153
Última edición:
Me ha gustado mucho tu poema, pero has nombrado un par de veces el alma, que es un concepto cultural, psicológico, religioso o poético que hay que utilizar con cuentagotas para no desgastarlo. Creo que mejoraría si eliminaras una. Un saludo. Luis
 
Ver el archivos adjunto 52363

Te busco en el silencio de la tarde
cuando la clara luz del sol declina,
y tu dulce mirada me ilumina
el alma que, de anhelo, en fuego arde.

Yo ruego al tiempo que su andar retarde
cuando tu frágil cuerpo se reclina
sobre mí, que a abrazarte me conmina,
haciendo del amor un bello alarde.

Me despierto al albor de la mañana,
al olor del rosal y del clavel
grato sabor que de tu boca mana,

y al sedoso contacto de tu piel.
¡Oh mujer, de mi alma soberana,
quédeme retenido en tu vergel!


Cuando llega el silencio de la tarde la imaginación se desborda; pasionales versos.
Un verdadero placer.
Pd
No le sobran las comas en "de anhelo", lo digo porque creo el verso no las necesita; si no es así disculpa la intromisión.
Abrazo poético.
 
Ver el archivos adjunto 52363

Te busco en el silencio de la tarde
cuando la clara luz del sol declina,
y tu dulce mirada me ilumina
el alma que de anhelo en fuego arde.

Yo ruego al tiempo que su andar retarde
cuando tu frágil cuerpo se reclina
sobre mí, que a abrazarte me conmina,
haciendo del amor un bello alarde.

Me despierto al albor de la mañana,
al olor del rosal y del clavel
grato sabor que de tu boca mana,

y al sedoso contacto de tu piel.
¡Oh mujer, de mi alma soberana,
quédeme retenido en tu vergel!


¡Qué bueno!, felicidades.
Isabel
 
Muchas gracias compañero poeta Willow por tu estupendo comentario. He atendido tu sugerencia y he quitado un "alma". Espero haber acertado. Un abrazo muy cordial.
Miguel
 
Ver el archivos adjunto 52363

Te busco en el silencio de la tarde
cuando la clara luz del sol declina,
y tu dulce mirada me ilumina
el sentir que de anhelo en fuego arde.

Yo ruego al tiempo que su andar retarde
cuando tu frágil cuerpo se reclina
sobre mí, que a abrazarte me conmina,
haciendo del amor un bello alarde.

Me despierto al albor de la mañana,
al olor del rosal y del clavel
grato sabor que de tu boca mana,

y al sedoso contacto de tu piel.
¡Oh mujer, de mi alma soberana,
quédeme retenido en tu vergel!




Buen soneto, amigo, sobre todo esos tercetos tan sensuales.

Un abrazo.
 

Ver el archivos adjunto 52363

Te busco en el silencio de la tarde
cuando la clara luz del sol declina,
y tu dulce mirada me ilumina
el sentir que de anhelo en fuego arde.

Yo ruego al tiempo que su andar retarde
cuando tu frágil cuerpo se reclina
sobre mí, que a abrazarte me conmina,
haciendo del amor un bello alarde.

Me despierto al albor de la mañana,
al olor del rosal y del clavel
grato sabor que de tu boca mana,

y al sedoso contacto de tu piel.
¡Oh mujer, de mi alma soberana,
quédeme retenido en tu vergel!




Hola Amadís, bonito y original soneto.

Encuentro que en el cuarto verso fuerzas una sinalefa que va de una vocal más débil a una fuerte con "fuego arde" que traba, en mi opinión, la fluidez de su lectura. El oído no registra de forma natural el mismo problema al comienzo del siguiente verso con"ruego al", sin embargo.

Espero haber podido ser de utilidad.

Un cordial saludo

Carlos
 
Ver el archivos adjunto 52363

Te busco en el silencio de la tarde
cuando la clara luz del sol declina,
y tu dulce mirada me ilumina
el sentir que de anhelo en fuego arde.

Yo ruego al tiempo que su andar retarde
cuando tu frágil cuerpo se reclina
sobre mí, que a abrazarte me conmina,
haciendo del amor un bello alarde.

Me despierto al albor de la mañana,
al olor del rosal y del clavel
grato sabor que de tu boca mana,

y al sedoso contacto de tu piel.
¡Oh mujer, de mi alma soberana,
quédeme retenido en tu vergel!


Que lindo poema, Miguel!! Me ha gustado mucho. Aquí no decímos quédeme, pero se oye lindo en ese verso.
Un gusto leerte, poeta. Saludos cordiales y con todo mi respeto.
Azalea.
 
Estimado Carlos, te agradezco tu estupendo comentario. Te contesto a lo que me sugieres, en el cuarto verso no hago sinalefa en fuego arde, porque en la penúltima sílaba no es correcto hacerla.
Y en la sinalefa del quinto verso ruego al tiempo, yo sinceramente no veo ningún problema realizar esa sinalefa. Yo la veo correcta y te podría citar ejemplos de sinalefas en igual sílaba.
De todas formas yo estoy siempre abierto a subsanar errores que cometa en mis versos y te agradezco tus sugerencias.
Un abrazo muy cordial.
Miguel
 
Ver el archivos adjunto 52363

Te busco en el silencio de la tarde
cuando la clara luz del sol declina,
y tu dulce mirada me ilumina
el sentir que de anhelo en fuego arde.

Y ruego al tiempo que su andar retarde
cuando tu frágil cuerpo se reclina
sobre mí, que a abrazarte me conmina,
haciendo del amor un bello alarde.

