Costumbres
Sigue la costumbre
condensándose al lado
izquierdo,
al vacío inacabable
que sugiere tu ausencia,
esa que bautiza la herida
en su costado más álgido.
Sangras
y dueles tan adentro
que el umbral sobrepasa la caída.
El abismo es más hondo
cuando la carne se expone
a la pasión del silencio.
Ya es hábito que duela tu nombre,
tu nombre que nunca fue mío…
Sigue la costumbre
condensándose al lado
izquierdo,
al vacío inacabable
que sugiere tu ausencia,
esa que bautiza la herida
en su costado más álgido.
Sangras
y dueles tan adentro
que el umbral sobrepasa la caída.
El abismo es más hondo
cuando la carne se expone
a la pasión del silencio.
Ya es hábito que duela tu nombre,
tu nombre que nunca fue mío…