E.Fdez.Castro
Poeta que considera el portal su segunda casa
En el feudo de Mos,
alias el Sapo,
exigía pernada
a sus vasallos
La que no era virgen,
con él montado,
desde bajos terruños
a los más altos.
Mas un novio celoso,
el más gallardo,
comparece por novia;
tan disfrazado,
que ni guardias ni conde
lo han notado.
Se introduce en la cama,
todo apagado,
y con largo puñal,
mata al tirano.
Una carta le manda
al soberano
pidiendo perdón por
matar un sapo;
el rey con un oficio
le exime el cargo,
conjeturando que era
un simple sapo.
Y así del tirano
se han librado.
P.D. Basado en un hecho real que me contaba mi padre.
Seguidilla (7-5a7-5a)
Castro. 22 de enero del 2021