Fingal que refrescante es leer sus opiniones. Y es verdad, no coincidimos en las opiniones pero los hechos muestran que es posible un intercambio de ideas sin necesidad de forzar al otro a que cambie su forma de pensar.
Es una gran verdad la que expone.
Podemos coincidir, también podemos diferir, pero en ambos casos seguimos como si el mundo no dejara de girar... seguimos cada uno con su opinión y sus puntos de vista, y además alimentados por una nueva perspectiva. Esto es educativo.
Muy diferente es la posición de otros interlocutores, como cherios y solverde en sus apuntes de líneas arriba.
Lo de ellos no es una conversación, sino un ataque de propaganda. Un forma de suerte de "te convierto o te descalifico".
Aquello es doctrinario.
No pensaba darles armas pero la realidad es que toda doctrina posee una misma estructura aunque con objetivos cambiantes.
Claro está que la estrategia es tan repetitiva que con un poco de atención se puede anticipar su movimientos y desarmarlos. Ahora mismo al exponerles que siempre repiten sus formas de proceder de seguro intentarán cambiar su estrategia (ya dije que les estoy dando armas al decirles por adelantado lo que van a hacer).
Pero claro, eso de tachar de extremista derechoso fascista ya es algo tan trillado que de seguro lo dejaran de lado.
Lo de recurrir al insulto a la familia también es de vieja data.
Así que lo mas seguro es regresar a sus viejos manuales progres y lanzar un viejo dicurso con banderas y canciones y algún recorte de un artículo escrito por otro progre. En fin, una táctica infalible... según ellos.
En ciertos momento me causan preocupación, pero mayormente me entretienen la tarde, y principalmente me impulsan a seguir leyendo, investigando, recurriendo a la historia y captando todos los puntos a favor y en contra que encuentre, para aplicar las viejas máximas de método de Descartes.
Simple, lógico, y sobre todo aceptado por ambas partes... y es que una verdad compartida entre antagonistas es casi imposible de enfrentar con una verdad individual.
Pero ya he dicho demasiado, lo suficiente como para que vuelvan a buscar sus viejos manuales de Gramsci y vuelvan a montarme sus "ataques".
En fin, estoy aburrido y necesito algo más de diversión.
Un gusto saludarle Fingal.