Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tal vez mañana,
caerán los disfraces
que nos cubren la piel
con falsos oropeles
e inútiles monedas;
se olvidarán relojes
fuera de las casas
en rincones oscuros
adonde no llegará el tiempo;
se conjugarán de nuevo
besos y abrazos
pues los nuevos verbos
cambiarán de afectos
a otros más sinceros,
menos exigentes;
se apilarán esfuerzos
como espigas de trigo,
para hacer un pan
menos correoso,
repleto de aire, de vida,
de todo aquello
que no provoque ahogo;
se quemarán,
pusimos la cerilla en la palabra,
millones de cabezas no pensantes
que sólo supieron dar falsas esperanzas
sobre un mundo nuevo que sólo era de ellos.
Sus propósitos serán aniquilados.
Los disfraces tal vez caerán en el olvido.
Los abrazos y los besos
conjugarán nuevos verbos
con nombres y apellidos.
El nuevo pan de los justos
será ante todo aire,
nadie se ahogará al comerlo.
caerán los disfraces
que nos cubren la piel
con falsos oropeles
e inútiles monedas;
se olvidarán relojes
fuera de las casas
en rincones oscuros
adonde no llegará el tiempo;
se conjugarán de nuevo
besos y abrazos
pues los nuevos verbos
cambiarán de afectos
a otros más sinceros,
menos exigentes;
se apilarán esfuerzos
como espigas de trigo,
para hacer un pan
menos correoso,
repleto de aire, de vida,
de todo aquello
que no provoque ahogo;
se quemarán,
pusimos la cerilla en la palabra,
millones de cabezas no pensantes
que sólo supieron dar falsas esperanzas
sobre un mundo nuevo que sólo era de ellos.
Sus propósitos serán aniquilados.
Los disfraces tal vez caerán en el olvido.
Los abrazos y los besos
conjugarán nuevos verbos
con nombres y apellidos.
El nuevo pan de los justos
será ante todo aire,
nadie se ahogará al comerlo.