al pezón
Hay curiosidades morfológicas en un pezón que creo valen la pena conocer,
no por su importancia morbosa ( no tienen ninguna ) sino porque pueden estimular
otras regiones de mayores alegrías, como el área del conocimiento, por poner un ejemplo.
Como buen poeta, entregado en cuerpo y alma a la investigación de asuntos que,
en especial los hombres hemos dado por hecho creer conocer, mas a fondo, ni la menor idea
de la divina y tan apasionada ingeniería que esta hermosa joya es, orgullosamente despierta o no.
Pues, de manera microscópica, con lupa, el permiso y toda la confianza de la amada, minuciosamente
me puse a observar a un pezón; su comportamiento, la estructura, su similitud con otras áreas de la piel,
sus erecciones a los cambios del ambiente y al de una inspiración, al roce y tierno sentir de una voz en amor.
En verdad, qué belleza, que locuras sus avisos tan rápidos que desafían a la vista, a la calma e incluso a la inspiración.
FGC.