Me despierto al albor de la mañana,
al olor del rosal y del clavel
grato sabor que de tu boca mana,

y al sedoso contacto de tu piel.
¡Oh mujer, de mi alma soberana,
quédeme retenido en tu vergel!


Hermoso, sensual, prolijo. Neruda no usaba comas jeje.
Sigue brillando como la Luciérnaga. Siembre habrá a quien le moleste tu luz.
Y vaya que molesta. GRacias Miguel, por seguir escribiendo al amor.-
Abrazo grande granadino y espero que todo anda bien ( parece que la internet no te funciona bien)
 
Miguel,

Es un bonito soneto que me ha gustado leer en esta tarde, con el amor como tema central con un admiración a la mujer amada. Seguramente te quedarás en ese vergel durante mucho tiempo.

Saludos

Javier
 
Ver el archivos adjunto 52363

Te busco en el silencio de la tarde
cuando la clara luz del sol declina,
y tu dulce mirada me ilumina
el sentir que de anhelo en fuego arde.

Y ruego al tiempo que su andar retarde
cuando tu frágil cuerpo se reclina
sobre mí, que a abrazarte me conmina,
haciendo del amor un bello alarde.

Me despierto al albor de la mañana,
al olor del rosal y del clavel
grato sabor que de tu boca mana,

y al sedoso contacto de tu piel.
¡Oh mujer, de mi alma soberana,
quédeme retenido en tu vergel!

Hola Amadís.
Precioso soneto.
Un abrazo.
Paco
 
Estimada Catia, muchas gracias por pasar y por dedicarme ten bello comentario. Igual deseo que tú estés perfectamente. Un abrazo con todo mi afecto.
Miguel
 
Te agradezco Anamer de corazón tan bellas palabras que me dedicas. Te mando un abrazo con todo mi afecto.
Miguel
 
Última edición:
Quédeme
Ver el archivos adjunto 52363

Te busco en el silencio de la tarde
cuando la clara luz del sol declina,
y tu dulce mirada me ilumina
el sentir que de anhelo en fuego arde.

Le ruego al tiempo que su andar retarde
cuando tu frágil cuerpo se reclina
sobre mí, que a abrazarte me conmina,
haciendo del amor un bello alarde.

Me despierto al albor de la mañana,
al olor del rosal y del clavel
grato sabor que de tu boca mana,

y al sedoso contacto de tu piel.
¡Oh mujer, de mi alma soberana,
quédeme retenido en tu vergel!


Un soneto realmente bello. Mis felicitaciones Amadis.
Un placer disfrutar de buena poesía.
cordial saludo
 
Quédeme
Ver el archivos adjunto 52363

Te busco en el silencio de la tarde
cuando la clara luz del sol declina,
y tu dulce mirada me ilumina
el sentir que de anhelo en fuego arde.

Le ruego al tiempo que su andar retarde
cuando tu frágil cuerpo se reclina
sobre mí, que a abrazarte me conmina,
haciendo del amor un bello alarde.

Me despierto al albor de la mañana,
al olor del rosal y del clavel
grato sabor que de tu boca mana,

y al sedoso contacto de tu piel.
¡Oh mujer, de mi alma soberana,
quédeme retenido en tu vergel!

Gran soneto, Migue!! Un placer leerte.
Va mi abrazo.
 
Última edición:
Quédeme
Ver el archivos adjunto 52363

Te busco en el silencio de la tarde
cuando la clara luz del sol declina,
y tu dulce mirada me ilumina
el sentir que de anhelo en fuego arde.

Le ruego al tiempo que su andar retarde
cuando tu frágil cuerpo se reclina
sobre mí, que a abrazarte me conmina,
haciendo del amor un bello alarde.

Me despierto al albor de la mañana,
al olor del rosal y del clavel
grato sabor que de tu boca mana,

y al sedoso contacto de tu piel.
¡Oh mujer, de mi alma soberana,
quédeme retenido en tu vergel!

y al sedoso contacto de tu piel.
¡Oh mujer, de mi alma soberana,
quédeme retenido en tu vergel!

Miguel magnífico tu soneto, y recursos excelentes, el amor es lo que tiene al alumbrar el corazón (o el alma;))
Te reseño el terceto final por ser un muy lírico cierre.
Un abrazo
PD: tenias razón, el soneto que leí hace tiempo era de Vicente, y casualmente una hora más tarde lo volví a ver de nuevo hoy, disculpa.
 
Muchas gracias Pepe por tan hermoso comentario que me llena de orgullo, y más sabiendo que viene de un consumado poeta, como tú. Un abrazo con todo mi afecto.
Miguel
 
Quédeme

Ver el archivos adjunto 52363

Te busco en el silencio de la tarde
cuando la clara luz del sol declina,
y tu dulce mirada me ilumina
el sentir que de anhelo en fuego arde.

Le ruego al tiempo que su andar retarde
cuando tu frágil cuerpo se reclina
sobre mí, que a abrazarte me conmina,
haciendo del amor un bello alarde.

Me despierto al albor de la mañana,
al olor del rosal y del clavel
grato sabor que de tu boca mana,

y al sedoso contacto de tu piel.
¡Oh mujer, de mi alma soberana,
quédeme retenido en tu vergel!



Precioso soneto, compañero poeta Miguel, escrito con esa delicadeza tuya tan característica y al que le deseo la mejor de las suertes para el concurso. Un abrazo de tu amigo David.
 
Hola Miguel, para cumplir con las normas de presentación, que de momento son tácitas, necesitaría que quitaras del cuerpo del tema la fotografía y el título.
Un saludo.
Luis
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba